SABF 2019: Perspectivas que incomodan

“Empezamos con esto hace 15 años y nunca pensamos que podía llegar tan lejos, tal vez no llegamos tan lejos como imaginábamos a nivel de escala global, pero que el espíritu se mantenga tanto tiempo después de que lo empezamos es increíble.”

Así Juan Trouilh, uno de los fundadores y organizadores de la primera edición, inauguraba el pasado viernes 14 de diciembre el lanzamiento del SABF 2019, a 15 años de la primera edición.

A las 19hs. se citaron en el ITBA familiares, amigos y miembros de la comunidad del SABF convocados por el recién formado equipo para presentar una nueva edición, su equipo organizador y anunciar los temas que se tratarán.

Visiblemente emocionado, Juan compartió con los presentes que organizar el SABF fue la única experiencia de sus 20s cuyo alto impacto se mantuvo hasta el día de hoy. Con Martín Siniawski, a quien conoció en el SABF fundó Streema, una empresa en la que trabajó durante 10 años y con compañeros de equipo y participantes mantiene hoy algunas de sus amistades más cercanas.

Finalmente, llegó el momento más esperado por los asistentes, al presentarse a los directores de la decimoquinta edición, Catalina Varela Ballesteros y Roberto Chá, quienes a su vez presentaron a todo el Equipo Organizador 2019. Son ellos los 20 estudiantes del ITBA que aceptaron el desafío de hacer realidad una nueva edición.

Equipo Organizador 2019 (De izquierda a derecha, de arriba a abajo): Catalina Varela Ballesteros, Marina Fuster, Pablo Milano, Clara Guzzetti, Gianfranco Eliggi, Santiago Labonia, Nicolás de León, Gonzalo Balassanian, Agustín Black, Matías Orozco, Roberto Chá, Matías Apablaza, Carolina Mondino, Martina Máspero, Lucila Bettiga, Agustina Attas, Ignacio Vidaurreta, Francisco Bonomi, Francisco Andía y Camila Hachelías.

Sin embargo, antes de concluir y después de tanta expectativa, los nuevos directores anunciaron los ejes temáticos de la próxima edición. El tema central del SABF 2019 será: Perspectivas que incomodan.

La interpretación del mundo en el marco de lo que ya creemos puede poner en riesgo la estabilidad de las discusiones imprescindibles. Resulta decisivo comenzar a discernir entre la evidencia y lo evidente, en un contexto donde los hechos se confunden con las opiniones. Pero, ¿cómo equilibramos lo fáctico y lo humano? El camino de los datos al conocimiento se ve obstaculizado por la abundancia de información y no resulta obvio cómo distinguir lo urgente de lo importante. ¿Es posible definir órdenes de prioridades para organizar un mundo de posverdad? ¿Cómo podemos construir confianza? ¿Es necesaria una postura fáctica para lograrla? ¿Es posible alinear lo que es y lo que consideramos que es? ¿Qué nos incomoda más: cambiar de perspectiva o vivir en una sesgada? Continuar leyendo…

Design Thinking y el Futuro del Trabajo

El pasado viernes 11 de mayo, el SABF tuvo su primer ciclo de charlas 2018. Los organizadores de Impacto Digital* dieron un taller sobre el uso del Design Thinking, donde los asistentes pudieron poner a prueba su creatividad e innovación para crear soluciones a un problema, entendiendo de manera experimental los beneficios de una forma de trabajo incremental y efectiva.

Los oradores Alfonso Aguilera (fundador y CEO) y Martín Poncio (Líder de Estrategia) plantearon el design thinking como una posible respuesta en el contexto del “Futuro del Trabajo cómo la tecnología está modificando nuestra forma de trabajar. Algunos organismos creen que las nuevas tecnologías desplazarán más del 60% de los puestos de trabajo, otras más conservadoras hablan de un 40%.  A pesar de que no estamos seguros de cómo la tecnología impactará en nuestro día a día, sabemos que grandes cambios se avecinan. El desafío: Hacer que los jóvenes sean protagonistas en los trabajos del futuro, intrínsecamente relacionado con los subtemas de esta edición “En sintonía con la tecnología”, “Sistemas enfrentando la obsolescencia” y “Liderando en lo desconocido” .

Como comentaba Alfonso, innovar no es cambiar. Innovar no es relacionar todo con la tecnología porque sí. Innovar es solucionar alguna problemática mediante las mejores herramientas disponibles.

De esta forma, en una tarde lúdica y reflexiva, los oradores plantearon algunas ideas fundamentales para entender la realidad que nos rodea, incentivando a los  participantes a cambiar su paradigma. Si hay demasiada planificación, hay mucho gasto de recursos y siempre se trabaja sobre el mismo modelo mental. Es necesario probar las ideas y no quedarse con una idea teórica “perfecta”. Entre las ideas más resonantes: “Proba rápido, para equivocarte rápido”.

* Impacto Digital es una ONG que busca articular empresas, organizaciones y universidades para desarrollar soluciones tecnológicas con gran impacto social. Pueden comunicarse con ellos para más información sobre su programa a hola@impactodigital.org.

Mi Punto de Partida

Nota de María Florencia Kraus, Embajadora SABF 2018.

 

Nuevamente me encuentro delante de una computadora escribiendo sobre temas que me apasionan. Esta vez tengo el honor de contarle a todo el mundo (o al menos intentarlo) lo que se vive en tres días del South American Business Forum – SABF. Quiero contarles cómo fue mi recorrido: el antes, el durante y el después de formar parte de, lo que fue para mí, LA MEJOR CONFERENCIA INTERNACIONAL QUE EXISTE (no sobra ninguna mayúscula). Por eso, voy a intentar poner en palabras lo que fueron los tres días más intensos de mi vida.

Todo era normal y rutinario. Hacía tiempo me encontraba en la búsqueda de alguna actividad diferente a la cual me pudiera presentar, pero ya había desistido. De repente, una mañana, mientras desayunaba antes de ir a trabajar, vi en televisión a una embajadora del SABF, contando qué era, y cómo había que hacer para poder participar. Sin pensarlo dos veces, ingresé al sitio web y me registré, sin leer demasiado sobre qué se trataba. Llegué a mi local de indumentaria y, en un momento de aburrimiento, pensé en evaluar en detalle a qué me había inscripto. Fue ahí que comenzó lo que he llegado a describir como un momento de pánico y alegría entremezclados, arribando a la pregunta de rigor: “Florencia, ¿en dónde te metiste?”.

Muchas veces nos enfrentamos a situaciones donde nos sentimos incómodos, donde nuestra zona de confort se ve invadida por nuestros miedos y por limitaciones que sólo existen en nuestra mente. Preguntas como “¿seré lo que buscan?” y “¿seré suficientemente bueno?” nos asedian y no nos dejan desplegar nuestros talentos. El SABF me permitió, entre otras cosas, lograr enfrentarme a ese otro yo que me limitaba, y probarme que no hay nada que pueda detenernos cuando de cumplir nuestros sueños se trata.

Fue así que empecé la escritura de mi ensayo, con muchas dudas, intentando poner en palabras todo lo que esos tópicos despertaban en mí, y, después de mucho releerlo, de usar hasta la última palabra que podía encontrar, clickeé “enviar ensayo”. Sólo quedaba esperar…

Debo admitir que las semanas de espera se hicieron eternas y, cuando menos lo esperaba, llegó el mail tan ansiado: estaba en mi casilla de correo y me felicitaba por ser una de las seleccionadas. Todo lo que vino después fue alegría y ansiedad. Empezaba a tener contacto con los chicos de “students”, a conocer participantes y, entre reservas de hotel, compra de pasajes, y armado de valija, llega el día en que me encontraba sola viajando a Buenos Aires y, aunque otra vez las preguntas asedian, en esta ocasión no tenía miedo, porque era parte de algo más grande, algo increíble.

Llega el primer día de conferencia y no podía creer que estaba ahí. Desde el comienzo, fui conociendo a gente con la que sólo había tenido contacto “virtual”. Casi sin que me dé cuenta, las historias y los speakers dieron lugar a que miles de ideas surjan con fluidez y no pude dejar de pensar en cómo aplicarlas cuando vuelva a mi ciudad. El segundo y tercer día de conferencia estuvieron llenos de experiencias académicas y culturales, que me enriquecieron enormemente.

El ambiente es creado por un equipo organizador que está en todos los detalles a pesar del cansancio, y que hace de esta experiencia un mundo de conocimientos, sensaciones, emociones y sueños. Y aunque sabía que en algún momento se iba a terminar, deseé que dure para siempre. Sabía que había abrazos que iba a tardar en volver a disfrutar porque ya no eran sólo “sabfers“: eran amigos, que iban a durar en el tiempo, sin importar las distancias.

Si me detengo y pienso qué cambió en mí después del SABF, no puedo elegir una sola cosa: me hizo entender que los jóvenes somos el cambio, y que sólo podemos lograrlo trabajando en nuestro propósito compartido, que es el de un mundo mejor. También entendí que, aunque seamos distintos, con diferentes nacionalidades, culturas, idiomas y personalidades, todos nos igualamos siendo humanos, y que no hay excusas para no mirar al otro y trabajar a la par, respetando ideas y construyendo siempre en pos de lograr un mundo mejor.

El cambio no se realiza desde la queja sino desde el movimiento. Esa fue la premisa que me llevó a aplicar, y es la misma que me mueve hasta el día de hoy. Para empezar, siempre es necesario un primer paso y formar parte del SABF fue el mío, mi punto de partida. Puede ser el tuyo también.