Tuve el enorme privilegio de ser seleccionado para participar en el South American Business Forum (SABF) 2025, que se realizó en Buenos Aires, Argentina, del 1 al 3 de agosto de 2025. Fui elegido a partir de mi desempeño académico, mi perfil profesional y el resumen de investigación que presenté sobre El Enigma del Engaño. En ese trabajo abordé la relación entre la desinformación y los avances tecnológicos en el campo de la salud, analizando tanto su potencial para mejorar la atención de los pacientes como los riesgos que aparecen cuando esas herramientas se usan sin los resguardos adecuados.
Ser elegido entre postulantes de distintas partes del mundo fue, para mí, motivo de orgullo y también de responsabilidad. Sentí que no solo representaba a Sudáfrica, sino también a muchos jóvenes académicos africanos comprometidos con pensar y enfrentar los grandes desafíos de nuestro tiempo. Esta experiencia reforzó una convicción que ya venía creciendo en mí: la investigación, cuando se combina con liderazgo y acción, puede convertirse en una fuerza real de transformación social y contribuir al futuro de la salud y del desarrollo sostenible.
El primer día de la conferencia estuvo marcado por la inspiración y el aprendizaje. El tema de esta edición, "Entre la Vida y el Olvido", proponía una reflexión muy potente sobre una de las tensiones centrales de nuestra época: la tecnología acelera, amplifica y conecta, pero también puede vaciar de sentido, distorsionar o hacer desaparecer aspectos profundamente humanos.
Cada subtema resonó de manera directa con mi investigación. Se habló, por ejemplo, de cómo la cultura digital puede erosionar la autenticidad, de qué manera circula la desinformación dentro de los sistemas de salud y de cuáles son los límites éticos que deberían acompañar la implementación de herramientas como la telemedicina o los sistemas biométricos.
El segundo día estuvo dedicado al intercambio y al debate. Esa instancia fue especialmente enriquecedora porque nos obligó a salir de nuestra zona de confort, escuchar con atención y sostener ideas frente a contraargumentos sólidos. Ese ejercicio me ayudó a pensar los desafíos del sistema de salud desde una mirada más amplia, entendiendo que no se trata solo de innovación tecnológica, sino también de ética, acceso, confianza pública y sostenibilidad.
En la última jornada nos enfocamos en consolidar los vínculos que habíamos construido durante la conferencia.
Tuve la oportunidad de conversar con el Dr. Facundo Manes, fundador de INECO, cuyo trabajo en neurociencia y liderazgo me llevó a pensar la salud pública desde una perspectiva renovada; con el profesor Diego Luzuriaga, cuya experiencia en emprendimiento reforzó en mí la importancia de innovar también en el campo de la salud; con Máximo Saraví, que transmitió con mucha fuerza una idea de resiliencia y liderazgo; y con Lucía Burman, cuyo compromiso hizo posible que yo pudiera vivir esta experiencia.
What I Took Away
Me fui del SABF con una comprensión mucho más profunda de la relación entre tecnología y salud pública. Las discusiones en torno a El Enigma del Engaño me dieron herramientas para pensar de forma más crítica cómo se produce y se expande la desinformación en contextos sanitarios, especialmente en momentos de crisis como ocurrió durante la pandemia de COVID-19. Al mismo tiempo, esos intercambios me ayudaron a reafirmar algo fundamental: las tecnologías emergentes pueden ampliar el acceso, mejorar diagnósticos y salvar vidas, pero solo si están acompañadas de transparencia, responsabilidad y un marco ético sólido.
Una de las enseñanzas más importantes de esta experiencia fue entender que el conocimiento, por sí solo, no alcanza. Como me recordó el Dr. Stavros, quien me acompañó a lo largo del proceso que me llevó hasta Buenos Aires: “El conocimiento es poder, pero la acción es más poderosa”. Me fui del SABF decidido no solo a seguir investigando, sino también a transformar ese conocimiento en impacto concreto a través del liderazgo, la incidencia y el trabajo en políticas públicas.
En el futuro, quiero seguir creciendo como líder en mi área y, al mismo tiempo, acompañar a otros en su recorrido. Mis intereses profesionales están centrados en la salud, especialmente en todo lo que contribuya al avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y al fortalecimiento de sistemas sanitarios más inclusivos, equitativos y sostenibles. Me interesa trabajar por una atención en salud que no sólo incorpore innovación, sino que también responda de manera justa a las necesidades reales de las personas.
También espero seguir vinculado tanto al mundo académico como a la formulación de políticas basadas en evidencia, para que mi trabajo mantenga siempre un anclaje en la investigación y, a su vez, tenga efectos concretos en la realidad. Más allá de Sudáfrica, me gustaría que las voces africanas tengan una presencia cada vez mayor en las conversaciones globales sobre salud, y me gustaría aportar a ese diálogo.
Conclusión
El South American Business Forum 2025 fue un hito transformador en mi camino. Representar a Sudáfrica y al continente africano en una plataforma tan prestigiosa fue una experiencia movilizadora y profundamente enriquecedora. Espero que vos también puedas vivir algo así.