Conocí SABF gracias a uno de mis profesores de la universidad. Después de investigar un poco sobre el foro, decidí postularme porque me resultó muy interesante.
Al principio ya tenía un viaje planeado para ese verano, así que sabía que, si me postulaba, tendría que ser al año siguiente. Pero el día anterior al cierre de las postulaciones para formar parte del equipo de SABF, mi viaje se canceló. Me dio mucha tristeza, pero al mismo tiempo lo vi como una oportunidad. No lo dudé dos veces y envié mi postulación para unirme al equipo organizador.
Tuve la entrevista y, unos días después, recibí la llamada: había sido seleccionada para formar parte del departamento de Student Relations, el área encargada de promocionar la conferencia alrededor del mundo, contactar a los participantes y acompañarlos durante todo su recorrido hasta llegar a Argentina.

Al principio estaba un poco nerviosa. Como estudiante de Ingeniería en Software, ese departamento representaba un desafío porque era un ámbito muy distinto al mío. Hoy, mirando hacia atrás, le agradezco a la persona que fui en 2024 por haber abierto una puerta cuando otra se cerró y por haber aceptado este desafío increíble.
Tuve la oportunidad de trabajar junto a personas extraordinarias que me enseñaron no solo a trabajar en equipo, compartiendo sueños y también frustraciones, sino también a redescubrirme.
Conocer personas de todas partes del mundo, con valores, culturas y formas de pensar diferentes, me ayudó a encontrar aquello que realmente me motiva en la vida y a descubrir mi propio potencial. También me mostró que nadie puede definirse con una sola etiqueta. Somos el resultado de múltiples intereses y pasiones, y todas ellas merecen ser perseguidas.
Otra enseñanza que guardo muy cerca del corazón es que podemos ser muy diferentes y, al mismo tiempo, muy parecidos. Terminás compartiendo miedos, sueños y pasiones con alguien que vive del otro lado del mundo, y descubrir todo lo que tienen en común hace que la distancia deje de existir.

Descubrí que me siento más feliz y más viva cuando escucho a los demás y los ayudo a alcanzar sus objetivos. Fue entonces cuando entendí que el éxito no se trata solamente de lo que logramos nosotros mismos, sino también de ayudar a que otros puedan brillar.
En la edición 2026 de SABF tengo el placer de desempeñarme como Head del departamento de Information Technology. Este es mi segundo año en SABF y quise integrar mi propio campo de estudio al proyecto, colaborando desde una perspectiva diferente.
Este último año fue igual de enriquecedor. No solo pude reencontrarme con mi pasión por el diseño de software, sino que además trabajé con un equipo increíble que me enseñó lecciones que voy a llevar conmigo para siempre.

De cara a esta nueva edición, estoy entusiasmada por todo lo que viene y orgullosa del camino recorrido durante estos dos años, en los que acepté cada desafío y di lo mejor de mí en cada oportunidad.
Espero que todas las personas puedan sentir por algo lo mismo que yo siento por SABF: una comunidad que no solo me permitió conocer a personas que admiro profundamente, sino que también me ayudó a redefinir mi propósito de vida y mi propia definición del éxito.