Taller: “Sistemas económicos: Responsabilidad y sustentabilidad”

El taller comenzó con algunas definiciones de conceptos necesarios para abordar la discusión sobre responsabilidad. En particular, resulta destacable la definición de ética como  “el arte de elegir lo que conviene a la vida digna de todos”.  Prosiguió con una cita orientada a la reflexión personal: “No es posible ser demócratas en un país que cree en el destino. Si existe destino, no existe la posibilidad de cambio. Así, nos negamos la capacidad de transformarlo”.


Luego, abordó el asunto de la responsabilidad desde varios puntos de vista:

Responsabilidad del ciudadano:

Un ciudadano es una persona capaz de cambiar, junto con otros, el orden social en búsqueda de cómo ella quiere vivir en compañía de todos. Esto implica modificar las nociones del corto plazo, individualistas,  para pensar en la dignidad de todos.

Responsabilidad social empresaria:

La definió como la “Capacidad de una empresa de compartir y participar en la sociedad en la que está inserta, celebrando en cada acción la dignidad humana, y respondiendo éticamente a los desafíos de su devenir”. Enfatizó la importancia de no confundir RSE con cumplimiento de la ley: Incumplir la ley es delito, RSE es un paso más que simplemente cumplir con las normas, involucra una actitud proactiva en la gestión, en la toma de decisiones de toda la compañía con criterios éticos y transparentes.
Originalmente, el concepto de RSE abordaba solamente el desarrollo económico sostenible. En la actualidad el concepto es más amplio, tiene un abordaje sistémico que incluye también promover la reducción de desigualdades sociales. Una empresa tiene un poder de inclusión y generación de equidad enorme, es una herramienta con un enorme poder de cambio, y que debe ser utilizada como tal.
En muchas empresas, actualmente, el área de RSE es un sector aparte del resto de la empresa. Suelen tener un programa desarrollado para el contacto con la comunidad, pero no existe un enfoque que incluya al resto de la empresa. Este es un error común, ya que la gestión orientada a la RSE debe ser algo que involucre a toda la empresa. Además, debe mantenerse en mente que el proceso de gestión responsable es un proceso de mejora continua. El cambio de pensamiento en una empresa lleva mucho tiempo. Asimismo, el concepto mismo de RSE no está completamente definido, y su definición también es un proceso de mejora continua.
Para hacer posible todo esto, es necesario modificar el viejo paradigma de maximización de la riqueza, preguntándose además cual es la legitimidad de la ganancia. Esto es, de donde viene cada dólar que la empresa obtiene como beneficio. Viene de un cliente satisfecho? Los empleados que lo produjeron están trabajando adecuadamente? La empresa está pagando bien a sus proveedores?  Se está obteniendo reducciones de costos con la contrapartida de contaminar?
En resumen, el concepto de legitimidad de la ganancia busca expresar el hecho de que el objetivo no debe ser solamente maximizar la riqueza, sino dentro de un marco ético adecuado.
La disertante prosiguió enumerando las posibles posturas que puede adoptar una empresa para ser socialmente responsable:
Dar lo que sobra
-Analizar sus capacidades y dar lo que tiene, ver qué puede brindar
Dar lo que se necesita: No solamente ver cuáles son sus capacidades posibilidades de ayudar, sino tener un rol más activo, detectar necesidades y ver modos de solucionarlas, buscando a alguien que pueda contribuir de ser necesario.
Explicó que desde Avina analizan que hay un 15% de empresarios que no van a cambiar de ningún modo, otro 15% que promueve el cambio, y un 70% indeciso, que sigue tendencias. Buscan fortalecer y dar visibilidad al 15% que promueve el cambio, para movilizar al 70% y que finalmente los resistentes se vean sin otra opción que cambiar

Responsabilidad social universitaria:

Las universidades tienen un enorme impacto en la sociedad. Teniendo en cuenta esto, las universidades deben comenzar a enfocar sus contenidos desde un enfoque ético, analizar el modo en que contribuyen al desarrollo de sus RRHH (docentes y empleados) y ver el modo en que influyen en sus planes de carrera. Por otro lado, las universidades son enormes generadoras de conocimientos, y sería bueno que identifiquen los mejores proyectos para poder aplicarlos directamente al beneficio de la sociedad.
Por otro lado, la enorme mayoría de los egresados universitarios van a desarrollar actividad económica, lo que plantea una responsabilidad adicional: Contribuir a que en el futuro tomen decisiones responsables a lo largo de su vida.
Consumo responsable:

El concepto de “Espacio consumo” plantea buscar que las organizaciones enfoquen el consumo desde un punto de vista responsable. Hay varias organizaciones que trabajan este tema, desde diversos puntos de vista, como por ejemplo el consumo responsable de ropa (no comprar productos hechos con trabajo esclavo), o el consumo responsable a nivel industrial.
En la actualidad la humanidad consume 30% más recursos de los que la Tierra puede renovar. Con la tendencia actual, para el año 2050 el consumo será un 50% mayor. Además, solamente el 26% de la población mundial consume dignamente. SI toda la población mundial consumiera al ritmo de la población de países desarrollados, en la actualidad estaríamos consumiendo recursos equivalentes a los de más de 4 planetas.
El consumo involucra una gran diversidad de actores, no solamente personas físicas (personas jurídicas, estado, etc). El abordaje que Avina hace del problema busca incluir a todas estas entidades.

Es importante tomar conciencia de que todo acto de consumo tiene impacto. Además, consumir es  inherente a la existencia humana. No se puede existir sin consumir. Es un acto cotidiano, requerido y necesario, y, contrariamente a lo que se piensa, no es enteramente individual y voluntario. La enorme cantidad de condicionantes sociales hace que el acto de consumir sea parcialmente externo, y que muchas necesidades sean creadas.
Además, es importante también tomar conciencia del propio poder transformador como consumidor: Debemos tener en cuenta, al comprar un producto, la calidad de empleo con que está producido, fomentar el desarrollo local, temas de RSE, protección del medio ambiente, inclusión, medios de comunicación. La importancia de considerar estos temas está dada por el hecho de que la condena social es la fuerza que permite la transformación. Las empresas pueden soportar la condena económica (multas) si la rentabilidad lo justifica, pero la condena social es mucho más difícil de llevar, y termina siendo la fuerza que genera el cambio. Si la sociedad incorpora los conceptos, y éstos toman fuerza, es muy difícil que el proceso se detenga. Sin embargo, si no se implementa correctamente, tiende a fallar. Por ejemplo, en Buenos Aires se intentó la separación de basura, colocando tarros de basura diferenciados,  en lugar de comenzar por el principio (la concientización de la gente).
Es importante destacar que en Latinoamerica se debe buscar, ante todo, el consumo consciente: Para hablar de consumo responsable, primero se debe presuponer el conocimiento, ya que el  comportamiento irresponsable implica saber que que algo está mal y lo hacerlo igualmente. En Latinoamerica, por otro lado, hay una enorme falta de conocimiento acerca de lo que se consume. Es por esto que se debe buscar que el consumo sea consciente.
Un concepto esencial para pensar en el consumo consciente y responsable es el concepto de alteridad. Esto es, el estado de conciencia que toma en cuenta la importancia de los demás.  Consumir desde este punto de vista es el modo de consumir de modo consciente y responsable. Para esto, debe considerarse:
-Necesidad real de consumir
-Costo real de lo que consumo
-Cadena de valor, que hay detrás de lo que se consume
-Considerar impactos de lo que se consume. Por ejemplo, qué hacer con la basura: Al comprar un producto, uno adquiere todo, incluyendo el packaging. Así, debe ser responsable por los desechos,  etc.
Todos somos multiplicadores de consumo consciente. Cada uno de nuestros actos impacta en las otras personas. Nunca somos del todo conscientes de que otros nos pueden estar observando y modificar su conducta.

Algunas cifras:

-En Argentina, 70% de la ropa proviene de trabajo esclavo o informal.
-36% de la población mundial no tiene acceso al agua potable.
-Si durante un mes un millón de personas cerrara la canilla al lavarse los dientes, se ahorraría el equivalente a 12 minutos de caída de las cataratas del Iguazú
-Por cada tonelada de papel reciclado, se ahorran aproximadamente 3 m3 de espacio en un  basural.
-Un litro de aceite usado contamina 20000 litros de agua.

El taller concluyó invitando a los participantes a ser parte del cambio: “Cada uno de nosotros puede ser parte de la solución y no solamente parte del problema.”

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