El día en que la política pasó a formar parte de los bienes de consumo

¿Son importantes el partido político, la plataforma electoral, las promesas electorales, los objetivos de gobierno y/o la experiencia y formación del candidato? ¿Tenemos en cuenta algunas de esas variables a la hora de votar? ¿Cuánto hay de empatía con los candidatos políticos dependiendo las palabras que utiliza, los colores, la forma de comunicar o los spots publicitarios?

Hoy la política se transformó en un bien de consumo, es un producto que se crea justamente con el objetivo de ser consumido, de llegar a ser funcionario y de cumplir con ciertos objetivos personales o de un espacio. Esto no es nuevo, pero el punto de inflexión se da cuando la imagen pasa a ser más importante que el contenido.

Para que la imagen tome relevancia, es necesario tener un equipo detrás que construya de cero a un candidato. Por lo tanto los candidatos pasan a ser meros productos de un mercado que se mueve según las demandas y percepciones de la sociedad civil. Esa construcción tiene en cuenta desde la imagen física, hasta los discursos, el lenguaje verbal y no verbal, el discurso político, y las acciones que realiza. Se busca, por más que se integra un partido, evitar encasillarse meramente en el partido y alcanzar la mayor cantidad de espacios posibles. Se utilizan los partidos como meras plataformas de ascenso. Se pierde el sentido de pertenencia al mismo y se genera una identidad colectiva en que se sabe qué decir y cómo decirlo.

Para lograr esto, se siguen de cerca los sondeos de la opinión pública sobre temas de interés. La estrategia se basa ya no en un análisis meramente político, sino también en la mercadotecnia. Lo importante es que la estrategia tenga una base clara y que persista, pero que tenga la capacidad de adaptarse a los vaivenes del devenir cotidiano. Justamente, lo esencial es la creatividad.

Muchas veces suele decirse que las marcas en la industria, utilizan el marketing para satisfacer necesidades pero también para crearlas. Y en política se está comenzando a usar la misma concepción. Los candidatos responden a ciertas necesidades que la sociedad civil evidencia, pero también los candidatos a través del discurso crean el colectivo imaginario de nuevas necesidades que ellos y sólo ellos son capaces de satisfacer. Esto pasa a ser clave cuando las personas internalizan esa necesidad. Para esto, la necesidad debe estar bien pensada, debe estar profundamente diseñada.

Los medios de comunicación, a pesar de que se posicionan como actores que informan objetivamente la realidad, no lo son. Y es por eso que la política los utiliza como mecanismo de transmisión, no para la publicidad oficial de campaña, sino en los programas diarios, desde informativos a programas de interés general. Los políticos de hoy, deben tener la capacidad de interactuar con analistas políticos de la misma forma que lo hacen con periodistas de espectáculos. ¿Por qué? Porque la política pasa a ser un espectáculo. Se baja a los políticos del escenario en el que desarrollan la obra, y se los humaniza, pero humanizados como celebridades en donde todo lo que hagan es noticia.

Un valioso ejemplo es Donald Trump, quien fue criticado y deslegitimado en todos los grandes medios masivos de Estados Unidos, pero que paralelamente, estaba diariamente en pantalla y en portada. Su estrategia consistía en ser titular todos los días, para hacer de su imagen la más vista y la más conocida. Importaba más verlo que lo que realmente representaba y decía. La política deja de ser una idea y un llamado a la acción, y pasa a ser un rol actoral, en donde la sociedad civil ocupa el papel de espectador frente a candidatos y funcionarios que tienen los roles protagónicos.

Por otro lado, las nuevas tecnologías de la información y comunicación están siendo importantísimas como las redes sociales que permiten a los políticos tener un vínculo en primera persona con sus seguidores, o incluso, con sus detractores. Por más que quienes manejan las redes no sean los políticos mismos, se genera la idea de que lo son y eso es una herramienta que acerca esa brecha entre gobernantes y gobernados.

Es la mercadotecnia el elemento central que estructura las estrategias de postulación política como consecuencia de la creciente mediatización de la política. Hoy más que nunca puede hablarse de la prensa, o de los medios de comunicación, entendidos en una visión amplia del concepto, para poder incorporar a las TICs, como el cuarto poder. Ese Gran Hermano que lo ve todo y analiza todo, pero que lo impregna de una posición subjetiva.

Es de esta forma como la política poco a poco se fue convirtiendo en un espectáculo, en un producto que los ciudadanos consumen, sean conscientes o no. Dependerá de la propia sociedad civil, de los ciudadanos, saber interpretar este nuevo rostro de la política. Ahora la pregunta es: como ciudadanos ¿estamos conscientes de este nuevo rol de política o lo consumimos como si fuese un producto cualquiera?

Chechenia: Repensando los lazos que nos unen

Salvando la necesidad de subtítulos para traspasar la barrera de un ruso ininteligible, no hay nada que pueda evitar la empatía inmediata hacía las palabras de Vyacheslav: una de las víctimas del decadente estado de la lucha por los derechos humanos en la Federación Rusa. Hace algunos meses, cientos de hombres han sido secuestrados, torturados e incluso asesinados por fuerzas de seguridad rusas en la región de Chechenia. Todos hombres que al menos aparentan llevar “conductas homosexuales”. Los primeros en reportar la terrible situación fueron los miembros de Novaya Gazeta, organización rusa especializada en investigaciones de los derechos humanos. Reporte único y discreto, siguiendo una larga tradición de censura hacia opiniones opuestas a las oficiales, y particularmente hacia denuncias en contra del terrible estado de los derechos LGBTQ+ en la Federación Rusa, por miedo a represalias, secuestros y más torturas.   

Organismos de defensa de los derechos humanos como Amnistía internacional (1) y Human Right Watch han manifestado su repudio hacia la situación e instado a las autoridades rusas a poner en acción investigaciones y programas de defensa a las víctimas. El nivel de desinterés y negación de las autoridades es increíble. Todo, evidenciado bajo el terrible discurso (2) del líder de la República de Chechenia, Ramzan Kadyrov, quien negó la existencia de personas homosexuales en la república y agregó que “Si las hubiera, sus familiares se encargarían de mandarlos a algún lugar de donde nunca regresarían”. La homofobia de la región llega a niveles inimaginables, con evidencias de los llamados asesinatos de honor en los cuales son los familiares mismos quienes asesinan a las víctimas por poner en la cuerda floja su honor y sus más arraigados ideales.

Vyacheslav y el resto de los ciudadanos rusos, comparten toda una cultura, un idioma, una historia. Vivieron rodeados del mismo humo. Aun así, un argentino a miles de kilómetros con quién no comparte prácticamente nada, entiende su perspectiva de una manera mucho más clara que el resto de esos ciudadanos rusos, quienes no dudaron en dispararle, en patearlo en las costillas, en gritarle “¿A dónde vas maricón?”. Hasta qué punto toda la historia y cultura compartida queda en un segundo plano para dejar lugar a una parte de la identidad mucho más irrelevante, como la sexualidad, para ser el único lazo que una a Vyacheslav con ese argentino a miles de kilómetros.

Dos personas, que aparentemente no comparten nada, que viven en puntos opuestos del planeta, que no hablan el mismo idioma ni piensan en términos de la misma cultura, pueden unirse en base a una supuesta minúscula porción de su identidad. Este detalle de nuestra identidad pudo usarse para encontrar un punto de partida en común, un lugar de encuentro desde donde empezar a construir algo juntos. Este detalle fue más importante que lo que parecían ser las piezas fundamentales de la identidad de cualquier persona, como su identidad nacional, su religión, su historia o su cultura. ¿Cuántos detalles como éste puede uno encontrar para empezar a formar lazos que crucen las fronteras y desafíen los límites marcados por las piezas más evidentes y tradicionales de nuestra identidad? Vale la pena entonces cuestionar y explorar todas las cosas que influencian nuestra manera de pensar. Revolver ese cajón de bloquecitos, diferenciando cada uno y entendiendo por qué están ahí y cuáles son sus roles en nuestra formación. De esta manera, identificando claramente cada una de estas piezas, podemos encontrar puntos en común con el resto de las personas. Sólo hace falta un detalle compartido, aunque esté perdido entre miles de otras piezas que parezcan inconciliables.

Después de leer sobre la situación en Chechenia, me vino a la mente una cita de una charla TED que escuché hace unos años y siempre quedó resonando en mi cabeza.

…porque, no eres afortunado de no vivir en Uganda (3)

¿Privilegio? Sí. ¿Suerte? Sí. Pero así viva en Uganda, Chechenia o Argentina, evidentemente existen lazos que unen a las personas que van mucho más allá de las divisiones geográficas, mucho más allá de la religión, mucho más allá de la identidad nacional. Si bien es cierto que no vivo en Chechenia, y no sufro a primera mano las terribles atrocidades que Vyacheslav tuvo que sufrir, existe un lazo que nos une a todos y nos permite a todos compartir ese sufrimiento. Sufrimiento que nos sirve de motor para mejorar las cosas, para luchar por una realidad mejor. Un sufrimiento que compartimos nosotros y no el resto de esos ciudadanos rusos perpetuadores del desastre. Un sufrimiento que escapa a las fronteras y que permite una cooperación que supera nuestras diferencias. Una vez más la identidad nacional se ve disminuida por otro aspecto, ya no tan irrelevante, de nuestra identidad. Una vez más queda en evidencia que las fronteras tradicionales se desdibujan, que existen nuevas formas de conectar pensamientos y perspectivas. Es una nueva forma de entender la cooperación y de construir nuevos puntos de partida.

 

 

 

 

Diversidad en la tecnología y por qué la necesitamos

En la industria de las TIC es sabido que no hay mucha diversidad entre quienes construyen la internet. ¿Por qué es un problema y cómo debemos afrontarlo?

La tecnología está en todos lados. La usamos para comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, con nuestra familia, con nuestros amigos. Usamos la tecnología para buscar información, para obtener nuestras noticias, para aprender y para crecer. Siendo un factor tan omnipresente en nuestra vida, en la vida de todos, es imperativo que la tecnología esté hecha para todos. Es aún más importante que la tecnología esté hecha por todos.

Mientras es cierto que la mayoría de la gente nace siendo naturalmente empática, nuestra empatía tiene un límite. Por dar un ejemplo sencillo, el fin de semana anterior nos olvidamos de comprar postres veganos para un evento. La razón: quien siempre piensa en ese tipo de cosas es nuestra amiga vegana, quien estaba ausente en ese momento. Uno puede esforzarse en ser empático y ponerse en el lugar de otros, pero el no compartir su realidad hace que sea insuficiente.

Por supuesto, la falta de empatía al construir un producto puede ir más allá de las sensibilidades y afectar también a la funcionalidad. Un gran ejemplo de ello son los algoritmos de reconocimiento facial. En el caso de Joy Buolamwini, una estudiante afroamericana del MIT, su cara no estaba siendo reconocida consistentemente por el algoritmo de detección facial que estaba usando para completar sus estudios. Para poder testear sus trabajos tuvo que recurrir incluso al uso de una máscara blanca, a fin de incrementar el contraste en ambientes de baja luminosidad y que su cara fuese detectada.

¿Significa esto que quien sea que haya creado los algoritmos de detección facial es racista, o que el algoritmo en sí tiene sesgos de raza? En lo absoluto. La mayoría de los programas de detección facial usan inteligencia artificial, donde una red neuronal debe ser entrenada con un conjunto de muestras (en este caso caras) que le permita determinar patrones para usar de parámetros de comparación. La mayor causa de que rostros negros no sean reconocidos, o que a los ojos rasgados se los califique como cerrados, es que el conjunto de muestras usado para entrenar la red neuronal no fue lo suficientemente diverso.

Si bien puede parecer difícil que un individuo influencie cómo el bloqueador de pantalla de un teléfono detecta ojos rasgados o cómo es que los algoritmos de prevención de crímenes  identifican sospechosos, la verdad es que todos tenemos una función. La clave es la diversidad, y todos podemos empezar por alentar a otros a que se involucren. Algunos ejemplos de esto son Rails Girls y Django Girls, organizaciones cuyo fin es incrementar la proporción de mujeres en la tecnología, y Black Girls Code, organización cuyo fin es incrementar el número de mujeres de color en los espacios virtuales. Otro gran ejemplo es la Liga de Justicia Algorítmica, creada por Joy para destacar el sesgo algorítmico.
Si alguna de estas historias te hace sentir identificado, involucrate. Si alguna vez te pareció difícil usar una aplicación o página web debido a tu etnia, edad o discapacidad, hacé que tu comunidad se involucre. Educalos, atraelos a la industria. Incrementá la diversidad en los equipos de desarrollo y en los grupos de prueba. Si por el contrario nunca tuviste problema alguno, hacé un esfuerzo especial por notar la disparidad social. Empezá por mirar a tu alrededor. Inspeccioná la empresa donde trabajás y analizá si es lo suficientemente diversa. Alentá la diversidad. Mejorá la tecnología.

Elecciones en Francia : ¡Francia está en peligro, sálvenla!

En 1940 desde el exilio el General Charles De Gaulle llamó a los franceses a salvar la nación ante la caída en el yugo nazi. Hoy en día este llamado a la acción está más vigente que nunca.

Los franceses deciden en las urnas al 25° Presidente de la República francesa en un contexto internacional y europeo donde dos grandes modelos están en puja: el espíritu unionista inmerso en los valores de la democracia y la globalización frente a uno populista que alienta viejos temores y propone un cambio de paradigma en cuanto a la integración y el intercambio económico, cultural y en todos sus manifestaciones.

Lo cierto es que las elecciones en Francia no pueden entenderse sino en el marco de crisis del modelo de integración y de libre cambio de orden global reducido en el concepto de globalización, o como los franceses prefieren “mundialización”. La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos y el referéndum que marcó la salida del Reino Unido de la Unión Europea fueron las primeros grandes quiebres de este proceso que comenzó con la crisis financiera de 2008.

Asimismo en el caso francés es de particular importancia la crisis del modelo multicultural producto y herencia de un pasado imperial que se manifiesta con la falta de integración de minorías étnicas y religiosas como así frente al auge de los extremismos tanto por izquierda como por derecha. La ola de atentados que vive el país no hace más que alentar el miedo y la búsqueda de seguridad con el cierre de fronteras y la homogeneización de lo distinto.

Es así que luego de las elecciones del domingo 23, dos candidatos, dos modelos y dos visiones del mundo están en puja. Ambos y más allá de las campañas son producto del establishment francés.

Por un lado Marine Le Pen, candidata del partido de extrema derecha “Frente Nacional”. Estudiante mediocre, hija de un caudillo de la política de derecha francesa que ha transitado las distintas facetas de la vida política francesa desde su juventud. Es hija del sistema que tanto dice enfrentar y es producto de los sectores más extremistas y nacionalistas del hexágono.

Por otro lado Emmanuel Macron, candidato por “En Marcha!”. Estudiante destacado, representante del establishment económico francés, miembro del equipo del saliente Presidente Hollande en su rol de Ministro de Economía, Macrón no es un recién llegado a la arena política francesa.

Ambos candidatos del establishment no representan outsiders de la vida política francesa. Sin embargo si son representantes de fuerzas no tradicionales para una segunda vuelta en las elecciones. La crisis parece también abarcar a los partidos políticos tradicionales: los Republicanos, que han quedado fuera con la derrota de su candidato Francois Fillon y el Partido Socialista que ha tenido su peor elección.

Muchos franceses se ven ante la dicotomía de elegir el mal menor en un contexto de desencanto generalizado. La clase política en su mayoría se ha manifestado bajo el principio del “pacto republicano” por lo que tanto el actual presidente Francois Hollande como el candidato de la derecha Francois Fillon se han expresado abiertamente por el candidato Macron.

Macron representa la continuidad de una Francia central en Europa con los principios de laicidad y respeto de las minorías como banderas. Asimismo marca un perfil alentador para los emprendedores y los negocios para reactivar la creación de empleo, un mal que aqueja cada vez más a los franceses que se ven saturados de trabas burocráticas e impuestos en su desenvolvimiento económico

Muchos de los sectores desfavorecidos por la globalización, como aquellas áreas antiguamente industriales del norte del país, se han pronunciado a favor de Le Pen. El descontento ante la falta de oportunidades y el miedo ante lo diferente y la ola de extremismo islámico lleva a poner en riesgo a la República francesa y al proyecto de nación gala.

Hay momento donde se debe dejar de ser tibios y correr a un lado la pretendida objetividad porque el peligro es demasiado grande y las consecuencias muy costosas.

Es que si, debemos manifestarnos abiertamente opuestos al proyecto de Marine Le Pen, por ser xenófobo, contrario a los valores republicanos y democráticos, anti-europeo y destructivo.

La desesperación y el desencanto ya ha llevado a Europa a elecciones fatales que han costado millones de vida y que han puesto al límite al ser humano.

Por el bien de Francia, de Europa y de la humanidad toda, Marine Le Pen no es una opción.

Más allá de nuestras fronteras

La tecnología es el vehículo de como deberíamos ver hoy el panorama político ~ Peter Thiel (CoFundador de PayPal)

¿Alguna vez han pensado que vivimos en una sociedad caótica dirigida por políticos orgullosos por su falta de visión a largo plazo? Hay un lugar en donde la gente sí tiene una visión, con ideas para hacer nuestra sociedad sea más eficiente y virtual a la vez.

Una sociedad dirigida por tecnología donde la burocracia y los problemas políticos actuales sean problema del pasado, eso es Silicon Valley. Poblado por programadores, emprendedores e inversores de capital, son aquellos los que están moldeando este nuevo mundo.

¿Cómo es este ideal de sociedad?

Podemos ver un ejemplo. Solo hay 193 países con más de 7 billones de personas. Tenemos mucha más variedad de modelos de celulares que de países con nuestra cultura y visión de la que queremos ser parte. Si hubiera cientos de ciudades flotantes, elegiríamos según nuestras necesidades aquella que nos parezca mejor. Con lo diverso que somos, no deberíamos estar obligados a elegir algo que no nos represente íntegramente en lo cultural. Peter Thiel y Patri Friedman sueñan con vivir en una ciudad donde las leyes las escriban los inversores. No es loco pensar esto, ya que Tim Draper, fundador de Draper University, propone dividir el estado de California en 6 estados más pequeños, donde uno de esos es Silicon Valley. Esta idea de descentralizar es la nueva idea de cómo debería ser la “nueva política del mañana”. Y esto se puede ver con, por ejemplo, el Bitcoin, cuya estructura subyacente es la Blockchain. Básicamente, y a grandes rasgos, la Blockchain es una red de computadoras unidas donde nadie tiene una jerarquía mayor sobre otra, y esto además de todo crea transparencia.  Volviendo al ejemplo de las ciudades flotantes, el cual es un proyecto del Seasteading Institute, tienen las siguientes características:

  1. Va a ser más fácil que muchas personas se unan al país ya que la isla va a estar en una zona legalmente protegida del mar de un país host.
  2. Va a haber un intercambio político, autónomo, por beneficio económicos, sociales y ambientales con el país que abarca a la isla.
  3. Las ciudades van a ser ambientalmente amigables, y podrán ser reacondicionadas según necesidades.
  4. El precio del metro cuadrado será similar por lo que se paga en ciudades como Nueva York o Londres.

¿Y tú, serás como esas 1000 personas que dijeron que querían vivir en una plataforma flotante?

¿Qué sería de Sherlock sin Dr. Watson? El caso de data analytics

Poder contar una buena historia es tan importante como un buen análisis de los datos.

Sherlock tenía la habilidad de analizar y darle sentido a una serie de eventos extraños.  Pero sus descubrimientos eran puestos en papel por su amigo Watson.  Poder contar una buena historia es tan importante como realizar un buen análisis de los datos para respaldarla.

Tradicionalmente, las preocupaciones eran minimizar el tiempo de procesamiento de los datos y construir un modelo con el valor predictivo más alto.  En la agenda de hoy, la mayor preocupación es qué acciones tomar basadas en los modelos predictivos y qué partes van a apoyar o inhibir su implementación.

“Data, hardware, y software están disponibles en cantidades, pero la comprensión humana sobre las posibilidades que permiten es mucho menos común.” Tom Davenport. HBR.

El afán por el análisis de datos, sin duda alguna, va en aumento y es la tecnología quien lo permite.  Hoy en día hay miles de empresas que juntan grandes cantidades de datos pero están perdidos a la hora de ponerla en uso[1].

¿Por qué son las dos importantes?

En una organización los esfuerzos están alineados a través de los objetivos estratégicos y en muchos casos los datos permiten medir el progreso hacia estos objetivos. Dentro del proceso de toma de decisiones en las organizaciones coexisten personas con competencias técnicas y no técnicas y ambas son importantes. “Sin datos sos otra persona con una opinión” dicho por Deming. Pero sin un objetivo/hipótesis sos una persona con datos.   Comunicar propuestas validadas a través de datos y generar consenso a través de la organización conlleva a nuevas ideas significativas. Logrando apalancar los datos para lograr resultados de negocio y crear perspectiva.

¿Cuándo fallan los datos? el caso de Netflix

Algunos años atrás Netflix lanzó un premio por un $1 millón para el equipo que pudiera desarrollar un algoritmo que pudiera mejorar en 10 puntos el existente para emparejar usuarios y recomendaciones.  Entonces el algoritmo fue desarrollado y hubo un equipo ganador pero el algoritmo no fue implementado porque Netflix cambió su servicio drásticamente de DVD-por-correo a streaming.  Lo cual significó que la organización cambió y el algoritmo desarrollado quedó inadecuado en mayor proporción[2].

Referencias:

[1] http://burning-glass.com/research/hybrid-jobs/

[2] http://techblog.netflix.com/2012/04/netflix-recommendations-beyond-5-stars.html

Yo Soy Feminista

Todos recordamos el discurso de Emma Watson en la ONU en septiembre de 2014 cuando presentó la campaña #HeForShe (http://www.heforshe.org). Una voz para millones de mujeres que día a día sienten obstáculos, incomodidades, presiones y también violencia de vivir en una sociedad machista. Fue una voz para hacer entrar en razón a muchas personas que, espero, inconscientemente seguían proliferando este modo de organización social en donde hay ciertos derechos que son tradicionalmente reservados para los hombres.

Vivo en Argentina, un país en donde las cifras de violencia contra la mujer son significativas. En 2016 hubo 327 casos de muerte por femicidio en toda la Argentina. Esta cifra evidencia que una mujer murió cada 30 horas en Argentina por un caso de desprecio hacia el género femenino. Sólo son las cifras de los casos denunciados y que tienen una prueba que demuestra el vínculo con el femicidio. Lo cual, deja entrever que el número sería mayor si se tiene en cuenta que no todos los casos se denuncian y en no todos se declara femicidio. Para mediados de febrero de este año la cifra para 2017 destacaba un total de 57 femicidios, lo que da a entender que hay más de un caso por día.

Estos números llaman a la acción. Argentina tomó la iniciativa, las mujeres argentinas salieron a la calle poniendo voz y cara a unos patrones sociales con lo cuales no estaban de acuerdo. Si bien nuestra sociedad evolucionó en muchos aspectos, como por ejemplo la Ley de Matrimonio Igualitario, en otros aspectos se quedó estancada. En 2015 nace el “grito colectivo contra la violencia machista” como dice la página de #NiUnaMenos (http://niunamenos.com.ar). Una convocatoria de un grupo de periodistas, activistas y artistas que vieron la necesidad de hacer una causa como propia y generar una campaña colectiva. Una campaña que se transformó en éxito por el gran grado de adhesión de mujeres y hombres de todo el país y que, incluso, llegó a países limítrofes.

 

¿Qué es la violencia machista?

Escucho continuamente a muchos hombres ofenderse por escuchar la adjetivación de ‘machista’ a este tipo de violencia, bajo el argumento de que son hombres que nunca ofendieron ni denigraron a una mujer. Pero acaso, ¿no vivimos en una sociedad que por años fue construida bajo la dominación de hombres, y por qué no decirlo, hombres blancos, que desterraron a las mujeres y todo aquel a quien consideraban diferente de los ámbitos de poder, de los ámbitos de las toma de decisiones? ¿No vivimos en una sociedad en donde la mujer gana un sueldo menor que el hombre a pesar de tener la misma formación y el mismo cargo jerárquico? ¿No vivimos en una sociedad en donde la mujer es juzgada por cómo se viste, por cómo actúa y cómo es su vida sexual?

El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.” – Simone de Beauvoir.

Suele acusarse a quién se declare feminista de estar en contra del género masculino. Pero eso habla de un alto nivel de ignorancia y desconocimiento. Según la RAE: “Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”, esto significa que se iguale a las mujeres con los hombres, y no restar derechos a los hombres como muchos dicen. No se trata de una lucha de géneros, se trata de que el género deje de ser visto como un impedimento. Como lo explica claramente Emma Watson:

“Es conveniente recordar que el feminismo, por definición, es la creencia de que los hombres y las mujeres deberían tener iguales derechos y oportunidades. Es la teoría de la equidad política, económica y social de los sexos”.

Pero no sólo la violencia contra la mujer se ve en los asesinatos por cuestiones de género, se ve en acciones cotidianas. Vivimos en una sociedad que, a pesar de que luchemos continuamente y nos rasguemos las vestiduras para declarar que somos abiertos, que no discriminamos y que tenemos tolerancia, estamos rodeados de prejuicios. La violencia no necesariamente se da de forma física, existe la violencia simbólica, que no es menor, porque es la que sugestiona a las personas y limita su forma de actuar en los espacios públicos.

Los hombres hacen el código moral y que esperan que las mujeres lo aceptan. Ellos han decidido que es totalmente correcto y apropiado para los hombres para luchar por sus libertades y sus derechos, pero eso no es correcto y apropiado para las mujeres para luchar por ellos.” – Emmeline Pankhurst.

La violencia simbólica es aquella que constriñe libertades de forma indirecta, que genera que la propia persona no se permite ciertas acciones por temor o para evitar problemas. Esa violencia que se da todos los días, es la que mayor daño provoca. Es la que se transmite en la familia, en la educación, en los medios de comunicación y en los espacios públicos. Es nuestro trabajo disminuirla y hacerla desaparecer.

Por ahora es más lo que se ganó de derecho que de hecho.

3 poderosas técnicas para resolver problemas

Nosotros, los Homo sapiens, resolvemos problemas todos los días. Una de nuestras mayores herramientas (pero no la mejor) es la intuición. Nuestro método para resolver problemas, el más cotidiano, es el de prueba y error. Basados en este contexto, aprendemos de nuestros errores y cuando obtenemos el resultado a un problema, aprendemos cómo lo hicimos. De esta manera, construimos un “puente” en nuestro cerebro, lo cual nos ayuda en el futuro cuando queramos resolver algún problema similar. El tema es que hay muchas técnicas que podemos aplicar para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas en la vida cotidiana, así sea en el estudio, trabajo o cualquier situación; todos los días tenemos que resolver algún problema, por diferente que sea. La clave está en estructurar nuestro análisis, lo cual sirve de marco para luego pensar el problema en mayor profundidad y pensar alternativas. Aquí una palabra de atención: la intuición es un arma de doble filo. Thomas Gilovich no lo pudo decir mejor: “Creemos ciertas cosas porque deben ser ciertas”. A veces, por el simple hecho de creer en que algo debe ser verdad porque así lo creemos (suena obvio, pero es así), no nos deja examinar otras alternativas a la solución de un problema.

Ahora, presento 3 herramientas que pueden servir para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas:

  1. Divergencia y convergencia: Con la primera, buscamos explorar y encontrar cosas nuevas. Es un proceso para generar nuevas opciones e ideas. Convergencia es lo contrario, buscamos una respuesta o conclusión. La idea sería aplicar ambos conceptos separados, y en partes diferentes. Lo ideal sería divergir para luego converger.
  2. Replantear el problema: De varias maneras diferentes, es una técnica divergente que abre nuestra mente a las alternativas. Por ejemplo, cambiar el foco del problema, replantearlo en un contexto más amplio o si la pregunta es “¿cómo podemos hacer que los empleados vengan al picnic?”, replantearlo como “¿cómo podemos hacer que los empleados no vengan al picnic?”.
  3. Aplicar el método científico: Fue algo que aprendí de mi mentor Yimi para resolver problemas. Presentamos nuestro problema como una hipótesis, y queremos ver si aplicando una solución determinada, llegamos a que la hipótesis inicial es verdadera.

¿Son las noticias falsas el problema?

Fake news, fake news everywhere. Las noticias falsas, o ese tipo de contenido especialmente generado por sitios que buscan aprovecharse económicamente de la capacidad de viralización que las redes sociales ofrecen, están de moda. La plaga de fake news fue considerada uno de los factores que ayudaron a Trump a ganar las elecciones, en unos resultados totalmente inesperados. Aunque recientemente una investigación dijo que no había sido tan así, este tipo de contenido viral sin duda enciende una alarma acerca de nuestra capacidad de discernir información falsa de la real.

El karma de las noticias falsas

Como algunos ganan plata con páginas de tests (hice uno hace unos días y me dijo que me parecía a Ariana Grande, lo que nadie por acá cree, ¿no? Fake news!), hoy el negocio son las “noticias” políticas. Probablemente hayan leído las razones económicas que hay detrás de estos sitios. Con sólo conseguir un dominio que presuma seriedad, una plantilla básica de noticias y un título creativo e increíblemente viralizable, puede incluso suceder que cualquier joven de un pueblo perdido en Macedonia influya en la elección más relevante del mundo con el principal objetivo de pagar sus gastos semanales. Continuar leyendo…

Desafíos del modelo de negocios de la industria automotriz

¿Cómo la tecnología del siglo 21 le permitió a la industria automovilística cambiar su modelo de negocio?

Desde principios del siglo 21 los nuevos participantes del sector de la tecnología y comunicación han entrado a la industria de la movilidad y han cambiado drásticamente su cadena de valor y modelo de negocio tradicional. Los principales segmentos que fueron alterados fueron la producción, experiencia de ventas, key partner, producto, innovación y R&D.  Hoy en día las compañías que no están al frente de la industria tienen una chance de saltar adelante y aquellas que están al frente pueden quedarse atrás si su modelo de negocio no es flexible. Continuar leyendo…