Política

Entre los datos y la web 2.0.

Durante algún tiempo nos hemos preguntado si se puede construir ciudadanía desde una computadora conectada a internet. Las nuevas tecnologías junto a las redes sociales facilitaron la formación de un terreno extremadamente fértil para el debate político y lo acercaron al ciudadano medio, que generalmente se demuestra apático o desafectado hacia la actividad tradicional. El anonimato, sin embargo, siempre generó suspicacias al momento de plantear que este tipo de participación era viable o siquiera fortalecía la democracia y los canales de comunicación entre los gobernantes y los gobernados.

 

2014-03-01 11.32.02Esta desconfianza ha menguado con el avance de las plataformas 2.0 y el surgimiento de nuevas oportunidades de interacción que sí demuestran ser útiles. Los gobiernos, por un lado, están admitiendo el poder de las redes y la importancia de brindar información, como un requisito indispensable para la transparencia de sus actos y la rendición de cuentas. Los portales de datos abiertos y otras apuestas en innovación pública son respuestas cada vez más comunes a las demandas de una ciudadanía que exige esa conversión y reconocimiento.

 

Por otro lado, el periodismo también tuvo que adaptarse, aunque su transición fue más paulatina. Tanto en su vertiente ciudadana, alentada por las redes sociales y los nuevos gadgets, o en el uso de la big data por parte de periodistas incluso veteranos, la tecnología aparece como un elemento disruptivo y revolucionario. Ahora, demandas clásicas de participación ciudadana y hacia el gobierno encuentran nuevos canales para ser satisfechas. Continuar leyendo…

Riesgo país en América Latina: imprevisible

Incluso hablar de riesgo país en los países de América Latina es imprevisible. Pese a que las agencias de calificación de riesgos prevén un mejor panorama económico para la región durante este año y el próximo, el contexto político de muchos países lo ponen en duda.

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Más capitalismo, más libertad

Este artículo tiene un fuerte contenido político y, como tal, estimo que mucha gente no va a estar de acuerdo con mis premisas o conclusiones. De ser así, me encantaría que dejen un comentario para que podamos debatir nuestras diferencias de opinión.

Si tuviera que definir el capitalismo en una frase, diría que es un sistema político/económico donde las personas tienen la libertad de crear riqueza y el derecho a llamarla propiedad privada. El primer país en honrarlo y gozar de sus beneficios fue Estados Unidos. De hecho, los estadounidenses inventaron el término “making money”. Antes, el dinero era un bien estático, que se podía heredar, compartir o conquistar a través de la fuerza. Por primera vez en la historia de la humanidad, un país comprendió que el dinero debe crearse, y no a través de la fuerza, sino en un marco donde el individuo dispone libremente de su tiempo, energía y mente para lograr este objetivo. Los resultados de este experimento fueron verdaderamente asombrosos: en 1800, la población estadounidense era de 5.3 millones, la expectativa de vida de 39 años y el ingreso per cápita real de $1.343 (en dólares del 2010); en el 2011, la población estadounidense fue de 308 millones, la expectativa de vida de 78 años y el PBI per cápita de $48.800, representando un creciendo de más del 3500%.
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Las protestas sociales en Latinoamérica como herramienta política de los grupos de poder

La comunicación masiva y la participación ciudadana en política

Actualmente las redes sociales se han convertido en las herramientas de construcción de un mundo interconectado, incomparable al de otras épocas. Este desarrollo tecnológico en la comunicación masiva, ha generado grandes modificaciones en la vida cotidiana de las personas respecto a los modos de interactuar con los demás; y a su vez, logró un notable incremento de  la participación ciudadana en la vida política de una sociedad. Ya no se necesitan más que un par de horas para interconectar a un enorme grupo de personas desconocidas entre sí, pero unidas por una idea en común, el expresar su sentir respecto a ciertos temas de relevancia social.

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Nuevas tecnologías en educación y la búsqueda de justicia educacional

En el marco de una nueva sociedad denominada postindustrial, postcapitalista, postmoderna, sociedad en red, el uso intensivo del conocimiento se torna un factor primordial de producción, pero se debe reconocer que su dinámica no garantiza necesariamente mayores niveles de justicia social, equidad y cohesión. Por ese motivo, para una sociedad como la nuestra que busca ser democrática, esa es una cuestión a atender. Se asiste actualmente a un avance constante del desarrollo tecnológico, pero de manera desigual; su acceso difiere entre zonas geográficas, grupos sociales, económicos, etc. Las desigualdades en el acceso a las nuevas tecnologías ¿deben ser solucionadas por el sistema educativo nacional o por otros agentes de nuestra sociedad? Algunos entienden que la escuela debe ser el medio privilegiado para que el acceso a las nuevas tecnologías pueda democratizarse; otros ven en la familia la solución.

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Yo no soy “indignado”

Cuando el nonagenario Stéphane Hessel escribió ¡indignáos!, difícilmente se haya podido imaginar que el nombre de su breve ensayo iba a convertirse en el apodo de un nuevo fenómeno político. Desde Atenas hasta Madrid, desde Los Ángeles hasta Minneapolis y llegando hasta ciudades tan lejanas y opuestas como Tel Aviv y Santiago del Estero, miles de jóvenes salieron a las calles para mostrarle al mundo que ellos también están indignados. No hay duda alguna de que tanto las causas como las consecuencias de estas protestas son múltiples, diversas e imposibles de abordar en un solo artículo. De la misma forma, algunas fueron numerosas y pacíficas (como cuando 250 mil personas marcharon en las calles de Israel) y otras marginales y violentas (como cuando unos estudiantes incendiaron un Bus y varios edificios de Tottenham, Londres). Sin embargo, el hecho de que todas hayan ocurrido prácticamente al mismo tiempo y de que estén decoradas con slogans similares es una clara señal de que si bien cada protesta es singular, existe un elemento unificador en todas ellas.

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