Agente de Cambio: una herramienta para Líderes y Emprendedores

Este artículo fue escrito por Martín Zaffignani, Socio Ejecutivo de Easy Training Choice.

Este artículo pretende comparar rápidamente los conceptos de Líder, Emprendedor y Agente de Cambio. La intención es proponer (y generar discusión) sobre cuál debería ser un enfoque práctico para que estos tres “elementos” interactúen y lleven adelante con éxito procesos de Cambio y/o Transformación. El propósito final es poder repasar – a alto nivel – los comportamientos y habilidades de los tres roles mencionados, pero sobre todo, resaltar la determinante oportunidad y claros beneficios de contar con Agentes de Cambio adecuados.

Comenzando arbitrariamente, se puede señalar que un/a Líder es aquel que ocupa un lugar de poder y responsabilidad sobre otras personas: es reconocido por los demás como tal. Algunos ejemplos son: maestros, investigadores, directores o gerentes, médicos, entrenadores, legisladores, … todos ellos toman decisiones que influyen sobre un determinado grupo de personas. Todos ellos promueven cambios.

Determinar si un Líder es “mejor” o “peor” es una dimensión subjetiva que debiera ser resuelta por cada grupo de personas influenciadas. En cambio, creo conveniente focalizarse en evaluar la eficacia y eficiencia del Líder, o sea, cómo alcanza en tiempo y forma los objetivos definidos. Esto permite ser más objetivos y – por lo tanto – brinda herramientas para construir un marco de trabajo más aplicable y/o replicable. Siguiendo esta línea, se puede agregar también el análisis de la calidad y el tiempo dedicados a preparar el terreno para los próximos cambios (o sea, la visión del Líder).

De esta manera: analizando eficacia, eficiencia y visión se puede valuar y ajustar las acciones definidas por el Líder para cambiar el estatus quo y transformarlo.

El Emprendedor/a – según mi punto de vista – es un determinado tipo de Líder. Contiene la gran mayoría de las competencias de este último, pero al contrario, carece de un reconocimiento amplio o predeterminado: ocupa un espacio específico de poder que él mismo construye. El Emprendedor cuenta con una dosis importante y poco común de perseverancia y ambición, que lo impulsa a sobresalir del estatus quo y como consecuencia – a veces de manera no conciente – lo cambia (en ambos planos: micro y macro).

Su proceso de toma decisiones es permanente, y lo lleva adelante con el más alto nivel de atención y conciencia, igual que el Líder. Está permanentemente en contacto con el mundo exterior, detectando oportunidades y amenazas en el corto y mediano plazo.

Ninguno de los roles mencionados son fáciles de desempeñar. Ser un Líder y/o un Emprendedor es una tarea atractiva pero para nada sencilla.

En ambos casos, un factor crítico de éxito es cómo ellos se relacionan con las personas con las cuáles interactúan: supervisando, aliándose, contratando, compartiendo conocimiento …, o sea, en sentido amplio, con su equipo de trabajo.

Este último punto me permite hacer foco en el tercer rol mencionado: el/la Agente de Cambio.

Un Agente de Cambio, también comparte algunas de las características de Líderes y Emprendedores, pero fundamentalmente es una persona que logra “operativamente” que un nuevo contexto de trabajo se instale en una Organización o cualquier otro “sistema”. La instalación de este nuevo contexto incluye – por supuesto – alcanzar los niveles de desempeño y/u objetivos específicos definidos. El buen Agente de Cambio realiza su misión tanto eficiente como eficazmente.

Existen Agentes de Cambio en diferentes posiciones dentro de una Organización, y los desafíos que ellos lideran son diversos. Para poder ser un Agente de Cambio es más importante poseer ciertas y precisas habilidades que contar con un “puesto”, o un determinado conocimiento técnico previo. Esto es así porque dentro de los procesos de transformación hay diferentes variables y dimensiones a considerar y gestionar, que van más allá de rutina del día a día. Se pueden mencionar: recursos materiales, dinero (presupuesto), grupos de personas de diferentes perfiles y conocimientos, sinergias de esfuerzos, factores de riesgo y de mitigación, imprevistos y contingencias, etc.

Como ejemplos de procesos de cambio podemos citar: la colocación de una nueva máquina en funcionamiento, la apertura de una nueva carrera universitaria, la implementación de modificaciones a una ley específica, la puesta en marcha de un novedosa técnica de investigación. Esto demandará al Agente de Cambio:

  • Entender (y apropiarse de) la finalidad del cambio.
  • Conocer las principales modificaciones o diferencias que traerá el nuevo contexto.
  • Coordinar eficientemente un plan de acciones.
  • Llevar adelante actividades de comunicación, negociación y/o entrenamiento.
  • Supervisar un adecuado involucramiento y participación de personas o grupos clave.
  • Capitalizar y difundir los beneficios logrados (parcial y finalmente).

Para lograr semejantes desafíos, los Agentes de Cambio gestionan – como ya mencionamos – diferentes variables, y para ello cuentan por lo menos con las siguientes características y habilidades:

  • Comprenden con facilidad la relación entre los objetivos estratégicos del proceso de cambio y cada uno de los planes o actividades asignadas.
  • Son grandes “hacedores”: les entusiasma implementar las soluciones y ver con sus propios ojos que lo previamente pensado y planeado efectivamente fue instalado; tienen también “sensación de urgencia”.
  • Suelen ser personas apasionadas (no necesariamente extrovertidas) con las tareas o actividades que realizan. Están contentos con el trabajo que tienen, que no es lo mismo que pensarlos conformistas.
  • Sin lugar a dudas, poseen un nivel de ubicación y madurez que los distingue de los demás.
  • Conocen sus límites; y; saben cuándo, cómo y a quién pedir ayuda.
  • Generan reconocimiento del resto del grupo.
  • Poseen habilidades (a veces de manera intuitiva) de gestión de proyectos: priorizan, delegan, controlan, premian y castigan.
  • Muestran resultados.

Una de las tantas ventajas de contar con este tipo de personas es el placer de trabajar con ellas: suelen ser fieles y honorables, con códigos simples y transparentes. Otro beneficio – en este caso menos visible – es que el Agente de Cambio bien cuidado se erige automáticamente en un modelo de conducta a seguir por el resto del grupo cercano.

Para ir finalizando este primer bosquejo, creo que uno de los desafíos para los Líderes y Emprendedores es identificar, motivar, desarrollar y mantener Agentes de Cambio. Eso hará que su “empresa” no sólo consiga éxito, sino que perdure y – pensando ambiciosamente – mejore con el paso del tiempo.

6 comentarios

  1. Excelente comentario, muy claro y concreto. Coincido en todos los conceptos desarrollados.

    Existe alguna otra publicación del mismo autor?

    Muchas gracias.
    Saludos,
    Matias Hunt.

  2. GERALDINE FRARE 09/05/2008 a las 17:58

    Me pareció un artículo muy interesante, hasta esclarecedor en muchos puntos. Me gustaría un desarrollo más importante del rol de AGENTE DE CAMBIO.

  3. Buen artículo! muy interesante y concreto. Hace poco que me enganché con esta pág por otro artículo y no dejo de consultarla cada tanto. Sin duda este articulo fue uno de los mejores. Van a publicar más artículos de lo mismo?
    Gracias.

  4. Me olvidaba!
    Podrían pasarme, por favor, el contacto del autor del artículo para poder contactarme?
    O pasarme su pág de internet de tener alguna?

    Muchas gracias.

  5. muy buen articulo. podrían por favor pasarme el nombre del autor? saludos

  6. ¿Cuál es el rol del líder como agente de cambio en la organización?

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