Opinión

Youth 20 Dialogue en Berlín

Unos minutos con Julia Amerikaner, representante de los jóvenes argentinos.

El Youth 20 Dialogue es el foro oficial del G20 para jóvenes.  Al igual que el SABF, está orientado a congregar a jóvenes profesionales de diferentes culturas para discutir el futuro de la agenda internacional.  En esta edición, uno de los representantes de Argentina fue Julia Amerikaner.

 

SABF: Contanos un poco cómo se desarrollaron las actividades durante los días de la conferencia.

Julia Amerikaner (JA): La conferencia duraba una semana y participaron más de 70 jóvenes de distintos países y organizaciones. Este año no solo estaban los representantes de países del G20, sino países invitados (como Noruega y Singapur) y organizaciones multilaterales, como el World Trade Organization, World Labour Organization, United Nations y organizaciones regionales como el Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC).

El producto final es un comunicado especial de 25 páginas que resume 10 ejes que la juventud considera prioritaria. Entre ellos: economía global, igualdad de género, digitalización, desarrollo sustentable, terrorismo, migración y refugiados, entre otros.

Durante los primeros días de la conferencia, nos reunimos en talleres informales para discutir estas temáticas y proponer recomendaciones para los gobiernos del G20. Después, cada uno elegía su eje y lo trabajaba en equipo. Entre medio, también tuvimos la oportunidad de reunirnos con expertos en cada tema y así enriquecer nuestro trabajo. Luego del primer borrador, cada equipo debía presentar su tema ante el resto de la conferencia y revisamos cada punto entre todos.

El consenso era clave: hubo fácilmente 5 borradores antes de llegar al documento final (¡y muchas noches despiertos hasta las 4 am!). Discutimos sobre las ideas a incluir (o párrafos enteros para borrar); la naturaleza de las recomendaciones y la capacidad de los Estados para implementarlas.

Después de cerrar el documento, cada grupo eligió a un orador para representar el tema ante Merkel. El orador tenía dos minutos para exponer su idea y luego aceptaba preguntas de Merkel.

 

SABF: ¿Cómo se trabajaron los diferentes temas? ¿Cuál te intereso más?

JA: Al principio los temas se trabajaron entre todos; era un intercambio libre de ideas, opiniones y puntos de vista. Luego, cada uno debía enfocarse en un solo tema (y así se formaban los equipos de trabajo; en general eran de 4 a 10 personas). En mi caso, me apasionaron tres ejes: anti-corrupción, digitalización e igualdad de género.

Finalmente, elegí trabajar en el comité de digitalización. Para entender mi decisión, hay que saber que trabajo como asesora en el Ministerio de Cultura de la Nación. Cuando empecé, hace casi año y medio ya, todo se hacía en papel. Hoy en día, estoy liderando un proyecto para implementar una plataforma digital para organizar el trabajo del Ministerio; desde la planificación de sus actividades hasta la ejecución del presupuesto. Siento que tenía mucho para aportar al grupo de trabajo, así como profundizar mi propio conocimiento y aplicar lo aprendido en mi país. Realmente siento que la modernización del Estado es importante para progresar y mejorar la calidad del servicio que le brindamos al ciudadano.

 

SABF: Al trabajar sobre la temática de la digitalización en un ámbito tan diverso, ¿qué inquietudes surgieron?

JA: Voy a hacer una observación (podría considerarse como “inquietante”), y voy a decir algo muy obvio: nuestro contexto, el lugar donde crecimos y las cosas que nos rodean realmente definen nuestra manera de ver el mundo. Digo esto porque me sorprendió que el comité de igualdad de género (compuesto enteramente por representantes europeos y ninguno latinoamericano) no incluyera la violencia de género en su primer borrador. La delegación argentina, junto con la mexicana, solicitó que se incluyera un párrafo en el comunicado oficial sobre violencia de género y violencia doméstica.

Esta anécdota sirve para enfatizar que la diversidad, especialmente dentro de un grupo de trabajo, es importante. Creo que si Argentina y México no hubieran sido parte de la discusión, no se hubiese mencionado la violencia de género en el debate sobre igualdad; un error gravísimo, en mi opinión.

 

SABF: A la hora de promover los objetivos del G20, ¿qué rol tiene la Argentina y qué crees que es más urgente reforzar?

JA: Creo que la Argentina tiene una oportunidad única el próximo año al asumir la presidencia del G20. Solo hay tres países latinoamericanos (México, Brasil y Argentina) en el grupo, con lo cual creo que el país puede enfatizar ciertos temas de una manera única: la pobreza y la migración como algunos temas primordiales. Pero también me gustaría que el país tome una mirada de largo plazo y destaque la importancia de un desarrollo sustentable y políticas de energía renovable, así como igualdad de género y digitalización.

 

SABF: ¿Qué fue lo que quisiste transmitir de la Argentina al resto de los participantes?

JA: Me hice muy amiga de las delegaciones de Corea, Indonesia y Singapur. Todos ellos me decían que yo era la primera argentina que conocían. Eso dice todo. Como representante, uno busca transmitir lo mejor de su país: la simpatía argentina, la amistad pero también el ingenio argentino para resolver problemas. Quise transmitir que somos un país abierto, amigable y, ante todo, dejar una buena impresión.

 

SABF: Tuvieron entrenamientos sobre discurso público, ¿hay alguna herramienta que quisieras compartir?

JA: Estas conferencias te demuestran la importancia de la oratoria. Para el que no tiene mucha experiencia, creo que lo más importante es perder el miedo y animarse: empezar a hablar en público, de a poco, sin vergüenza y con convicción. A la hora de preparar un discurso, lo mejor es anotar primero las ideas que uno quiere transmitir y generar algo coherente, donde una idea te lleve naturalmente a la otra. Ante todo, ser claro y conciso, dar ejemplos.

 

SABF: Uno de los ejes del Y20 fue la falta de oportunidades económicas para los jóvenes y la falta de la participación de los jóvenes en la economía global. Según las estadísticas, el 25% de los jóvenes de las naciones tienen ingresos medio y el 15% de las naciones con ingresos más elevados no estudian, trabajan o están siendo capacitados (OECD, 2017). ¿Cuál es tu perspectiva?

JA: Este tema fue uno de los ejes: empleo joven. Es algo que preocupa muchísimo; desde Latinoamérica hasta Europa, África y Asia. Ante todo, creo que la clave es la participación de la juventud en la política y organizaciones de la sociedad civil.

 

SABF: ¿Cómo fue poder compartir un tiempo con Angela Merkel?

JA: Fue increíble. Creo que la presencia de un Jefe de Estado –y alguien tan influyente en el escenario internacional como Merkel– fue un mensaje positivo para nosotros y una señal importante para la juventud. Significa “nos importa lo que están diciendo”, ya que generaron el espacio institucional para darnos una voz. Por otro lado, Merkel también hizo muchas preguntas y se le notaba atenta e interesada. No fue solo una “escucha pasiva” de su parte sino que realmente nos obligó a defender nuestros puntos o desarrollar otros. Al grupo de digitalización, por ejemplo, le preguntó sobre la inteligencia artificial y los desafíos del futuro.

 

SABF: ¿Qué expectativas tenés para el G20 que se viene en Argentina?

JA: Quizás me repita un poco… Pero mi expectativa es que esta es una gran oportunidad para que la Argentina se muestre ante el mundo. Me encantaría vernos a la vanguardia, liderando la agenda regional en temas como digitalización, igualdad de género y desarrollo sustentable.

 

SABF: ¿Alguna anécdota para compartir?

JA: ¡Uf, mil!, pero me gusta contar la anécdota de cómo conocí a la delegada de Arabia Saudita. Ambas participamos al principio en un taller sobre igualdad de género y a medida que yo hablaba (o ella), se desarrolló una sensación de complicidad. Teníamos mucho en común, todas las ideas que compartimos estaban en sintonía. Ella decía algo y yo pensaba “tal cual”. Yo decía algo y ella me miraba como diciendo “estoy totalmente de acuerdo”. Cuando terminó el taller, ella se acercó y me dijo (en inglés) “no nos conocimos todavía, ¿verdad?” Y yo le contesté “no, pero siento que deberíamos”. Después de eso, y junto con la delegada de Singapur, pasamos horas charlando sobre distintos temas, siempre sintiendo que teníamos una conexión especial. Eso es algo increíble que te brindan este tipo de conferencias internacionales: la capacidad de conectar al instante con personas de ambientes totalmente distintos, que quizás conociste hace dos días.

 

SABF: De los desafíos globales planteados, ¿cuál te gustó más?

JA: Mi favorito es Assuming Responsibility. Ya su título expresa una idea clave: lo que pase es nuestra responsabilidad. Es hora de asumir esa responsabilidad y ser proactivos a la hora de solucionar problemas que aquejan al mundo hace cientos de años: guerra, migración forzosa, enfermedades, injusticia. En un mundo cada vez más conectado, me parece irresponsable mirar al otro lado y decir “esto no es mi problema”. No lo va a arreglar otro y esto te afecta a vos también. Todos tenemos el potencial de ser agentes de cambio.

 

Corea del Norte : la última frontera

En el mundo actual, donde las fronteras parecen haberse rendido ante el fenómeno de la globalización y el comunismo desaparecido con la apertura de Cuba luego del colapso del campo soviético en los 90, perdura un estado aislado y de corte estalinista.

La República Popular Democrática de Corea ocupa el norte de la península de Corea.
Está dirigida por el único caso en la historia de dinastía comunista, instaurada por el supremo líder y presidente eterno de Corea, Kim Jong-Il , bajo la ideología “juche” que tiene como vocación reglamentar cada aspecto de la vida del ciudadano. Es un régimen totalitario que se moviliza en base al culto de la personalidad de sus líderes. Luego de la muerte del supremo líder en 1994, accedió al poder su hijo Kim Il-Sung y luego de la muerte de este en 2011, asume el actual gobernante Kim Jong-Un.

Es un país fuertemente militarizado con una de las mayores fuerzas armadas a nivel global. Esto es así ya que el país se encuentra desde su nacimiento en estado bélico al no haber firmado nunca la paz en la Guerra de Corea.

Corea del Sur, régimen democrático y liberal que ha alcanzado un gran nivel de desarrollo se encuentra al sur de la península con el apoyo de los Estados Unidos así como de Japón.

Por su parte el régimen norcoreano ha visto su existencia comprometida con la caída del régimen soviético y con la inserción de China en la economía y el orden mundial. Si bien Beijing continúa siendo su principal sostén, las críticas desde su mayor aliado no hacen otra cosa que aumentar.

Es en este contexto y ante la llegada al poder del nieto del supremo líder, las posiciones y retóricas del régimen se han radicalizado. La búsqueda del arma nuclear como así del desarrollo misilístico se han vuelto prioritarios para el régimen y su existencia.

Estado de situación

El año 2017 ha sido por hasta el momento un desafío a la paciencia de la comunidad internacional frente a las provocaciones de los norcoreanos que sienten amenazada su existencia.

En marzo los coreanos realizaron un ensayo con cuatro misiles que recorrieron casi mil kilómetros, tres de ellos alcanzaron aguas japonesas. Se estima que el ejercicio tenía como objetivo las bases norteamericanas en Japón. China intercedió en el ámbito de Naciones Unidas para calmar la reacción de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, pero haciendo un llamamiento al fin del programa nuclear norcoreano como así a las maniobras estadounidenses en la región. Desde los Estados Unidos se llamó al fin de la paciencia estratégica hacia el régimen y Corea del Sur mostró su inquietud ante los avances del programa misilístico norcoreano.

A finales de marzo los norcoreanos volvieron a realizar otra prueba de misiles que no fue exitosa igual que en abril. El tema fue abordado en la reunión entre el Presidente Trump y el Presidente Xi Jinping. Los coreanos amenazaron con una reacción imperdonable ante lo que consideraron una provocación de los norteamericanos ante un anuncio del aumento de la presencia en la región. Estados Unidos envió uno de sus portaviones a la península coreana.

Ante este evento la prensa norcoreana realizó amenazas de ataques nucleares en suelo americano. Se calcula que un sitio de ensayos nucleares está operable desde abril.

En este contexto los japoneses denunciaron que los norcoreanos tienen la capacidad de lanzar ojivas con gas sarín lo que trae malos recuerdos del atentado en el metro de Tokyo.

Corea del Norte anuncia luego estar lista para responder a un ataque con guerra total y en el desfile militar se exhiben ojivas intercontinentales con motivo de la conmemoración del 105° aniversario del nacimiento del líder supremo.

El vicepresidente de los Estados Unidos ,Pence, sostiene que todas las opciones están en la mesa ante la crisis coreana y recomienda al régimen no poner a prueba la determinación del Presidente Trump.

Por su parte Japón exhorta a Corea del Norte de abstenerse de nuevas provocaciones y reclama el rol de China.

A pesar de todo Corea del Norte vuelve a realizar un ensayo misilístico sin éxito al estallar a los pocos segundos. El Papa Francisco llama a una solución pacífica ante la subida de tensión entre Estados Unidos y Corea del Norte.

En mayo los norcoreanos anunciaron que pueden realizar una prueba nuclear en cualquier momento y llaman a la suspensión inmediata del escudo anti-misilístico norteamericano.

Por otra parte asume un nuevo presidente en Corea del Sur, luego de una crisis política y escándalo de corrupción ,diciendo estar listo para viajar a Corea del Norte si se dan las condiciones. Es el fin de 10 años de gobierno conservador en Corea del Sur.

Los norcoreanos ponen a prueba al nuevo presidente surcoreano con otra prueba misilística. Recorre 700 kilómetros. La Casa Blanca hace un llamado a sanciones más duras. Moscú y Pekín muestran su preocupación ante la escalada de la tensión. La Unión Europea lo considera una amenaza para la paz internacional.

Nuevamente los Estados Unidos y Japón convocan a una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas luego de dos pruebas en menos de 15 días. Rusia llama a dejar de intimidar a Corea del Norte y buscar una solución pacífica condenando la prueba misilística. El Secretario General de Naciones Unidas critica al régimen norcoreano por las amenazas a la paz y seguridad regional.

En el contexto de un masivo ciberataque hay versiones que podría haber sido originado en Corea del Norte. En Naciones Unidas, Washington y Pekín preparan una resolución con sanciones para el régimen si Corea del Norte no desiste con su programa nuclear. 18 empresas y figuras del régimen son sancionadas. Corea del Norte vuelve a realizar una prueba misilística. Naciones Unidas reclama el fin de las mismas al considerarlas una amenaza para la seguridad internacional.

El 23 de mayo un incidente se produce en la frontera entre los dos coreas con el intercambio de tiros entre los surcoreanos y los norcoreanos.

A principio de junio los norcoreanos vuelven a realizar otra prueba mostrando avances significativos. La muerte del prisionero estadounidense en Corea del Norte, Otto Warmbier, por haber intentado “robar” carteles de propaganda durante una visita en Corea genera nuevas tensiones entre la administración Trump y el régimen.

 

Una agenda para Corea

La evolución de la primera mitad del año nos demuestra que Corea del Norte se siente amenazada y cree que la única solución es el desarrollo de tecnología que la vuelva extremadamente peligrosa ante una posible invasión.

La única arma disuasiva necesaria es la nuclear como así los misiles para que alcancen suelo surcoreano, japonés e incluso norteamericano y neutralizar cualquier amenaza.
El objetivo del régimen coreano está en provocar un alto costo a cualquier intervención militar sobre su territorio. Y no hay uno mayor que el nuclear, por lo que es difícil que desistan del desarrollo de esta tecnología.

Las sanciones no han demostrado ser efectivas como en el caso de Irán, ya que la economía norcoreana no está integrada a la economía internacional y los ciudadanos norcoreanos parecen no revelarse por más duras que sean las condiciones,como en la hambruna entre 1995-1997.

El rol del gobierno chino y ruso es determinante para lograr una resolución ya que son los únicos portavoces que los norcoreanos parecen escuchar y que tienen influencia en el régimen.

Cualquier actitud y demostración de fuerza no hará más que reforzar la presunta debilidad que experimenta el régimen, la búsqueda del arma nuclear y del mayor daño posible.

En el diálogo y la negociaciones multilaterales está la solución al problema de Corea.

¿Se dará la comunidad internacional la oportunidad de construir puentes de confianza para evitar lo que parece un inevitable destino de enfrentamiento a todo o nada?

 

El día en que la política pasó a formar parte de los bienes de consumo

¿Son importantes el partido político, la plataforma electoral, las promesas electorales, los objetivos de gobierno y/o la experiencia y formación del candidato? ¿Tenemos en cuenta algunas de esas variables a la hora de votar? ¿Cuánto hay de empatía con los candidatos políticos dependiendo las palabras que utiliza, los colores, la forma de comunicar o los spots publicitarios?

Hoy la política se transformó en un bien de consumo, es un producto que se crea justamente con el objetivo de ser consumido, de llegar a ser funcionario y de cumplir con ciertos objetivos personales o de un espacio. Esto no es nuevo, pero el punto de inflexión se da cuando la imagen pasa a ser más importante que el contenido.

Para que la imagen tome relevancia, es necesario tener un equipo detrás que construya de cero a un candidato. Por lo tanto los candidatos pasan a ser meros productos de un mercado que se mueve según las demandas y percepciones de la sociedad civil. Esa construcción tiene en cuenta desde la imagen física, hasta los discursos, el lenguaje verbal y no verbal, el discurso político, y las acciones que realiza. Se busca, por más que se integra un partido, evitar encasillarse meramente en el partido y alcanzar la mayor cantidad de espacios posibles. Se utilizan los partidos como meras plataformas de ascenso. Se pierde el sentido de pertenencia al mismo y se genera una identidad colectiva en que se sabe qué decir y cómo decirlo.

Para lograr esto, se siguen de cerca los sondeos de la opinión pública sobre temas de interés. La estrategia se basa ya no en un análisis meramente político, sino también en la mercadotecnia. Lo importante es que la estrategia tenga una base clara y que persista, pero que tenga la capacidad de adaptarse a los vaivenes del devenir cotidiano. Justamente, lo esencial es la creatividad.

Muchas veces suele decirse que las marcas en la industria, utilizan el marketing para satisfacer necesidades pero también para crearlas. Y en política se está comenzando a usar la misma concepción. Los candidatos responden a ciertas necesidades que la sociedad civil evidencia, pero también los candidatos a través del discurso crean el colectivo imaginario de nuevas necesidades que ellos y sólo ellos son capaces de satisfacer. Esto pasa a ser clave cuando las personas internalizan esa necesidad. Para esto, la necesidad debe estar bien pensada, debe estar profundamente diseñada.

Los medios de comunicación, a pesar de que se posicionan como actores que informan objetivamente la realidad, no lo son. Y es por eso que la política los utiliza como mecanismo de transmisión, no para la publicidad oficial de campaña, sino en los programas diarios, desde informativos a programas de interés general. Los políticos de hoy, deben tener la capacidad de interactuar con analistas políticos de la misma forma que lo hacen con periodistas de espectáculos. ¿Por qué? Porque la política pasa a ser un espectáculo. Se baja a los políticos del escenario en el que desarrollan la obra, y se los humaniza, pero humanizados como celebridades en donde todo lo que hagan es noticia.

Un valioso ejemplo es Donald Trump, quien fue criticado y deslegitimado en todos los grandes medios masivos de Estados Unidos, pero que paralelamente, estaba diariamente en pantalla y en portada. Su estrategia consistía en ser titular todos los días, para hacer de su imagen la más vista y la más conocida. Importaba más verlo que lo que realmente representaba y decía. La política deja de ser una idea y un llamado a la acción, y pasa a ser un rol actoral, en donde la sociedad civil ocupa el papel de espectador frente a candidatos y funcionarios que tienen los roles protagónicos.

Por otro lado, las nuevas tecnologías de la información y comunicación están siendo importantísimas como las redes sociales que permiten a los políticos tener un vínculo en primera persona con sus seguidores, o incluso, con sus detractores. Por más que quienes manejan las redes no sean los políticos mismos, se genera la idea de que lo son y eso es una herramienta que acerca esa brecha entre gobernantes y gobernados.

Es la mercadotecnia el elemento central que estructura las estrategias de postulación política como consecuencia de la creciente mediatización de la política. Hoy más que nunca puede hablarse de la prensa, o de los medios de comunicación, entendidos en una visión amplia del concepto, para poder incorporar a las TICs, como el cuarto poder. Ese Gran Hermano que lo ve todo y analiza todo, pero que lo impregna de una posición subjetiva.

Es de esta forma como la política poco a poco se fue convirtiendo en un espectáculo, en un producto que los ciudadanos consumen, sean conscientes o no. Dependerá de la propia sociedad civil, de los ciudadanos, saber interpretar este nuevo rostro de la política. Ahora la pregunta es: como ciudadanos ¿estamos conscientes de este nuevo rol de política o lo consumimos como si fuese un producto cualquiera?

Chechenia: Repensando los lazos que nos unen

Salvando la necesidad de subtítulos para traspasar la barrera de un ruso ininteligible, no hay nada que pueda evitar la empatía inmediata hacía las palabras de Vyacheslav: una de las víctimas del decadente estado de la lucha por los derechos humanos en la Federación Rusa. Hace algunos meses, cientos de hombres han sido secuestrados, torturados e incluso asesinados por fuerzas de seguridad rusas en la región de Chechenia. Todos hombres que al menos aparentan llevar “conductas homosexuales”. Los primeros en reportar la terrible situación fueron los miembros de Novaya Gazeta, organización rusa especializada en investigaciones de los derechos humanos. Reporte único y discreto, siguiendo una larga tradición de censura hacia opiniones opuestas a las oficiales, y particularmente hacia denuncias en contra del terrible estado de los derechos LGBTQ+ en la Federación Rusa, por miedo a represalias, secuestros y más torturas.   

Organismos de defensa de los derechos humanos como Amnistía internacional (1) y Human Right Watch han manifestado su repudio hacia la situación e instado a las autoridades rusas a poner en acción investigaciones y programas de defensa a las víctimas. El nivel de desinterés y negación de las autoridades es increíble. Todo, evidenciado bajo el terrible discurso (2) del líder de la República de Chechenia, Ramzan Kadyrov, quien negó la existencia de personas homosexuales en la república y agregó que “Si las hubiera, sus familiares se encargarían de mandarlos a algún lugar de donde nunca regresarían”. La homofobia de la región llega a niveles inimaginables, con evidencias de los llamados asesinatos de honor en los cuales son los familiares mismos quienes asesinan a las víctimas por poner en la cuerda floja su honor y sus más arraigados ideales.

Vyacheslav y el resto de los ciudadanos rusos, comparten toda una cultura, un idioma, una historia. Vivieron rodeados del mismo humo. Aun así, un argentino a miles de kilómetros con quién no comparte prácticamente nada, entiende su perspectiva de una manera mucho más clara que el resto de esos ciudadanos rusos, quienes no dudaron en dispararle, en patearlo en las costillas, en gritarle “¿A dónde vas maricón?”. Hasta qué punto toda la historia y cultura compartida queda en un segundo plano para dejar lugar a una parte de la identidad mucho más irrelevante, como la sexualidad, para ser el único lazo que una a Vyacheslav con ese argentino a miles de kilómetros.

Dos personas, que aparentemente no comparten nada, que viven en puntos opuestos del planeta, que no hablan el mismo idioma ni piensan en términos de la misma cultura, pueden unirse en base a una supuesta minúscula porción de su identidad. Este detalle de nuestra identidad pudo usarse para encontrar un punto de partida en común, un lugar de encuentro desde donde empezar a construir algo juntos. Este detalle fue más importante que lo que parecían ser las piezas fundamentales de la identidad de cualquier persona, como su identidad nacional, su religión, su historia o su cultura. ¿Cuántos detalles como éste puede uno encontrar para empezar a formar lazos que crucen las fronteras y desafíen los límites marcados por las piezas más evidentes y tradicionales de nuestra identidad? Vale la pena entonces cuestionar y explorar todas las cosas que influencian nuestra manera de pensar. Revolver ese cajón de bloquecitos, diferenciando cada uno y entendiendo por qué están ahí y cuáles son sus roles en nuestra formación. De esta manera, identificando claramente cada una de estas piezas, podemos encontrar puntos en común con el resto de las personas. Sólo hace falta un detalle compartido, aunque esté perdido entre miles de otras piezas que parezcan inconciliables.

Después de leer sobre la situación en Chechenia, me vino a la mente una cita de una charla TED que escuché hace unos años y siempre quedó resonando en mi cabeza.

…porque, no eres afortunado de no vivir en Uganda (3)

¿Privilegio? Sí. ¿Suerte? Sí. Pero así viva en Uganda, Chechenia o Argentina, evidentemente existen lazos que unen a las personas que van mucho más allá de las divisiones geográficas, mucho más allá de la religión, mucho más allá de la identidad nacional. Si bien es cierto que no vivo en Chechenia, y no sufro a primera mano las terribles atrocidades que Vyacheslav tuvo que sufrir, existe un lazo que nos une a todos y nos permite a todos compartir ese sufrimiento. Sufrimiento que nos sirve de motor para mejorar las cosas, para luchar por una realidad mejor. Un sufrimiento que compartimos nosotros y no el resto de esos ciudadanos rusos perpetuadores del desastre. Un sufrimiento que escapa a las fronteras y que permite una cooperación que supera nuestras diferencias. Una vez más la identidad nacional se ve disminuida por otro aspecto, ya no tan irrelevante, de nuestra identidad. Una vez más queda en evidencia que las fronteras tradicionales se desdibujan, que existen nuevas formas de conectar pensamientos y perspectivas. Es una nueva forma de entender la cooperación y de construir nuevos puntos de partida.

 

 

 

 

Diversidad en la tecnología y por qué la necesitamos

En la industria de las TIC es sabido que no hay mucha diversidad entre quienes construyen la internet. ¿Por qué es un problema y cómo debemos afrontarlo?

La tecnología está en todos lados. La usamos para comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, con nuestra familia, con nuestros amigos. Usamos la tecnología para buscar información, para obtener nuestras noticias, para aprender y para crecer. Siendo un factor tan omnipresente en nuestra vida, en la vida de todos, es imperativo que la tecnología esté hecha para todos. Es aún más importante que la tecnología esté hecha por todos.

Mientras es cierto que la mayoría de la gente nace siendo naturalmente empática, nuestra empatía tiene un límite. Por dar un ejemplo sencillo, el fin de semana anterior nos olvidamos de comprar postres veganos para un evento. La razón: quien siempre piensa en ese tipo de cosas es nuestra amiga vegana, quien estaba ausente en ese momento. Uno puede esforzarse en ser empático y ponerse en el lugar de otros, pero el no compartir su realidad hace que sea insuficiente.

Por supuesto, la falta de empatía al construir un producto puede ir más allá de las sensibilidades y afectar también a la funcionalidad. Un gran ejemplo de ello son los algoritmos de reconocimiento facial. En el caso de Joy Buolamwini, una estudiante afroamericana del MIT, su cara no estaba siendo reconocida consistentemente por el algoritmo de detección facial que estaba usando para completar sus estudios. Para poder testear sus trabajos tuvo que recurrir incluso al uso de una máscara blanca, a fin de incrementar el contraste en ambientes de baja luminosidad y que su cara fuese detectada.

¿Significa esto que quien sea que haya creado los algoritmos de detección facial es racista, o que el algoritmo en sí tiene sesgos de raza? En lo absoluto. La mayoría de los programas de detección facial usan inteligencia artificial, donde una red neuronal debe ser entrenada con un conjunto de muestras (en este caso caras) que le permita determinar patrones para usar de parámetros de comparación. La mayor causa de que rostros negros no sean reconocidos, o que a los ojos rasgados se los califique como cerrados, es que el conjunto de muestras usado para entrenar la red neuronal no fue lo suficientemente diverso.

Si bien puede parecer difícil que un individuo influencie cómo el bloqueador de pantalla de un teléfono detecta ojos rasgados o cómo es que los algoritmos de prevención de crímenes  identifican sospechosos, la verdad es que todos tenemos una función. La clave es la diversidad, y todos podemos empezar por alentar a otros a que se involucren. Algunos ejemplos de esto son Rails Girls y Django Girls, organizaciones cuyo fin es incrementar la proporción de mujeres en la tecnología, y Black Girls Code, organización cuyo fin es incrementar el número de mujeres de color en los espacios virtuales. Otro gran ejemplo es la Liga de Justicia Algorítmica, creada por Joy para destacar el sesgo algorítmico.
Si alguna de estas historias te hace sentir identificado, involucrate. Si alguna vez te pareció difícil usar una aplicación o página web debido a tu etnia, edad o discapacidad, hacé que tu comunidad se involucre. Educalos, atraelos a la industria. Incrementá la diversidad en los equipos de desarrollo y en los grupos de prueba. Si por el contrario nunca tuviste problema alguno, hacé un esfuerzo especial por notar la disparidad social. Empezá por mirar a tu alrededor. Inspeccioná la empresa donde trabajás y analizá si es lo suficientemente diversa. Alentá la diversidad. Mejorá la tecnología.

Yo Soy Feminista

Todos recordamos el discurso de Emma Watson en la ONU en septiembre de 2014 cuando presentó la campaña #HeForShe (http://www.heforshe.org). Una voz para millones de mujeres que día a día sienten obstáculos, incomodidades, presiones y también violencia de vivir en una sociedad machista. Fue una voz para hacer entrar en razón a muchas personas que, espero, inconscientemente seguían proliferando este modo de organización social en donde hay ciertos derechos que son tradicionalmente reservados para los hombres.

Vivo en Argentina, un país en donde las cifras de violencia contra la mujer son significativas. En 2016 hubo 327 casos de muerte por femicidio en toda la Argentina. Esta cifra evidencia que una mujer murió cada 30 horas en Argentina por un caso de desprecio hacia el género femenino. Sólo son las cifras de los casos denunciados y que tienen una prueba que demuestra el vínculo con el femicidio. Lo cual, deja entrever que el número sería mayor si se tiene en cuenta que no todos los casos se denuncian y en no todos se declara femicidio. Para mediados de febrero de este año la cifra para 2017 destacaba un total de 57 femicidios, lo que da a entender que hay más de un caso por día.

Estos números llaman a la acción. Argentina tomó la iniciativa, las mujeres argentinas salieron a la calle poniendo voz y cara a unos patrones sociales con lo cuales no estaban de acuerdo. Si bien nuestra sociedad evolucionó en muchos aspectos, como por ejemplo la Ley de Matrimonio Igualitario, en otros aspectos se quedó estancada. En 2015 nace el “grito colectivo contra la violencia machista” como dice la página de #NiUnaMenos (http://niunamenos.com.ar). Una convocatoria de un grupo de periodistas, activistas y artistas que vieron la necesidad de hacer una causa como propia y generar una campaña colectiva. Una campaña que se transformó en éxito por el gran grado de adhesión de mujeres y hombres de todo el país y que, incluso, llegó a países limítrofes.

 

¿Qué es la violencia machista?

Escucho continuamente a muchos hombres ofenderse por escuchar la adjetivación de ‘machista’ a este tipo de violencia, bajo el argumento de que son hombres que nunca ofendieron ni denigraron a una mujer. Pero acaso, ¿no vivimos en una sociedad que por años fue construida bajo la dominación de hombres, y por qué no decirlo, hombres blancos, que desterraron a las mujeres y todo aquel a quien consideraban diferente de los ámbitos de poder, de los ámbitos de las toma de decisiones? ¿No vivimos en una sociedad en donde la mujer gana un sueldo menor que el hombre a pesar de tener la misma formación y el mismo cargo jerárquico? ¿No vivimos en una sociedad en donde la mujer es juzgada por cómo se viste, por cómo actúa y cómo es su vida sexual?

El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.” – Simone de Beauvoir.

Suele acusarse a quién se declare feminista de estar en contra del género masculino. Pero eso habla de un alto nivel de ignorancia y desconocimiento. Según la RAE: “Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”, esto significa que se iguale a las mujeres con los hombres, y no restar derechos a los hombres como muchos dicen. No se trata de una lucha de géneros, se trata de que el género deje de ser visto como un impedimento. Como lo explica claramente Emma Watson:

“Es conveniente recordar que el feminismo, por definición, es la creencia de que los hombres y las mujeres deberían tener iguales derechos y oportunidades. Es la teoría de la equidad política, económica y social de los sexos”.

Pero no sólo la violencia contra la mujer se ve en los asesinatos por cuestiones de género, se ve en acciones cotidianas. Vivimos en una sociedad que, a pesar de que luchemos continuamente y nos rasguemos las vestiduras para declarar que somos abiertos, que no discriminamos y que tenemos tolerancia, estamos rodeados de prejuicios. La violencia no necesariamente se da de forma física, existe la violencia simbólica, que no es menor, porque es la que sugestiona a las personas y limita su forma de actuar en los espacios públicos.

Los hombres hacen el código moral y que esperan que las mujeres lo aceptan. Ellos han decidido que es totalmente correcto y apropiado para los hombres para luchar por sus libertades y sus derechos, pero eso no es correcto y apropiado para las mujeres para luchar por ellos.” – Emmeline Pankhurst.

La violencia simbólica es aquella que constriñe libertades de forma indirecta, que genera que la propia persona no se permite ciertas acciones por temor o para evitar problemas. Esa violencia que se da todos los días, es la que mayor daño provoca. Es la que se transmite en la familia, en la educación, en los medios de comunicación y en los espacios públicos. Es nuestro trabajo disminuirla y hacerla desaparecer.

Por ahora es más lo que se ganó de derecho que de hecho.

3 poderosas técnicas para resolver problemas

Nosotros, los Homo sapiens, resolvemos problemas todos los días. Una de nuestras mayores herramientas (pero no la mejor) es la intuición. Nuestro método para resolver problemas, el más cotidiano, es el de prueba y error. Basados en este contexto, aprendemos de nuestros errores y cuando obtenemos el resultado a un problema, aprendemos cómo lo hicimos. De esta manera, construimos un “puente” en nuestro cerebro, lo cual nos ayuda en el futuro cuando queramos resolver algún problema similar. El tema es que hay muchas técnicas que podemos aplicar para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas en la vida cotidiana, así sea en el estudio, trabajo o cualquier situación; todos los días tenemos que resolver algún problema, por diferente que sea. La clave está en estructurar nuestro análisis, lo cual sirve de marco para luego pensar el problema en mayor profundidad y pensar alternativas. Aquí una palabra de atención: la intuición es un arma de doble filo. Thomas Gilovich no lo pudo decir mejor: “Creemos ciertas cosas porque deben ser ciertas”. A veces, por el simple hecho de creer en que algo debe ser verdad porque así lo creemos (suena obvio, pero es así), no nos deja examinar otras alternativas a la solución de un problema.

Ahora, presento 3 herramientas que pueden servir para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas:

  1. Divergencia y convergencia: Con la primera, buscamos explorar y encontrar cosas nuevas. Es un proceso para generar nuevas opciones e ideas. Convergencia es lo contrario, buscamos una respuesta o conclusión. La idea sería aplicar ambos conceptos separados, y en partes diferentes. Lo ideal sería divergir para luego converger.
  2. Replantear el problema: De varias maneras diferentes, es una técnica divergente que abre nuestra mente a las alternativas. Por ejemplo, cambiar el foco del problema, replantearlo en un contexto más amplio o si la pregunta es “¿cómo podemos hacer que los empleados vengan al picnic?”, replantearlo como “¿cómo podemos hacer que los empleados no vengan al picnic?”.
  3. Aplicar el método científico: Fue algo que aprendí de mi mentor Yimi para resolver problemas. Presentamos nuestro problema como una hipótesis, y queremos ver si aplicando una solución determinada, llegamos a que la hipótesis inicial es verdadera.

Me gradué… y, ¿ahora qué?

Existen varios tipos de crisis en este mundo y todos hemos experimentado alguna en nuestras vidas. Está el síndrome del nido vacío que sufren los padres al ver a sus hijos partir, está la crisis nerviosa que te da esperando saber la nota de tu último final, también hemos vivido como sociedad crisis políticas, socioeconómicas, financieras y hasta algunas más personales, las crisis existenciales. Pero nadie te anticipa la crisis que vas a vivir cuando ya pasaste la mitad de tus veinte… llegando a los 30.

Estamos determinados a seguir un patrón establecido de cumplimiento de etapas a medida que nos vamos desarrollando. Tenemos una guía desde nuestra infancia que nos va diciendo cuál es la siguiente fase que debemos superar. Pero, ¿qué pasa cuando ya terminas el ciclo por el que todos nos vemos inmersos?

Saber el rumbo, esa es la cuestión

Luego de mucho esfuerzo, tazas de café y noches en vela, terminas la carrera que te hicieron escoger a la temprana edad de 18. Consigues trabajo, te independizas y vives tu día a día. Suena como que has llegado a la cima, pero la verdad es que recién te estás empezando a conocer. Ya no hay más patrón que seguir. Estás tú. Solo tú y tus decisiones.

En mi caso personal, sufrí a los 26 un replanteo muy fuerte en mi vida. Me gradué y me vine a vivir a Buenos Aires a los 23. El irte de tu país y dejarlo todo, hace que vivas más intensamente en qué deparará tu vida. Si bien estaba estable con un buen trabajo y un departamento temporal donde vivir, mis actividades con amigos y uno que otro paseo de vez en cuando, me sentía profundamente vacía. Ahí es cuando viene la inminente pregunta… ¿hacia dónde voy? Y es que el fin de la adolescencia eterna te golpea fuerte. Según el Dr. Ricardo Rubinstein, Psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina, “vivimos en épocas caracterizadas por quemar etapas y la urgencia. Hay una presión social de lograr todo ya”. Después de pasar varias semanas encerrada y haberme terminado casi las 10 temporadas de Friends en una sentada, decidí que tenía que hacer un cambio. Ese cambio iba a depender de mí y solo de mí.

Las preguntas del millón

Antes de cualquier decisión hay que saber ordenarse y priorizar. ¿Qué me apasiona?, ¿cuál es mi talento?, ¿en qué estoy invirtiendo tanto mi dinero como mi tiempo?, ¿qué me hace feliz?. Éstas fueron algunas de las interrogantes que me planteé para empezar este nuevo camino. Suena muy cliché, pero si no empezamos a cuestionarnos esto es difícil llegar a un objetivo.

En mi caso sentía una fuerte necesidad por aprender cosas nuevas y me di cuenta que ya no era tan sencillo como lo era en el pasado. Me metí a clases de ukelele que, a pesar de que soy pésima, me distrajeron de mis obligaciones y pude exponer mi cerebro a actividades que requerían una atención distinta. Al finalizar cada clase me sentía exhausta lo que  era de esperar ya que tocar música es para el cerebro el equivalente a un entrenamiento físico completo.

Dentro de mi aventura para innovarme, me metí a clases de UX Design. Me intrigaba aprender a programar y sabía que para llegar a eso, tenía que empezar desde lo más básico. Aún sigo en proceso de alcanzar ese objetivo, pero ponerse pequeñas metas a corto plazo facilita no perderse en el camino.

Como no todo es uno y quería ayudar dentro de lo que estuviera a mi alcance a mi comunidad, decidí meterme en el mundo de TED. Saqué la licencia para organizar TEDxRecoleta y con un grupo de amigos llevamos a cabo la primer edición de este evento. Esto me mantuvo siete meses ocupada en una actividad completamente extraprogramática con el fin de traerle algo positivo a mi entorno. Pudimos organizar un evento para 100 personas que fue un exitazo y la satisfacción que se siente luego de haberlo logrado es indescriptible (¡mira las charlas aquí!).

Como me apasiona viajar decidí conocer al menos 3 lugares nuevos por año. No tenían por qué ser lejanos, solo destinos que jamás hubiera visitado antes. En algunos paseos estuve sola y en otros acompañada, pero jamás dejé de lado lo que me hace vibrar que es viajar. En esta etapa también cambié de trabajo y ahora me desempeño en una área completamente distinta de la que venía acostumbrada. Tengo desafíos constantes que me ponen a prueba en todas mis capacidades y me ha ayudado a conocerme en facetas que jamás había experimentado.

Este mes fui a una Caminata de Mentoreo de Vital Voices Global Partnership, que se desarrolla en forma simultánea en más de 80 ciudades del mundo. La iniciativa consiste en el trabajo de duplas conformadas por mujeres jóvenes con potencial de liderazgo y líderes destacadas de diversos ámbitos, en la que ambas se involucran en la reflexión sobre sus desafíos profesionales y personales. Una experiencia única donde pude compartir con mi mentora las problemáticas que tengo actualmente en todo ámbito de mi vida. Fue ella quien me metió en mi disco duro mental una nueva interrogante que será mi pregunta del 2017… el para qué de las cosas que hago.

Es importante saber que hay años que hacen preguntas y años que dan las respuestas. Sólo se recupera el control si se empieza a vivir la vida más centrada a tus intereses y valores. Son las pequeñas metas que nos proponemos las que nos define y es necesario tener ese punto de inflexión para decidir qué rumbo se tomará. No tengamos miedo de haber perdido esa guía que tuvimos antes y aprovechemos cada oportunidad para reinventarnos cada día.

La revolución tecnológica: ¿Libertad o servidumbre?

Vivimos en la actualidad un periodo de aceleración del tiempo y complejización del espacio. Un momento de formación de un nuevo tipo de sociedad que se plasma en las transformaciones constantes tanto desde el punto de vista macro, a nivel estatal y del orden global, así como en lo micro, con actitudes o modos de hacer de la vida cotidiana de miles de millones de seres humanos.

La aplicación del avance tecnológico encierra múltiples ventajas pero asimismo varios desafíos. Dentro de lo primero podemos enumerar un sinfín de novedades que han simplificado, mejorado e incluso prolongado la vida humana. En cuanto a lo segundo los riesgos de esta cuarta revolución no son sólo desafiantes sino también peligrosos.

La aplicación de la revolución tecnológica al mercado laboral representa un serio desafío para la calidad de vida de millones de trabajadores como así para la concentración de la riqueza en manos de una minoría global. Hoy en día vivimos en un mundo estructuralmente desigual, donde un grupo de cien personas concentran el mismo porcentaje de riqueza que la mitad de la humanidad, es decir 3500 millones de personas.

Los desarrollos tecnológicos y sus beneficios concentrados en pocas manos no harán más que llevar al fin de la sociedad tal cual la conocemos ya que tales condiciones de inegualidad no podrán sostenerse en el mediano y largo plazo. La tecnología ha incrementado la brecha de forma sustantiva. Ha dejado a muchos fuera de los beneficios que produce ya que se concentran en pocas manos los frutos de la misma.

La concentración de la riqueza y los altos niveles de desigualdad son contrarios al estado liberal democrático vanagloriado en occidente. Pero esto no es lo único que afecta al Estado tal cual lo conocemos. Otro ejemplo de lo mismo es la tecnología aplicada a los negocios  que ha posibilitado el desarrollo de negocios de plataforma global que ven a los límites estatales como meras jurisdicciones donde se desempeñan.

El verdadero desafío de esta nueva revolución es considerar al hombre en el centro de la misma. El avance científico y el desarrollo de la tecnología no tiene sentido si no se encuentra al servicio del ser humano y si lo transforma en siervo.

Es por ello fundamental el rol que la gobernanza,tanto local como internacional, desempeñe para encauzar las transformaciones en beneficios de todos y así posibilitar el desarrollo sustentable a mediano y largo plazo. De ello depende el éxito de la transformación que vivimos.

Finalmente haciendo un análisis de nuestra situación actual y prospección somos poco alentadores en el corto plazo dado las estructuras globales y la efectividad del estado para la reasignación de recursos de forma eficiente. Quizás la complejidad del mundo actual y el resurgimiento de elementos antisistemas y extremistas pueden entenderse frente al agotamiento de un modelo que no da respuestas a las necesidades del hombre y su relación con el cambio constante producto de este proceso de aceleración de la historia que denominamos cuarta revolución. 

En las políticas que se adopten a nivel regional y global veremos si los desafíos se transforman en peligro o en oportunidades para vivir en un mundo no solo más eficiente sino también más justo. El fruto de la innovación es patrimonio de toda la humanidad.

El MERCOSUR ha muerto

Con más de 1 millones de kilómetros cuadrados, con un PBI de más de 4 billones de dólares y con una población de aproximadamente 275 millones de habitantes el MERCOSUR está caracterizado por una historia de impulsos y estancamientos. Después de nacer como un proceso que fue disruptivo para la época, y en especial, por marcar el fin de la tesis de enfrentamiento entre los dos países más grandes de América del Sur, fue perdiendo su impulso.

Durante el mes de marzo de 2016, el MERCOSUR tuvo su aniversario número 25, un evento que fue poco promocionado, que pasó casi inadvertido para la sociedad civil y al que los gobiernos no dieron mucha trascendencia. Los medios de comunicación, a pesar de que no hicieron referencia a dicho aniversario como un evento de trascendencia, lo recordaron en sus publicaciones con títulos que reflejan un ambiente pesimista: “25 años del MERCOSUR y muy poco para festejar” (La Nación, Argentina https://goo.gl/s2ju3R), “Un triste cumpleaños regional” (El Observador, Uruguay https://goo.gl/ENlIOL), “El MERCOSUR cumplirá 25 años de creación y será sin pena ni gloria” (ABC, Paraguay https://goo.gl/VxSKNE) o incluso Globo (Brasil https://goo.gl/YrL3E7) detalló que: “… el aniversario llega en medio de la crisis política de Brasil y del desgaste del bloque”. Sin embargo, hubo dos titulares optimistas: “MERCOSUR, 25 años de éxito” (La Razón https://goo.gl/3oomlE) de Bolivia, país que se encuentra en actual proceso de adhesión, y el de Telesur (https://goo.gl/fNrXXI): “MERCOSUR cumple 25 años apostando a la integración económica” destacando el avance en temáticas sociales y culturales que tuvo a lo largo de la primer década del Siglo XXI el proceso de integración.

Sin embargo, la coyuntura actual demuestra que hay una crisis y una oportunidad del proceso de integración, hay dos caminos posibles, la autocrítica y el llamado a acción, o la resignación. El sistema internacional hasta el 2016 demostraba la importancia de todo Estado de pertenecer a procesos de integración amplios y a grandes bloques económicos, ya que aumenta las posibilidades de transacción, con enormes oportunidades tanto políticas como económicas. Pero el año pasado fue todo un punto de inflexión en la historia de la integración. El Brexit y la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos quien retiró al país del flamante Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) evidencia una incertidumbre en el área económica, geopolítica y también social, especialmente luego de una época en que la diplomacia y las negociaciones internacionales habían generado un ambiente propicio para los bloques económicos, desde el mismo Acuerdo Transpacífico hasta la Alianza del Pacífico, en una intención de enfocar la economía mundial en Asia-Pacífico, lo que se interpreta será el motor de la misma en los próximos años.

Según muchos analistas al MERCOSUR le llegó el momento del ‘Cisne Negro’. Esta teoría plantea la posibilidad de que situaciones inesperadas provoquen un renacer del bloque después de una larga hibernación en un contexto político y económico impredecible e incierto a nivel internacional. Este nuevo impulso tiene que ver, entre otras cosas, con la aparición en América Latina de un nuevo proceso de integración, la Alianza del Pacífico, que se autodenomina como innovador y que sigue a los patrones de la nueva realidad internacional dirigiéndose hacia el nuevo centro de la geopolítica y economía mundial. En contraste con el MERCOSUR que nace en 1991 inspirado en las ideas neoliberales, tras el cambio de clima político sólo hubo avances en la esfera social, cultural y, en algunos casos, política.

Es necesario que el MERCOSUR se adecue a la nueva coyuntura, tanto regional como internacional. Ya que nació en los ’90 en un contexto neoliberal, se desarrolló en los 2000 en un clima político enmarcado en el ‘Giro a la Izquierda’ y ahora se encuentra en un clima regional diferente con el denominado ‘Giro a la Derecha’ (1) y un clima internacional donde parece que el status quo se alterará impredeciblemente. Justamente esa es una de las debilidades del proyecto, que depende casi exclusivamente de la complementación ideológica, del extremo inter-presidencialismo y de los péndulos de las presidencias pro-témpores. Sin embargo, no debe olvidarse que esa sintonía entre gobiernos, esa diplomacia presidencial es el factor del éxito del bloque (2), un bloque que no encaja en los modelos de la integración clásica, porque no hay una institución significativa ni un nivel supranacional. Podríamos decir que el MERCOSUR sigue un modelo propio (3) que justamente es la causa de sus avances pero también de sus obstáculos. No existe un modelo único para los procesos de integración y cooperación, porque cada uno se ajusta a la realidad de sus miembros (4). Nace con la deficiencia de que siguió las prioridades y objetivos de los gobiernos de turno, por lo que ante cada cambio político, queda estancado.

Si nos posicionamos en la actualidad, es posible darse cuenta que después de la primer fase de complementación económica, el bloque no tuvo más avances en ese campo, pero sí atravesó con fortaleza la crisis de 2008 que tuvo origen en los países desarrollados, la congruencia de la política del ‘Giro a la Izquierda’ lo hizo avanzar en el plano social y cultural, y el liderazgo de Brasil primero a nivel regional, y segundo como potencia emergente (5) le dieron cierta dinámica al bloque pero que no pudo traspasar el cambio de clima político.

Hoy, el MERCOSUR se encuentra inmerso en una crisis, pero no es el único proceso de integración que la está atravesando, incluso la Unión Europea (UE) considerada el proceso de integración más profundo y el ejemplo a seguir está en su mayor crisis (6) o el Acuerdo Transpacífico a pocos meses de ver la luz ya atraviesa su primer momento de oscuridad. Sin embargo, el MERCOSUR se encuentra marcado por un cambio de coyuntura política del ‘Giro a la derecha’, el socio más fuerte, Brasil, en estado de crisis social, política y económica, Argentina políticamente dividida pero estable, Uruguay prudente, Paraguay expectante de la incorporación de Bolivia para poder aumentar los flujos comerciales y así salir de la prisión geoestratégica mutua, y el socio más problemático, Venezuela, que tras la muerte de Chávez entró en una crisis político-social que divide al país y hace que el miembro sea suspendido del bloque, pero teniendo la presidencia pro témpore, un desprolijidad que no es menor.

Es por esto que el MERCOSUR ha muerto, vive una crisis de credibilidad y de supervivencia. No supo adaptarse a la nueva época, a la nueva realidad internacional y regional, y tampoco hubo voluntad política de hacerlo ni de avanzar en la profundización económica. Es necesario que los proyectos traspasen las administraciones políticas y sean guiados por los deseos del pueblo, que en un primer momento fue olvidado. Y es necesaria una agenda externa común, ya que la misma es liderada por los socios mayoritarios (Brasil y Argentina) en beneficio de sus propios intereses, que a veces no son complementarios e incluso perjudican a los socios menores. Una agenda común le daría al bloque la herramienta para avanzar en nuevas negociaciones internacionales, profundizar las alianzas actuales y tener una voz propia en los foros internacionales. Con un Brasil inmiscuido en su esfera interna, parecería el momento de Argentina de ser quien lidere el proceso, pero para eso debe priorizar el interés del bloque al interés nacional, y generar instancias que permitan una mejor complementación tras los cambios de las administraciones.

Entre el 20 y 24 de marzo se desarrollará en Argentina la XXVII Ronda del Comité de Negociaciones Birregionales entre el MERCOSUR y la Unión Europea para impulsar las negociaciones comerciales que se encuentran estancadas. Pero el bloque también tiene varios frentes abiertos, negociaciones con la Asociación Europea de Libre Cambio (EFTA), y el acercamiento a Corea, China y Japón. En un Mundo Multiplex, todos los actores tienen posibilidades de aumentar su inserción internacional, siempre y cuando mantengan una estrategia clara (8), es momento de ver si el MERCOSUR puede lograr esa estrategia.

 

(1) Carné, Jonatán. “¿América Latina da un Giro a la Derecha?”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/04/06/america-latina-da-un-giro-a-la-derecha/

(2) Malamud, Andrés. “La diplomacia presidencial y los pilares institucionales del MERCOSUR: un examen empírico”, Revista electrónica “Relaciones Internacionales”, 2010.

(3) Bizzozero, Lincoln. “Los primeros 20 años del Mercosur: del Programa de Liberalización Comercial al Plan Estratégico de Acción Social”, Revista Densidades, 2011.

(4) Peña, Felix. “Los 25 años del Mercosur y opciones en el camino de su evolución futura”, Newsletter, 2016.

(5) Carné, Jonatán. “¿Qué pasó con las potencias emergentes? El Caso de los BRICS.”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/07/06/que-paso-con-las-potencias-emergentes-el-caso-de-los-brics/

(6) Domínguez, Emiliano. “La encrucijada europea: ampliación y Brexit”, SABF Blog, 2017, http://blog.sabf.org.ar/2017/01/30/la-encrucijada-europea-ampliacion-y-brexit/

(7) Acharya, Amitav. “From the Unipolar moment to a Multiplex World”, YaleGlobal Univertisty, 2014.