Reflexión

El día en que la política pasó a formar parte de los bienes de consumo

¿Son importantes el partido político, la plataforma electoral, las promesas electorales, los objetivos de gobierno y/o la experiencia y formación del candidato? ¿Tenemos en cuenta algunas de esas variables a la hora de votar? ¿Cuánto hay de empatía con los candidatos políticos dependiendo las palabras que utiliza, los colores, la forma de comunicar o los spots publicitarios?

Hoy la política se transformó en un bien de consumo, es un producto que se crea justamente con el objetivo de ser consumido, de llegar a ser funcionario y de cumplir con ciertos objetivos personales o de un espacio. Esto no es nuevo, pero el punto de inflexión se da cuando la imagen pasa a ser más importante que el contenido.

Para que la imagen tome relevancia, es necesario tener un equipo detrás que construya de cero a un candidato. Por lo tanto los candidatos pasan a ser meros productos de un mercado que se mueve según las demandas y percepciones de la sociedad civil. Esa construcción tiene en cuenta desde la imagen física, hasta los discursos, el lenguaje verbal y no verbal, el discurso político, y las acciones que realiza. Se busca, por más que se integra un partido, evitar encasillarse meramente en el partido y alcanzar la mayor cantidad de espacios posibles. Se utilizan los partidos como meras plataformas de ascenso. Se pierde el sentido de pertenencia al mismo y se genera una identidad colectiva en que se sabe qué decir y cómo decirlo.

Para lograr esto, se siguen de cerca los sondeos de la opinión pública sobre temas de interés. La estrategia se basa ya no en un análisis meramente político, sino también en la mercadotecnia. Lo importante es que la estrategia tenga una base clara y que persista, pero que tenga la capacidad de adaptarse a los vaivenes del devenir cotidiano. Justamente, lo esencial es la creatividad.

Muchas veces suele decirse que las marcas en la industria, utilizan el marketing para satisfacer necesidades pero también para crearlas. Y en política se está comenzando a usar la misma concepción. Los candidatos responden a ciertas necesidades que la sociedad civil evidencia, pero también los candidatos a través del discurso crean el colectivo imaginario de nuevas necesidades que ellos y sólo ellos son capaces de satisfacer. Esto pasa a ser clave cuando las personas internalizan esa necesidad. Para esto, la necesidad debe estar bien pensada, debe estar profundamente diseñada.

Los medios de comunicación, a pesar de que se posicionan como actores que informan objetivamente la realidad, no lo son. Y es por eso que la política los utiliza como mecanismo de transmisión, no para la publicidad oficial de campaña, sino en los programas diarios, desde informativos a programas de interés general. Los políticos de hoy, deben tener la capacidad de interactuar con analistas políticos de la misma forma que lo hacen con periodistas de espectáculos. ¿Por qué? Porque la política pasa a ser un espectáculo. Se baja a los políticos del escenario en el que desarrollan la obra, y se los humaniza, pero humanizados como celebridades en donde todo lo que hagan es noticia.

Un valioso ejemplo es Donald Trump, quien fue criticado y deslegitimado en todos los grandes medios masivos de Estados Unidos, pero que paralelamente, estaba diariamente en pantalla y en portada. Su estrategia consistía en ser titular todos los días, para hacer de su imagen la más vista y la más conocida. Importaba más verlo que lo que realmente representaba y decía. La política deja de ser una idea y un llamado a la acción, y pasa a ser un rol actoral, en donde la sociedad civil ocupa el papel de espectador frente a candidatos y funcionarios que tienen los roles protagónicos.

Por otro lado, las nuevas tecnologías de la información y comunicación están siendo importantísimas como las redes sociales que permiten a los políticos tener un vínculo en primera persona con sus seguidores, o incluso, con sus detractores. Por más que quienes manejan las redes no sean los políticos mismos, se genera la idea de que lo son y eso es una herramienta que acerca esa brecha entre gobernantes y gobernados.

Es la mercadotecnia el elemento central que estructura las estrategias de postulación política como consecuencia de la creciente mediatización de la política. Hoy más que nunca puede hablarse de la prensa, o de los medios de comunicación, entendidos en una visión amplia del concepto, para poder incorporar a las TICs, como el cuarto poder. Ese Gran Hermano que lo ve todo y analiza todo, pero que lo impregna de una posición subjetiva.

Es de esta forma como la política poco a poco se fue convirtiendo en un espectáculo, en un producto que los ciudadanos consumen, sean conscientes o no. Dependerá de la propia sociedad civil, de los ciudadanos, saber interpretar este nuevo rostro de la política. Ahora la pregunta es: como ciudadanos ¿estamos conscientes de este nuevo rol de política o lo consumimos como si fuese un producto cualquiera?

Chechenia: Repensando los lazos que nos unen

Salvando la necesidad de subtítulos para traspasar la barrera de un ruso ininteligible, no hay nada que pueda evitar la empatía inmediata hacía las palabras de Vyacheslav: una de las víctimas del decadente estado de la lucha por los derechos humanos en la Federación Rusa. Hace algunos meses, cientos de hombres han sido secuestrados, torturados e incluso asesinados por fuerzas de seguridad rusas en la región de Chechenia. Todos hombres que al menos aparentan llevar “conductas homosexuales”. Los primeros en reportar la terrible situación fueron los miembros de Novaya Gazeta, organización rusa especializada en investigaciones de los derechos humanos. Reporte único y discreto, siguiendo una larga tradición de censura hacia opiniones opuestas a las oficiales, y particularmente hacia denuncias en contra del terrible estado de los derechos LGBTQ+ en la Federación Rusa, por miedo a represalias, secuestros y más torturas.   

Organismos de defensa de los derechos humanos como Amnistía internacional (1) y Human Right Watch han manifestado su repudio hacia la situación e instado a las autoridades rusas a poner en acción investigaciones y programas de defensa a las víctimas. El nivel de desinterés y negación de las autoridades es increíble. Todo, evidenciado bajo el terrible discurso (2) del líder de la República de Chechenia, Ramzan Kadyrov, quien negó la existencia de personas homosexuales en la república y agregó que “Si las hubiera, sus familiares se encargarían de mandarlos a algún lugar de donde nunca regresarían”. La homofobia de la región llega a niveles inimaginables, con evidencias de los llamados asesinatos de honor en los cuales son los familiares mismos quienes asesinan a las víctimas por poner en la cuerda floja su honor y sus más arraigados ideales.

Vyacheslav y el resto de los ciudadanos rusos, comparten toda una cultura, un idioma, una historia. Vivieron rodeados del mismo humo. Aun así, un argentino a miles de kilómetros con quién no comparte prácticamente nada, entiende su perspectiva de una manera mucho más clara que el resto de esos ciudadanos rusos, quienes no dudaron en dispararle, en patearlo en las costillas, en gritarle “¿A dónde vas maricón?”. Hasta qué punto toda la historia y cultura compartida queda en un segundo plano para dejar lugar a una parte de la identidad mucho más irrelevante, como la sexualidad, para ser el único lazo que una a Vyacheslav con ese argentino a miles de kilómetros.

Dos personas, que aparentemente no comparten nada, que viven en puntos opuestos del planeta, que no hablan el mismo idioma ni piensan en términos de la misma cultura, pueden unirse en base a una supuesta minúscula porción de su identidad. Este detalle de nuestra identidad pudo usarse para encontrar un punto de partida en común, un lugar de encuentro desde donde empezar a construir algo juntos. Este detalle fue más importante que lo que parecían ser las piezas fundamentales de la identidad de cualquier persona, como su identidad nacional, su religión, su historia o su cultura. ¿Cuántos detalles como éste puede uno encontrar para empezar a formar lazos que crucen las fronteras y desafíen los límites marcados por las piezas más evidentes y tradicionales de nuestra identidad? Vale la pena entonces cuestionar y explorar todas las cosas que influencian nuestra manera de pensar. Revolver ese cajón de bloquecitos, diferenciando cada uno y entendiendo por qué están ahí y cuáles son sus roles en nuestra formación. De esta manera, identificando claramente cada una de estas piezas, podemos encontrar puntos en común con el resto de las personas. Sólo hace falta un detalle compartido, aunque esté perdido entre miles de otras piezas que parezcan inconciliables.

Después de leer sobre la situación en Chechenia, me vino a la mente una cita de una charla TED que escuché hace unos años y siempre quedó resonando en mi cabeza.

…porque, no eres afortunado de no vivir en Uganda (3)

¿Privilegio? Sí. ¿Suerte? Sí. Pero así viva en Uganda, Chechenia o Argentina, evidentemente existen lazos que unen a las personas que van mucho más allá de las divisiones geográficas, mucho más allá de la religión, mucho más allá de la identidad nacional. Si bien es cierto que no vivo en Chechenia, y no sufro a primera mano las terribles atrocidades que Vyacheslav tuvo que sufrir, existe un lazo que nos une a todos y nos permite a todos compartir ese sufrimiento. Sufrimiento que nos sirve de motor para mejorar las cosas, para luchar por una realidad mejor. Un sufrimiento que compartimos nosotros y no el resto de esos ciudadanos rusos perpetuadores del desastre. Un sufrimiento que escapa a las fronteras y que permite una cooperación que supera nuestras diferencias. Una vez más la identidad nacional se ve disminuida por otro aspecto, ya no tan irrelevante, de nuestra identidad. Una vez más queda en evidencia que las fronteras tradicionales se desdibujan, que existen nuevas formas de conectar pensamientos y perspectivas. Es una nueva forma de entender la cooperación y de construir nuevos puntos de partida.

 

 

 

 

Diversidad en la tecnología y por qué la necesitamos

En la industria de las TIC es sabido que no hay mucha diversidad entre quienes construyen la internet. ¿Por qué es un problema y cómo debemos afrontarlo?

La tecnología está en todos lados. La usamos para comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, con nuestra familia, con nuestros amigos. Usamos la tecnología para buscar información, para obtener nuestras noticias, para aprender y para crecer. Siendo un factor tan omnipresente en nuestra vida, en la vida de todos, es imperativo que la tecnología esté hecha para todos. Es aún más importante que la tecnología esté hecha por todos.

Mientras es cierto que la mayoría de la gente nace siendo naturalmente empática, nuestra empatía tiene un límite. Por dar un ejemplo sencillo, el fin de semana anterior nos olvidamos de comprar postres veganos para un evento. La razón: quien siempre piensa en ese tipo de cosas es nuestra amiga vegana, quien estaba ausente en ese momento. Uno puede esforzarse en ser empático y ponerse en el lugar de otros, pero el no compartir su realidad hace que sea insuficiente.

Por supuesto, la falta de empatía al construir un producto puede ir más allá de las sensibilidades y afectar también a la funcionalidad. Un gran ejemplo de ello son los algoritmos de reconocimiento facial. En el caso de Joy Buolamwini, una estudiante afroamericana del MIT, su cara no estaba siendo reconocida consistentemente por el algoritmo de detección facial que estaba usando para completar sus estudios. Para poder testear sus trabajos tuvo que recurrir incluso al uso de una máscara blanca, a fin de incrementar el contraste en ambientes de baja luminosidad y que su cara fuese detectada.

¿Significa esto que quien sea que haya creado los algoritmos de detección facial es racista, o que el algoritmo en sí tiene sesgos de raza? En lo absoluto. La mayoría de los programas de detección facial usan inteligencia artificial, donde una red neuronal debe ser entrenada con un conjunto de muestras (en este caso caras) que le permita determinar patrones para usar de parámetros de comparación. La mayor causa de que rostros negros no sean reconocidos, o que a los ojos rasgados se los califique como cerrados, es que el conjunto de muestras usado para entrenar la red neuronal no fue lo suficientemente diverso.

Si bien puede parecer difícil que un individuo influencie cómo el bloqueador de pantalla de un teléfono detecta ojos rasgados o cómo es que los algoritmos de prevención de crímenes  identifican sospechosos, la verdad es que todos tenemos una función. La clave es la diversidad, y todos podemos empezar por alentar a otros a que se involucren. Algunos ejemplos de esto son Rails Girls y Django Girls, organizaciones cuyo fin es incrementar la proporción de mujeres en la tecnología, y Black Girls Code, organización cuyo fin es incrementar el número de mujeres de color en los espacios virtuales. Otro gran ejemplo es la Liga de Justicia Algorítmica, creada por Joy para destacar el sesgo algorítmico.
Si alguna de estas historias te hace sentir identificado, involucrate. Si alguna vez te pareció difícil usar una aplicación o página web debido a tu etnia, edad o discapacidad, hacé que tu comunidad se involucre. Educalos, atraelos a la industria. Incrementá la diversidad en los equipos de desarrollo y en los grupos de prueba. Si por el contrario nunca tuviste problema alguno, hacé un esfuerzo especial por notar la disparidad social. Empezá por mirar a tu alrededor. Inspeccioná la empresa donde trabajás y analizá si es lo suficientemente diversa. Alentá la diversidad. Mejorá la tecnología.

¿Qué sería de Sherlock sin Dr. Watson? El caso de data analytics

Poder contar una buena historia es tan importante como un buen análisis de los datos.

Sherlock tenía la habilidad de analizar y darle sentido a una serie de eventos extraños.  Pero sus descubrimientos eran puestos en papel por su amigo Watson.  Poder contar una buena historia es tan importante como realizar un buen análisis de los datos para respaldarla.

Tradicionalmente, las preocupaciones eran minimizar el tiempo de procesamiento de los datos y construir un modelo con el valor predictivo más alto.  En la agenda de hoy, la mayor preocupación es qué acciones tomar basadas en los modelos predictivos y qué partes van a apoyar o inhibir su implementación.

“Data, hardware, y software están disponibles en cantidades, pero la comprensión humana sobre las posibilidades que permiten es mucho menos común.” Tom Davenport. HBR.

El afán por el análisis de datos, sin duda alguna, va en aumento y es la tecnología quien lo permite.  Hoy en día hay miles de empresas que juntan grandes cantidades de datos pero están perdidos a la hora de ponerla en uso[1].

¿Por qué son las dos importantes?

En una organización los esfuerzos están alineados a través de los objetivos estratégicos y en muchos casos los datos permiten medir el progreso hacia estos objetivos. Dentro del proceso de toma de decisiones en las organizaciones coexisten personas con competencias técnicas y no técnicas y ambas son importantes. “Sin datos sos otra persona con una opinión” dicho por Deming. Pero sin un objetivo/hipótesis sos una persona con datos.   Comunicar propuestas validadas a través de datos y generar consenso a través de la organización conlleva a nuevas ideas significativas. Logrando apalancar los datos para lograr resultados de negocio y crear perspectiva.

¿Cuándo fallan los datos? el caso de Netflix

Algunos años atrás Netflix lanzó un premio por un $1 millón para el equipo que pudiera desarrollar un algoritmo que pudiera mejorar en 10 puntos el existente para emparejar usuarios y recomendaciones.  Entonces el algoritmo fue desarrollado y hubo un equipo ganador pero el algoritmo no fue implementado porque Netflix cambió su servicio drásticamente de DVD-por-correo a streaming.  Lo cual significó que la organización cambió y el algoritmo desarrollado quedó inadecuado en mayor proporción[2].

Referencias:

[1] http://burning-glass.com/research/hybrid-jobs/

[2] http://techblog.netflix.com/2012/04/netflix-recommendations-beyond-5-stars.html

¿Son las noticias falsas el problema?

Fake news, fake news everywhere. Las noticias falsas, o ese tipo de contenido especialmente generado por sitios que buscan aprovecharse económicamente de la capacidad de viralización que las redes sociales ofrecen, están de moda. La plaga de fake news fue considerada uno de los factores que ayudaron a Trump a ganar las elecciones, en unos resultados totalmente inesperados. Aunque recientemente una investigación dijo que no había sido tan así, este tipo de contenido viral sin duda enciende una alarma acerca de nuestra capacidad de discernir información falsa de la real.

El karma de las noticias falsas

Como algunos ganan plata con páginas de tests (hice uno hace unos días y me dijo que me parecía a Ariana Grande, lo que nadie por acá cree, ¿no? Fake news!), hoy el negocio son las “noticias” políticas. Probablemente hayan leído las razones económicas que hay detrás de estos sitios. Con sólo conseguir un dominio que presuma seriedad, una plantilla básica de noticias y un título creativo e increíblemente viralizable, puede incluso suceder que cualquier joven de un pueblo perdido en Macedonia influya en la elección más relevante del mundo con el principal objetivo de pagar sus gastos semanales. Continuar leyendo…

Me gradué… y, ¿ahora qué?

Existen varios tipos de crisis en este mundo y todos hemos experimentado alguna en nuestras vidas. Está el síndrome del nido vacío que sufren los padres al ver a sus hijos partir, está la crisis nerviosa que te da esperando saber la nota de tu último final, también hemos vivido como sociedad crisis políticas, socioeconómicas, financieras y hasta algunas más personales, las crisis existenciales. Pero nadie te anticipa la crisis que vas a vivir cuando ya pasaste la mitad de tus veinte… llegando a los 30.

Estamos determinados a seguir un patrón establecido de cumplimiento de etapas a medida que nos vamos desarrollando. Tenemos una guía desde nuestra infancia que nos va diciendo cuál es la siguiente fase que debemos superar. Pero, ¿qué pasa cuando ya terminas el ciclo por el que todos nos vemos inmersos?

Saber el rumbo, esa es la cuestión

Luego de mucho esfuerzo, tazas de café y noches en vela, terminas la carrera que te hicieron escoger a la temprana edad de 18. Consigues trabajo, te independizas y vives tu día a día. Suena como que has llegado a la cima, pero la verdad es que recién te estás empezando a conocer. Ya no hay más patrón que seguir. Estás tú. Solo tú y tus decisiones.

En mi caso personal, sufrí a los 26 un replanteo muy fuerte en mi vida. Me gradué y me vine a vivir a Buenos Aires a los 23. El irte de tu país y dejarlo todo, hace que vivas más intensamente en qué deparará tu vida. Si bien estaba estable con un buen trabajo y un departamento temporal donde vivir, mis actividades con amigos y uno que otro paseo de vez en cuando, me sentía profundamente vacía. Ahí es cuando viene la inminente pregunta… ¿hacia dónde voy? Y es que el fin de la adolescencia eterna te golpea fuerte. Según el Dr. Ricardo Rubinstein, Psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, “vivimos en épocas caracterizadas por quemar etapas y la urgencia. Hay una presión social de lograr todo ya”. Después de pasar varias semanas encerrada y haberme terminado casi las 10 temporadas de Friends en una sentada, decidí que tenía que hacer un cambio. Ese cambio iba a depender de mí y solo de mí.

Las preguntas del millón

Antes de cualquier decisión hay que saber ordenarse y priorizar. ¿Qué me apasiona?, ¿cuál es mi talento?, ¿en qué estoy invirtiendo tanto mi dinero como mi tiempo?, ¿qué me hace feliz?. Éstas fueron algunas de las interrogantes que me planteé para empezar este nuevo camino. Suena muy cliché, pero si no empezamos a cuestionarnos esto es difícil llegar a un objetivo.

En mi caso sentía una fuerte necesidad por aprender cosas nuevas y me di cuenta que ya no era tan sencillo como lo era en el pasado. Me metí a clases de ukelele que, a pesar de que soy pésima, me distrajeron de mis obligaciones y pude exponer mi cerebro a actividades que requerían una atención distinta. Al finalizar cada clase me sentía exhausta lo que  era de esperar ya que tocar música es para el cerebro el equivalente a un entrenamiento físico completo.

Dentro de mi aventura para innovarme, me metí a clases de UX Design. Me intrigaba aprender a programar y sabía que para llegar a eso, tenía que empezar desde lo más básico. Aún sigo en proceso de alcanzar ese objetivo, pero ponerse pequeñas metas a corto plazo facilita no perderse en el camino.

Como no todo es uno y quería ayudar dentro de lo que estuviera a mi alcance a mi comunidad, decidí meterme en el mundo de TED. Saqué la licencia para organizar TEDxRecoleta y con un grupo de amigos llevamos a cabo la primer edición de este evento. Esto me mantuvo siete meses ocupada en una actividad completamente extraprogramática con el fin de traerle algo positivo a mi entorno. Pudimos organizar un evento para 100 personas que fue un exitazo y la satisfacción que se siente luego de haberlo logrado es indescriptible (¡mira las charlas aquí!).

Como me apasiona viajar decidí conocer al menos 3 lugares nuevos por año. No tenían por qué ser lejanos, solo destinos que jamás hubiera visitado antes. En algunos paseos estuve sola y en otros acompañada, pero jamás dejé de lado lo que me hace vibrar que es viajar. En esta etapa también cambié de trabajo y ahora me desempeño en una área completamente distinta de la que venía acostumbrada. Tengo desafíos constantes que me ponen a prueba en todas mis capacidades y me ha ayudado a conocerme en facetas que jamás había experimentado.

Este mes fui a una Caminata de Mentoreo de Vital Voices Global Partnership, que se desarrolla en forma simultánea en más de 80 ciudades del mundo. La iniciativa consiste en el trabajo de duplas conformadas por mujeres jóvenes con potencial de liderazgo y líderes destacadas de diversos ámbitos, en la que ambas se involucran en la reflexión sobre sus desafíos profesionales y personales. Una experiencia única donde pude compartir con mi mentora las problemáticas que tengo actualmente en todo ámbito de mi vida. Fue ella quien me metió en mi disco duro mental una nueva interrogante que será mi pregunta del 2017… el para qué de las cosas que hago.

Es importante saber que hay años que hacen preguntas y años que dan las respuestas. Sólo se recupera el control si se empieza a vivir la vida más centrada a tus intereses y valores. Son las pequeñas metas que nos proponemos las que nos define y es necesario tener ese punto de inflexión para decidir qué rumbo se tomará. No tengamos miedo de haber perdido esa guía que tuvimos antes y aprovechemos cada oportunidad para reinventarnos cada día.

El MERCOSUR ha muerto

Con más de 1 millones de kilómetros cuadrados, con un PBI de más de 4 billones de dólares y con una población de aproximadamente 275 millones de habitantes el MERCOSUR está caracterizado por una historia de impulsos y estancamientos. Después de nacer como un proceso que fue disruptivo para la época, y en especial, por marcar el fin de la tesis de enfrentamiento entre los dos países más grandes de América del Sur, fue perdiendo su impulso.

Durante el mes de marzo de 2016, el MERCOSUR tuvo su aniversario número 25, un evento que fue poco promocionado, que pasó casi inadvertido para la sociedad civil y al que los gobiernos no dieron mucha trascendencia. Los medios de comunicación, a pesar de que no hicieron referencia a dicho aniversario como un evento de trascendencia, lo recordaron en sus publicaciones con títulos que reflejan un ambiente pesimista: “25 años del MERCOSUR y muy poco para festejar” (La Nación, Argentina https://goo.gl/s2ju3R), “Un triste cumpleaños regional” (El Observador, Uruguay https://goo.gl/ENlIOL), “El MERCOSUR cumplirá 25 años de creación y será sin pena ni gloria” (ABC, Paraguay https://goo.gl/VxSKNE) o incluso Globo (Brasil https://goo.gl/YrL3E7) detalló que: “… el aniversario llega en medio de la crisis política de Brasil y del desgaste del bloque”. Sin embargo, hubo dos titulares optimistas: “MERCOSUR, 25 años de éxito” (La Razón https://goo.gl/3oomlE) de Bolivia, país que se encuentra en actual proceso de adhesión, y el de Telesur (https://goo.gl/fNrXXI): “MERCOSUR cumple 25 años apostando a la integración económica” destacando el avance en temáticas sociales y culturales que tuvo a lo largo de la primer década del Siglo XXI el proceso de integración.

Sin embargo, la coyuntura actual demuestra que hay una crisis y una oportunidad del proceso de integración, hay dos caminos posibles, la autocrítica y el llamado a acción, o la resignación. El sistema internacional hasta el 2016 demostraba la importancia de todo Estado de pertenecer a procesos de integración amplios y a grandes bloques económicos, ya que aumenta las posibilidades de transacción, con enormes oportunidades tanto políticas como económicas. Pero el año pasado fue todo un punto de inflexión en la historia de la integración. El Brexit y la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos quien retiró al país del flamante Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) evidencia una incertidumbre en el área económica, geopolítica y también social, especialmente luego de una época en que la diplomacia y las negociaciones internacionales habían generado un ambiente propicio para los bloques económicos, desde el mismo Acuerdo Transpacífico hasta la Alianza del Pacífico, en una intención de enfocar la economía mundial en Asia-Pacífico, lo que se interpreta será el motor de la misma en los próximos años.

Según muchos analistas al MERCOSUR le llegó el momento del ‘Cisne Negro’. Esta teoría plantea la posibilidad de que situaciones inesperadas provoquen un renacer del bloque después de una larga hibernación en un contexto político y económico impredecible e incierto a nivel internacional. Este nuevo impulso tiene que ver, entre otras cosas, con la aparición en América Latina de un nuevo proceso de integración, la Alianza del Pacífico, que se autodenomina como innovador y que sigue a los patrones de la nueva realidad internacional dirigiéndose hacia el nuevo centro de la geopolítica y economía mundial. En contraste con el MERCOSUR que nace en 1991 inspirado en las ideas neoliberales, tras el cambio de clima político sólo hubo avances en la esfera social, cultural y, en algunos casos, política.

Es necesario que el MERCOSUR se adecue a la nueva coyuntura, tanto regional como internacional. Ya que nació en los ’90 en un contexto neoliberal, se desarrolló en los 2000 en un clima político enmarcado en el ‘Giro a la Izquierda’ y ahora se encuentra en un clima regional diferente con el denominado ‘Giro a la Derecha’ (1) y un clima internacional donde parece que el status quo se alterará impredeciblemente. Justamente esa es una de las debilidades del proyecto, que depende casi exclusivamente de la complementación ideológica, del extremo inter-presidencialismo y de los péndulos de las presidencias pro-témpores. Sin embargo, no debe olvidarse que esa sintonía entre gobiernos, esa diplomacia presidencial es el factor del éxito del bloque (2), un bloque que no encaja en los modelos de la integración clásica, porque no hay una institución significativa ni un nivel supranacional. Podríamos decir que el MERCOSUR sigue un modelo propio (3) que justamente es la causa de sus avances pero también de sus obstáculos. No existe un modelo único para los procesos de integración y cooperación, porque cada uno se ajusta a la realidad de sus miembros (4). Nace con la deficiencia de que siguió las prioridades y objetivos de los gobiernos de turno, por lo que ante cada cambio político, queda estancado.

Si nos posicionamos en la actualidad, es posible darse cuenta que después de la primer fase de complementación económica, el bloque no tuvo más avances en ese campo, pero sí atravesó con fortaleza la crisis de 2008 que tuvo origen en los países desarrollados, la congruencia de la política del ‘Giro a la Izquierda’ lo hizo avanzar en el plano social y cultural, y el liderazgo de Brasil primero a nivel regional, y segundo como potencia emergente (5) le dieron cierta dinámica al bloque pero que no pudo traspasar el cambio de clima político.

Hoy, el MERCOSUR se encuentra inmerso en una crisis, pero no es el único proceso de integración que la está atravesando, incluso la Unión Europea (UE) considerada el proceso de integración más profundo y el ejemplo a seguir está en su mayor crisis (6) o el Acuerdo Transpacífico a pocos meses de ver la luz ya atraviesa su primer momento de oscuridad. Sin embargo, el MERCOSUR se encuentra marcado por un cambio de coyuntura política del ‘Giro a la derecha’, el socio más fuerte, Brasil, en estado de crisis social, política y económica, Argentina políticamente dividida pero estable, Uruguay prudente, Paraguay expectante de la incorporación de Bolivia para poder aumentar los flujos comerciales y así salir de la prisión geoestratégica mutua, y el socio más problemático, Venezuela, que tras la muerte de Chávez entró en una crisis político-social que divide al país y hace que el miembro sea suspendido del bloque, pero teniendo la presidencia pro témpore, un desprolijidad que no es menor.

Es por esto que el MERCOSUR ha muerto, vive una crisis de credibilidad y de supervivencia. No supo adaptarse a la nueva época, a la nueva realidad internacional y regional, y tampoco hubo voluntad política de hacerlo ni de avanzar en la profundización económica. Es necesario que los proyectos traspasen las administraciones políticas y sean guiados por los deseos del pueblo, que en un primer momento fue olvidado. Y es necesaria una agenda externa común, ya que la misma es liderada por los socios mayoritarios (Brasil y Argentina) en beneficio de sus propios intereses, que a veces no son complementarios e incluso perjudican a los socios menores. Una agenda común le daría al bloque la herramienta para avanzar en nuevas negociaciones internacionales, profundizar las alianzas actuales y tener una voz propia en los foros internacionales. Con un Brasil inmiscuido en su esfera interna, parecería el momento de Argentina de ser quien lidere el proceso, pero para eso debe priorizar el interés del bloque al interés nacional, y generar instancias que permitan una mejor complementación tras los cambios de las administraciones.

Entre el 20 y 24 de marzo se desarrollará en Argentina la XXVII Ronda del Comité de Negociaciones Birregionales entre el MERCOSUR y la Unión Europea para impulsar las negociaciones comerciales que se encuentran estancadas. Pero el bloque también tiene varios frentes abiertos, negociaciones con la Asociación Europea de Libre Cambio (EFTA), y el acercamiento a Corea, China y Japón. En un Mundo Multiplex, todos los actores tienen posibilidades de aumentar su inserción internacional, siempre y cuando mantengan una estrategia clara (8), es momento de ver si el MERCOSUR puede lograr esa estrategia.

 

(1) Carné, Jonatán. “¿América Latina da un Giro a la Derecha?”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/04/06/america-latina-da-un-giro-a-la-derecha/

(2) Malamud, Andrés. “La diplomacia presidencial y los pilares institucionales del MERCOSUR: un examen empírico”, Revista electrónica “Relaciones Internacionales”, 2010.

(3) Bizzozero, Lincoln. “Los primeros 20 años del Mercosur: del Programa de Liberalización Comercial al Plan Estratégico de Acción Social”, Revista Densidades, 2011.

(4) Peña, Felix. “Los 25 años del Mercosur y opciones en el camino de su evolución futura”, Newsletter, 2016.

(5) Carné, Jonatán. “¿Qué pasó con las potencias emergentes? El Caso de los BRICS.”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/07/06/que-paso-con-las-potencias-emergentes-el-caso-de-los-brics/

(6) Domínguez, Emiliano. “La encrucijada europea: ampliación y Brexit”, SABF Blog, 2017, http://blog.sabf.org.ar/2017/01/30/la-encrucijada-europea-ampliacion-y-brexit/

(7) Acharya, Amitav. “From the Unipolar moment to a Multiplex World”, YaleGlobal Univertisty, 2014.

La era de la desinformación

Imaginá la siguiente situación: es martes, es tarde, y recién llegás a tu casa. El día fue largo, durísimo, así que decidís entrar a tu red social preferida para desconectarte un rato. Tus noticias están llenas de lo mismo de siempre: chistes acerca del último político mediático, videoclips de algún artista pop, memes acerca de un chef turco y una avalancha de fotos de bebés y recuerdos de aniversario de casamiento. Bajás, bajás y bajás en la página, hasta que encontrás un video de un gato. Ahora sí, a relajarse.

Este comportamiento no es sorprendente. El exceso de información crea una saturación de nuestros receptores, causando que bloqueemos nuestros sentidos. Hay tanta, que realmente es un esfuerzo asimilar todo. Tendemos a absorber sólo la información que está preprocesada, lo fácil. Esto puede estar fuertemente ligado a que la pereza es un rasgo evolutivo en los humanos[1]. Estamos diseñados para ahorrar energía en un entorno donde las calorías disponibles son limitadas. Por supuesto, esa no es nuestra realidad actual, pero el rasgo evolutivo sigue siendo parte nuestra.

Esto nos lleva a las mayores causas de la desinformación: la falta de diversificación y la falta de verificación de fuentes. Continuar leyendo…

La encrucijada europea: ampliación y Brexit

El proceso de incorporación de un Estado a la Unión Europea es complejo y prolongado. La salida parecería serlo, de igual modo, aunque no existe precedente alguno. La admisión requiere la aplicación de los criterios de Copenhague que se resumen en instituciones democráticas estables, estado de derecho, economía de mercado y la aceptación de la legislación europea. Tales requisitos no parecen fáciles de cumplir por muchos de los candidatos. Por más obvio que parezca la admisión de un nuevo Estado requiere que el mismo sea europeo. Antecedente de esto es la fallida solicitud de adhesión del Reino de Marruecos en 1987 a la Comunidad Europea.

Dentro del actual universo de candidatos a la incorporación como miembros debemos hacer una diferencia entre los candidatos oficiales que se encuentran en proceso de negociación o a la espera de iniciarlas, como lo son Turquía (que cumple pocos de los requisitos del compromiso por lo cual su candidatura avanza a paso glacial desde 2005 y que vista la realidad política actual no puede vislumbrarse un cambio de la situación en el corto o mediano plazo), Montenegro (desde 2005), Serbia (desde 2012), Macedonia (desde 2005) y Albania (desde 2003) y candidatos potenciales con o sin solicitud formal presentada como Bosnia y Herzegovina y Kosovo.

La Unión Europea ha recorrido un largo y complejo camino desde la Comunidad Europea del carbón y el acero de los años 50 hasta el tratado de  Lisboa generando una reglamentación estricta y necesaria para su continua ampliación. Pero esto no debe ser lo único a tener en cuenta.

No debe de perderse los valores fundacionales de la Unión cuyas bases constituyen el alma de la Europa de hoy en día. La Unión Europea fue concebida más allá de la integración económica desde un criterio moral y a partir de las cenizas de dos guerras mundiales que cambiaron la historia y configuración del mundo. Son los principios humanistas y democráticos de Konrad Adenaeur, Jean Monnet, Alcide de Gasperini, Robert Schuman entre muchos otros los que deben guiar el devenir de la Unión.

La Unión Europea representa un caso único de integración en la historia mundial que ha establecido paz y prosperidad en un continente golpeado por las luchas de predominancia y hegemonía en los últimos 500 años.

La salida del Reino Unido es asimismo una nueva oportunidad para avanzar hacia una integración más plena y un concepto de Europa más integral. La misión de la Unión no debe verse limitada frente al criterio de incorporación de miembros ni disminuida en cuanto a objetivos en base a la falta de compromiso de los estados actuales o potenciales miembros.

La Unión Europea es una entidad abierta a los estados europeos pero no tiene por ello una misión ecuménica en el viejo continente. Quienes puedan comprometerse con los valores fundacionales de la Unión y quieran correr el riesgo de una integración plena serán aquellos que deberían gozar de los beneficios y virtudes que 50 años de integración han cosechado.

El futuro de Europa depende de ello. De no perderse ante el paradigma de creer que más cantidad es mejor sino que quienes puedan comprometerse convencidamente con los principios y valores europeos sean aquellos llamados a ser parte de la integración europea.

Lo que un día fue una utopía hoy es una realidad. Su futuro depende de la integridad con los principios de su alma fundacional, aquellos sembrados en la cenizas de la Segunda Guerra Mundial, y presentes en el imaginario de todo los europeos desde mucho tiempo antes.

“Un día llegará en el que las bombas serán reemplazadas por el venerable arbitraje de un Senado soberano que será para Europa lo que la Asamblea es para Francia. Un día vendrá en que habrá dos grupos inmensos, los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa, situados uno frente al otro y se tenderán la mano sobre el mar. En el siglo XX habrá una nación extraordinaria que tendrá por capital París pero no se llamará Francia, sino Europa. Se llamará Europa en el siglo XX y en los siguientes y aún transfigurada se llamará Humanidad”.

Victor Hugo, Congreso de Paris de 1849. Discours d’ouverture, congrès de la paix

Motivación-manipulación: ¿qué hace a un buen directivo?

Los hombres actuamos de forma libre y voluntaria cuando nos es posible. Lo hacemos de forma más libre al comprender el motivo que nos lleva a realizar la acción. Motivar, como hemos mencionado en “El secreto en la supervivencia de toda organización”  no es otra cosa que mostrar ese motivo para que cada uno elija libremente.

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