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Desafíos del modelo de negocios de la industria automotriz

¿Cómo la tecnología del siglo 21 le permitió a la industria automovilística cambiar su modelo de negocio?

Desde principios del siglo 21 los nuevos participantes del sector de la tecnología y comunicación han entrado a la industria de la movilidad y han cambiado drásticamente su cadena de valor y modelo de negocio tradicional. Los principales segmentos que fueron alterados fueron la producción, experiencia de ventas, key partner, producto, innovación y R&D.  Hoy en día las compañías que no están al frente de la industria tienen una chance de saltar adelante y aquellas que están al frente pueden quedarse atrás si su modelo de negocio no es flexible.

1)     Transición de la producción de push a pull y modular

En los últimos años se vio esta transición de la producción en variadas industrias.  Sin embargo Dell es la primera que viene a la mente cuando hablamos de producción modular.  La industria automotriz adoptó en una etapa tardía avances tecnológicos que surgen en otras industrias.  La industria pasó a ofrecer productos con atributos seleccionados por los clientes.  A veces pedidos a través de internet y entregados en los primer 15 días después de la orden; un ejemplo es el Toyota upstart Scion.

2)    Cambios en la experiencia de venta y compra

Las concesionarias como puntos de venta están siendo desplazados en algunos países como EEUU como lo es para las marcas Tesla y BMW.  BMW cambia la experiencia de compra introduciendo a los ‘BMW product genius’ quienes educan al cliente sobre todas las gamas de productos.   La motivación para la introducción del ‘BMW product genius’ no es vender (no ganan comisiones por ventas) sino construir la lealtad del cliente.  Ciertamente recuerda al servicio ofrecido en los Apple Store.  En cuanto al Tesla S1 eléctrico vendido directamente a los clientes es más agresivo y reprimido por las concesionarias.  No por convertirse en un competidor directo (las ventas de Tesla representan el 0,1% en EEUU) sino porque otras marcas podrían seguirlo.

La tecnología ha irrumpido en la forma en que las personas toman sus decisiones de compra.  Usualmente las personas emplean diferentes plataformas o blogs para decidir a quién confiar o qué comprar.  Sobre todo, los consumidores aprecian la innovación en los automóviles.  Quieren comprar de aquellas marcas que perciben que traen tecnología primeros al mercado.

3)    Innovación en producto y R&D: sustentabilidad, autos eléctrico y autónomos

En el  ‘2016 EU Industrial R&D Investment Scoreboard[1]’ 6 productores de la industria automotriz están entre el top 30 y el número de patentes en la industria aumenta.  VW era la empresa con la mayor inversión en R&D hasta que tuvo que hacer recortes para poder afrontar las multas por haber falsificado protocolos de pruebas de emisiones.   La innovación es una de las prioridades más grandes para las empresas de la industria.  Hoy en día hay al menos 50 modelos híbridos en el mercado mientras que en el 2001 había sólo 2.

Enfocarse sólo en reducir los motores de combustión y aumentar la eficiencia del combustible puede significar que un futuro estas compañías queden atrás.  Los cambios en los productos tiene  que estar medidos para que ganen la aceptación del público.

Los productos cambian de mecánicos a híbridos a eléctro a parte – autónomos lo que cambia el motto de ‘rápido, resistente’ a ‘sustentable, innovador’.

4)    Economía compartido

Yendo un paso más lejos ‘Car2Go’ por Daimler y ‘DriveNow’ por BMW sugieren servicios donde no hay propiedad particular.   Otro ejemplo diferente es ‘Autolib’ un servicio que corre a cuenta del gobierno y la compañía que provee el auto es desconocida por el público.

Recapitulando, los cambios en tecnología e innovación producen más que meros cambios en el producto en sí.  Sino que permiten nuevos modelos de negocio y se replantean las relaciones entre los diferentes actores.  La cadena de valor y el modelo de negocio va a seguir cambiando a medida que nuevos actores de otras industrias imparten sus avances en electrónica, comunicación, combustibles alternativos y materiales sobre la industria automotriz.

REFERENCIAS:

[1] https://www.iriweb.org/sites/default/files/2016GlobalR%26DFundingForecast_2.pdf

FUENTES:

Ø  www.forbes.com

Ø  www.bcgperspectives.com

Ø  www.bain.com

Ø  www.bloomberg.com

Ø  www.economist.com

Ø  www.kpmg.com

Ø  www.ibm.com

Ø  https://www.iriweb.org/sites/default/files/2016GlobalR%26DFundingForecast_2.pdf

La revolución tecnológica: ¿Libertad o servidumbre?

Vivimos en la actualidad un periodo de aceleración del tiempo y complejización del espacio. Un momento de formación de un nuevo tipo de sociedad que se plasma en las transformaciones constantes tanto desde el punto de vista macro, a nivel estatal y del orden global, así como en lo micro, con actitudes o modos de hacer de la vida cotidiana de miles de millones de seres humanos.

La aplicación del avance tecnológico encierra múltiples ventajas pero asimismo varios desafíos. Dentro de lo primero podemos enumerar un sinfín de novedades que han simplificado, mejorado e incluso prolongado la vida humana. En cuanto a lo segundo los riesgos de esta cuarta revolución no son sólo desafiantes sino también peligrosos.

La aplicación de la revolución tecnológica al mercado laboral representa un serio desafío para la calidad de vida de millones de trabajadores como así para la concentración de la riqueza en manos de una minoría global. Hoy en día vivimos en un mundo estructuralmente desigual, donde un grupo de cien personas concentran el mismo porcentaje de riqueza que la mitad de la humanidad, es decir 3500 millones de personas.

Los desarrollos tecnológicos y sus beneficios concentrados en pocas manos no harán más que llevar al fin de la sociedad tal cual la conocemos ya que tales condiciones de inegualidad no podrán sostenerse en el mediano y largo plazo. La tecnología ha incrementado la brecha de forma sustantiva. Ha dejado a muchos fuera de los beneficios que produce ya que se concentran en pocas manos los frutos de la misma.

La concentración de la riqueza y los altos niveles de desigualdad son contrarios al estado liberal democrático vanagloriado en occidente. Pero esto no es lo único que afecta al Estado tal cual lo conocemos. Otro ejemplo de lo mismo es la tecnología aplicada a los negocios  que ha posibilitado el desarrollo de negocios de plataforma global que ven a los límites estatales como meras jurisdicciones donde se desempeñan.

El verdadero desafío de esta nueva revolución es considerar al hombre en el centro de la misma. El avance científico y el desarrollo de la tecnología no tiene sentido si no se encuentra al servicio del ser humano y si lo transforma en siervo.

Es por ello fundamental el rol que la gobernanza,tanto local como internacional, desempeñe para encauzar las transformaciones en beneficios de todos y así posibilitar el desarrollo sustentable a mediano y largo plazo. De ello depende el éxito de la transformación que vivimos.

Finalmente haciendo un análisis de nuestra situación actual y prospección somos poco alentadores en el corto plazo dado las estructuras globales y la efectividad del estado para la reasignación de recursos de forma eficiente. Quizás la complejidad del mundo actual y el resurgimiento de elementos antisistemas y extremistas pueden entenderse frente al agotamiento de un modelo que no da respuestas a las necesidades del hombre y su relación con el cambio constante producto de este proceso de aceleración de la historia que denominamos cuarta revolución. 

En las políticas que se adopten a nivel regional y global veremos si los desafíos se transforman en peligro o en oportunidades para vivir en un mundo no solo más eficiente sino también más justo. El fruto de la innovación es patrimonio de toda la humanidad.

El MERCOSUR ha muerto

Con más de 1 millones de kilómetros cuadrados, con un PBI de más de 4 billones de dólares y con una población de aproximadamente 275 millones de habitantes el MERCOSUR está caracterizado por una historia de impulsos y estancamientos. Después de nacer como un proceso que fue disruptivo para la época, y en especial, por marcar el fin de la tesis de enfrentamiento entre los dos países más grandes de América del Sur, fue perdiendo su impulso.

Durante el mes de marzo de 2016, el MERCOSUR tuvo su aniversario número 25, un evento que fue poco promocionado, que pasó casi inadvertido para la sociedad civil y al que los gobiernos no dieron mucha trascendencia. Los medios de comunicación, a pesar de que no hicieron referencia a dicho aniversario como un evento de trascendencia, lo recordaron en sus publicaciones con títulos que reflejan un ambiente pesimista: “25 años del MERCOSUR y muy poco para festejar” (La Nación, Argentina https://goo.gl/s2ju3R), “Un triste cumpleaños regional” (El Observador, Uruguay https://goo.gl/ENlIOL), “El MERCOSUR cumplirá 25 años de creación y será sin pena ni gloria” (ABC, Paraguay https://goo.gl/VxSKNE) o incluso Globo (Brasil https://goo.gl/YrL3E7) detalló que: “… el aniversario llega en medio de la crisis política de Brasil y del desgaste del bloque”. Sin embargo, hubo dos titulares optimistas: “MERCOSUR, 25 años de éxito” (La Razón https://goo.gl/3oomlE) de Bolivia, país que se encuentra en actual proceso de adhesión, y el de Telesur (https://goo.gl/fNrXXI): “MERCOSUR cumple 25 años apostando a la integración económica” destacando el avance en temáticas sociales y culturales que tuvo a lo largo de la primer década del Siglo XXI el proceso de integración.

Sin embargo, la coyuntura actual demuestra que hay una crisis y una oportunidad del proceso de integración, hay dos caminos posibles, la autocrítica y el llamado a acción, o la resignación. El sistema internacional hasta el 2016 demostraba la importancia de todo Estado de pertenecer a procesos de integración amplios y a grandes bloques económicos, ya que aumenta las posibilidades de transacción, con enormes oportunidades tanto políticas como económicas. Pero el año pasado fue todo un punto de inflexión en la historia de la integración. El Brexit y la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos quien retiró al país del flamante Acuerdo Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) evidencia una incertidumbre en el área económica, geopolítica y también social, especialmente luego de una época en que la diplomacia y las negociaciones internacionales habían generado un ambiente propicio para los bloques económicos, desde el mismo Acuerdo Transpacífico hasta la Alianza del Pacífico, en una intención de enfocar la economía mundial en Asia-Pacífico, lo que se interpreta será el motor de la misma en los próximos años.

Según muchos analistas al MERCOSUR le llegó el momento del ‘Cisne Negro’. Esta teoría plantea la posibilidad de que situaciones inesperadas provoquen un renacer del bloque después de una larga hibernación en un contexto político y económico impredecible e incierto a nivel internacional. Este nuevo impulso tiene que ver, entre otras cosas, con la aparición en América Latina de un nuevo proceso de integración, la Alianza del Pacífico, que se autodenomina como innovador y que sigue a los patrones de la nueva realidad internacional dirigiéndose hacia el nuevo centro de la geopolítica y economía mundial. En contraste con el MERCOSUR que nace en 1991 inspirado en las ideas neoliberales, tras el cambio de clima político sólo hubo avances en la esfera social, cultural y, en algunos casos, política.

Es necesario que el MERCOSUR se adecue a la nueva coyuntura, tanto regional como internacional. Ya que nació en los ’90 en un contexto neoliberal, se desarrolló en los 2000 en un clima político enmarcado en el ‘Giro a la Izquierda’ y ahora se encuentra en un clima regional diferente con el denominado ‘Giro a la Derecha’ (1) y un clima internacional donde parece que el status quo se alterará impredeciblemente. Justamente esa es una de las debilidades del proyecto, que depende casi exclusivamente de la complementación ideológica, del extremo inter-presidencialismo y de los péndulos de las presidencias pro-témpores. Sin embargo, no debe olvidarse que esa sintonía entre gobiernos, esa diplomacia presidencial es el factor del éxito del bloque (2), un bloque que no encaja en los modelos de la integración clásica, porque no hay una institución significativa ni un nivel supranacional. Podríamos decir que el MERCOSUR sigue un modelo propio (3) que justamente es la causa de sus avances pero también de sus obstáculos. No existe un modelo único para los procesos de integración y cooperación, porque cada uno se ajusta a la realidad de sus miembros (4). Nace con la deficiencia de que siguió las prioridades y objetivos de los gobiernos de turno, por lo que ante cada cambio político, queda estancado.

Si nos posicionamos en la actualidad, es posible darse cuenta que después de la primer fase de complementación económica, el bloque no tuvo más avances en ese campo, pero sí atravesó con fortaleza la crisis de 2008 que tuvo origen en los países desarrollados, la congruencia de la política del ‘Giro a la Izquierda’ lo hizo avanzar en el plano social y cultural, y el liderazgo de Brasil primero a nivel regional, y segundo como potencia emergente (5) le dieron cierta dinámica al bloque pero que no pudo traspasar el cambio de clima político.

Hoy, el MERCOSUR se encuentra inmerso en una crisis, pero no es el único proceso de integración que la está atravesando, incluso la Unión Europea (UE) considerada el proceso de integración más profundo y el ejemplo a seguir está en su mayor crisis (6) o el Acuerdo Transpacífico a pocos meses de ver la luz ya atraviesa su primer momento de oscuridad. Sin embargo, el MERCOSUR se encuentra marcado por un cambio de coyuntura política del ‘Giro a la derecha’, el socio más fuerte, Brasil, en estado de crisis social, política y económica, Argentina políticamente dividida pero estable, Uruguay prudente, Paraguay expectante de la incorporación de Bolivia para poder aumentar los flujos comerciales y así salir de la prisión geoestratégica mutua, y el socio más problemático, Venezuela, que tras la muerte de Chávez entró en una crisis político-social que divide al país y hace que el miembro sea suspendido del bloque, pero teniendo la presidencia pro témpore, un desprolijidad que no es menor.

Es por esto que el MERCOSUR ha muerto, vive una crisis de credibilidad y de supervivencia. No supo adaptarse a la nueva época, a la nueva realidad internacional y regional, y tampoco hubo voluntad política de hacerlo ni de avanzar en la profundización económica. Es necesario que los proyectos traspasen las administraciones políticas y sean guiados por los deseos del pueblo, que en un primer momento fue olvidado. Y es necesaria una agenda externa común, ya que la misma es liderada por los socios mayoritarios (Brasil y Argentina) en beneficio de sus propios intereses, que a veces no son complementarios e incluso perjudican a los socios menores. Una agenda común le daría al bloque la herramienta para avanzar en nuevas negociaciones internacionales, profundizar las alianzas actuales y tener una voz propia en los foros internacionales. Con un Brasil inmiscuido en su esfera interna, parecería el momento de Argentina de ser quien lidere el proceso, pero para eso debe priorizar el interés del bloque al interés nacional, y generar instancias que permitan una mejor complementación tras los cambios de las administraciones.

Entre el 20 y 24 de marzo se desarrollará en Argentina la XXVII Ronda del Comité de Negociaciones Birregionales entre el MERCOSUR y la Unión Europea para impulsar las negociaciones comerciales que se encuentran estancadas. Pero el bloque también tiene varios frentes abiertos, negociaciones con la Asociación Europea de Libre Cambio (EFTA), y el acercamiento a Corea, China y Japón. En un Mundo Multiplex, todos los actores tienen posibilidades de aumentar su inserción internacional, siempre y cuando mantengan una estrategia clara (8), es momento de ver si el MERCOSUR puede lograr esa estrategia.

 

(1) Carné, Jonatán. “¿América Latina da un Giro a la Derecha?”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/04/06/america-latina-da-un-giro-a-la-derecha/

(2) Malamud, Andrés. “La diplomacia presidencial y los pilares institucionales del MERCOSUR: un examen empírico”, Revista electrónica “Relaciones Internacionales”, 2010.

(3) Bizzozero, Lincoln. “Los primeros 20 años del Mercosur: del Programa de Liberalización Comercial al Plan Estratégico de Acción Social”, Revista Densidades, 2011.

(4) Peña, Felix. “Los 25 años del Mercosur y opciones en el camino de su evolución futura”, Newsletter, 2016.

(5) Carné, Jonatán. “¿Qué pasó con las potencias emergentes? El Caso de los BRICS.”, SABF Blog, 2016, http://blog.sabf.org.ar/2016/07/06/que-paso-con-las-potencias-emergentes-el-caso-de-los-brics/

(6) Domínguez, Emiliano. “La encrucijada europea: ampliación y Brexit”, SABF Blog, 2017, http://blog.sabf.org.ar/2017/01/30/la-encrucijada-europea-ampliacion-y-brexit/

(7) Acharya, Amitav. “From the Unipolar moment to a Multiplex World”, YaleGlobal Univertisty, 2014.

Juguemos juntos

Cuando era chica, me acuerdo que para un cumpleaños, el de siete u ocho años, fui a la juguetería con mamá y papá a elegir mi regalo. Eran esas épocas donde era aburrido que te regalen ropa, y nada superaba ese viaje a la juguetería y a esos pasillos interminables llenos de diversión en potencia.

Por esos años no sé si quería ser bióloga marina o científica loca (énfasis en la palabra “loca”, porque era la parte importante del título!), pero yo buscaba en ese viaje un microscopio. Mirando hacia atrás la juguetería no era el mejor lugar para encontrarlo! Recorriendo los pasillos finalmente lo encontré, pero como suele pasar con todo lo que uno encuentra en una juguetería, era un juguete.

Sin decepcionarme seguí mirando alrededor y lo encontré. El regalo perfecto. Una caja que era casi tan grande como yo y decía con letras grandes: QUÍMICA. Cuando lo compré me sentía gigante, me imaginaba transformando mi casa en un laboratorio increíble. Cada vez que jugué sentí que lo había logrado. Las horas que pasé con ese set de química son incontables.

Lo que en ese momento me pasó desapercibida, es que la caja además de decir QUÍMICA con colores brillantes y llamativos, tenía un decorado con todos elementos de laboratorios, nada más. Al costado, chiquito, tenía la edad a partir de la cual era recomendable jugar. El detalle, más allá del número, era que había una nena y un nene al lado del número.

A medida que fui creciendo y dejando atrás los juguetes empecé a prestarle más atención a los anuncios en sí. Las cocinitas, la caja registradora, la lavandería…el juguete que toda nena quiere para esta navidad. El taller mecánico, los autos, la caja de herramientas, infaltable para el hombrecito de la casa.

Uno a veces no se da cuenta el impacto que puede tener sobre los niños. Si desde tan chico le hacen creer que hay que jugar con algo porque es de “nena” o “nene”, ese niño después crece pensando que en la vida hay cosas de “nene” o “nena”. Pensando que sus decisiones tienen que estar tomadas desde la perspectiva que corresponda, incluyendo obviamente, qué estudiar luego del secundario.

Muchas veces la escuela no ayuda. Si a una chica le va bien matemáticas, “es impresionante” y si a un chico le cuesta literatura o lengua, “es natural”. Porque a los chicos generalmente les va bien en las ciencias y a las chicas en las materias más blandas. Si habré escuchado eso en conversaciones entre madres.

El mundo de la ciencia es percibido como un mundo de hombres, y si así lo fuera porque simplemente pasa, perfecto. Sin embargo, la realidad es que desde chicos, se ilustran las carreras científicas como difíciles, laboriosas, con habilidades manuales. En consecuencia, los más fomentados a seguirlas son chicos, porque es riesgoso para una chica.

Tomemos conciencia sobre el impacto que tenemos sobre los niños y pensemos antes de hablar. De lo contrario, seguimos criando futuros adultos que piensan que el lugar natural de una mujer es la cocina mientras que es encantador que un chico cocine. Seguimos alimentando una sociedad donde es “sorprendente” que una mujer siga una carrera en las ciencias. Y aún más importante, los condicionamos desde chicos sobre qué está bien para ellos aspirar.

Me gustaría que el día de mañana si tengo hijos, crezcan en un mundo donde no se sientan una minoría por ser mujer en un aula llena de hombres o viceversa. Me gustaría que si algún día tengo una hija y decide estudiar ingeniería como la madre, la primera pregunta que le hagan no sea: “Ah, está lleno de chicos! ¿Para cuando el novio?”.

Ese cambio arranca en los hogares y lo continuamos todos como sociedad. Jugando ellos aprenden. Aprendamos a dejarlos jugar.

 

La era dorada de la digitalización

Para 2030, está previsto que 2 billones de puestos de trabajo vayan a desaparecer, lo que representa aproximadamente el 50% de puestos disponibles en el planeta. ¿Qué significado tendrá esto para nosotros en sólo 13 años? ¿Será que estaremos devastados por el desempleo y la inequidad social? ¿O será que habremos entrado en una época dorada del desarrollo?

En Grecia, la época clásica (entre el Siglo 4-5 AC) implicó una explosión cultural de desarrollo en filosofía, ciencia, arquitectura, arte, teatro, literatura y la fundación del sistema político conocido como la Democracia. Fue un período de creación y producción intensa que indudablemente marco el desarrollo del mundo Occidental como lo conocemos hoy.

El catalizador que llevó a que este período pudiera surgir fue la transición de la subsistencia en base a la agricultura y que todo hombre se valga a sí mismo, al desarrollo de la cosecha moderna y el surgimiento de la clase burguesa con el comercio en forma colectiva. En este punto podemos ver como los modelos social, económico y político se diversifican en gran manera. Por sobre todo, podemos ver la creación del concepto de tiempo libre. Naturalmente, ¿cómo puede un hombre que tiene que cultivar la tierra desarrollar tiempo para observar las maravillas del mundo? Él necesitará de alguien para que trabaje esa tierra en su lugar. Analicemos el surgimiento de la esclavitud. Con todo el arduo trabajo del día completo, el hombre tiene más tiempo para organizar sus campos y considerar otras cosas. El concepto del trabajo y tiempo libre resurge y tenemos un nuevo sistema de jerarquía: los que tienen el tiempo libre, y los que no.

Ante la ausencia de una segunda etapa de esclavitud, ¿qué podría modificar nuestro sistema socio-económico de forma tan significativa que liberase a la fuerza de trabajo a tal punto? Miremos alrededor y podremos adivinar: desarrollo de Inteligencia Artificial, chatbots, autos no tripulados, tecnología de todos los días. En nuestro mundo moderno, los humanos no necesitan hacer todo el trabajo que se pueda automatizar.

Analicemos el desarrollo de los robots.

Está estimado que para 2030, habremos perdido 2 Billones de puestos de trabajo alrededor del planeta. La mayoría de estos trabajos implicarán la reducción de empleos no profesionalizados. Más y más trabajos requerirán menor trabajo humano porque un robot podrá hacerlo mejor. ¿Será esto considerado una tragedia para los trabajadores poco profesionalizados? ¿O será que haber encontrado mayor tiempo para tiempo libre reorganizará nuestro mundo para dejarnos involucrar con más pensamientos abstracto-creativos? ¿Sera que la población pasará de trabajar porque necesitamos obtener un ingreso a involucrarnos más con el modelo económico actual, o pasaremos a tener población que trabaja porque quieren y porque sienten pasión por algo, porque tienen un talento?

Gallup ha estado midiendo el compromiso laboral de los empleados en los Estados Unidos desde los años 2000 y ha notado números consistentes cuando se refiere a empleados activos, entusiastas y comprometidos con su trabajo. Ese número es 32%, con un porcentaje global de solamente un 13%. El resto de los empleados, el otro 68-87% son significativamente menos productivos, pero igualmente pagos con respecto a sus colegas altamente productivos y motivados.

Los empleados poco felices no son solamente disruptivos en sus ámbitos laborales, sino que también generan presión en nuestros sistemas de salud. Estudios estadísticos de campo de la Universidad de Carnegie Mellon ha por primera vez demostrado evidencia que estar bajo un estrés psicológico continuo contribuye significativamente a más altos porcentajes de atracción de enfermedades porque el Sistema inmunológico del cuerpo humano pierde su capacidad de respuesta.. ¿Qué pasaría con nuestros sistemas de salud si pudiéramos reducir el número de personas que reciben tratamientos por cuestiones de estrés laboral?

Preparándonos para el mundo digital, Finlandia ha comenzado a evaluar un ingreso universal donde selecciono al azar 2000 ciudadanos desempleados para que reciban un subsidio de supervivencia. Ellos continuaran pagando este importe aun si estas personas encuentran empleo.

En el World Government Summit en Dubai, Elon Musk advirtió que los gobiernos necesitaran comenzar a mirar seriamente el ingreso universal a medida que más trabajos se automaticen. A pesar de esto, el expreso preocupación que el mayor desafío será que las personas encuentren significado en un mundo donde mucho de nuestro propósito sale de nuestro empleo.

Estamos ante un punto de inflexión. Trece años nos separan de la potencial perdida de 2 billones de puestos de trabajo. En un nuevo tiempo, que requiere cambios y adaptaciones de los sistemas políticos, económicos y sociales del mundo entero. ¿Responderemos asertivamente? ¿Abrazaremos nuestro tiempo libre y adaptaremos nuestros sistemas socio-políticos para que se acomoden a nuestras vidas? ¿Ajustaremos lo que tenemos o pondremos en proceso nuevas ideas? ¿Si nuestra tecnología está desarrollándose de forma improcedente, que nuevas innovaciones descubriremos a lo largo del tiempo que tendremos para crear?

Tal vez estamos en las puertas de una nueva explosión cultural. Camino a 2030, el amanecer de la próxima época dorada de nuestra generación.

La era de la desinformación

Imaginá la siguiente situación: es martes, es tarde, y recién llegás a tu casa. El día fue largo, durísimo, así que decidís entrar a tu red social preferida para desconectarte un rato. Tus noticias están llenas de lo mismo de siempre: chistes acerca del último político mediático, videoclips de algún artista pop, memes acerca de un chef turco y una avalancha de fotos de bebés y recuerdos de aniversario de casamiento. Bajás, bajás y bajás en la página, hasta que encontrás un video de un gato. Ahora sí, a relajarse.

Este comportamiento no es sorprendente. El exceso de información crea una saturación de nuestros receptores, causando que bloqueemos nuestros sentidos. Hay tanta, que realmente es un esfuerzo asimilar todo. Tendemos a absorber sólo la información que está preprocesada, lo fácil. Esto puede estar fuertemente ligado a que la pereza es un rasgo evolutivo en los humanos[1]. Estamos diseñados para ahorrar energía en un entorno donde las calorías disponibles son limitadas. Por supuesto, esa no es nuestra realidad actual, pero el rasgo evolutivo sigue siendo parte nuestra.

Esto nos lleva a las mayores causas de la desinformación: la falta de diversificación y la falta de verificación de fuentes. Continue reading…

La encrucijada europea: ampliación y Brexit

El proceso de incorporación de un Estado a la Unión Europea es complejo y prolongado. La salida parecería serlo, de igual modo, aunque no existe precedente alguno. La admisión requiere la aplicación de los criterios de Copenhague que se resumen en instituciones democráticas estables, estado de derecho, economía de mercado y la aceptación de la legislación europea. Tales requisitos no parecen fáciles de cumplir por muchos de los candidatos. Por más obvio que parezca la admisión de un nuevo Estado requiere que el mismo sea europeo. Antecedente de esto es la fallida solicitud de adhesión del Reino de Marruecos en 1987 a la Comunidad Europea.

Dentro del actual universo de candidatos a la incorporación como miembros debemos hacer una diferencia entre los candidatos oficiales que se encuentran en proceso de negociación o a la espera de iniciarlas, como lo son Turquía (que cumple pocos de los requisitos del compromiso por lo cual su candidatura avanza a paso glacial desde 2005 y que vista la realidad política actual no puede vislumbrarse un cambio de la situación en el corto o mediano plazo), Montenegro (desde 2005), Serbia (desde 2012), Macedonia (desde 2005) y Albania (desde 2003) y candidatos potenciales con o sin solicitud formal presentada como Bosnia y Herzegovina y Kosovo.

La Unión Europea ha recorrido un largo y complejo camino desde la Comunidad Europea del carbón y el acero de los años 50 hasta el tratado de  Lisboa generando una reglamentación estricta y necesaria para su continua ampliación. Pero esto no debe ser lo único a tener en cuenta.

No debe de perderse los valores fundacionales de la Unión cuyas bases constituyen el alma de la Europa de hoy en día. La Unión Europea fue concebida más allá de la integración económica desde un criterio moral y a partir de las cenizas de dos guerras mundiales que cambiaron la historia y configuración del mundo. Son los principios humanistas y democráticos de Konrad Adenaeur, Jean Monnet, Alcide de Gasperini, Robert Schuman entre muchos otros los que deben guiar el devenir de la Unión.

La Unión Europea representa un caso único de integración en la historia mundial que ha establecido paz y prosperidad en un continente golpeado por las luchas de predominancia y hegemonía en los últimos 500 años.

La salida del Reino Unido es asimismo una nueva oportunidad para avanzar hacia una integración más plena y un concepto de Europa más integral. La misión de la Unión no debe verse limitada frente al criterio de incorporación de miembros ni disminuida en cuanto a objetivos en base a la falta de compromiso de los estados actuales o potenciales miembros.

La Unión Europea es una entidad abierta a los estados europeos pero no tiene por ello una misión ecuménica en el viejo continente. Quienes puedan comprometerse con los valores fundacionales de la Unión y quieran correr el riesgo de una integración plena serán aquellos que deberían gozar de los beneficios y virtudes que 50 años de integración han cosechado.

El futuro de Europa depende de ello. De no perderse ante el paradigma de creer que más cantidad es mejor sino que quienes puedan comprometerse convencidamente con los principios y valores europeos sean aquellos llamados a ser parte de la integración europea.

Lo que un día fue una utopía hoy es una realidad. Su futuro depende de la integridad con los principios de su alma fundacional, aquellos sembrados en la cenizas de la Segunda Guerra Mundial, y presentes en el imaginario de todo los europeos desde mucho tiempo antes.

“Un día llegará en el que las bombas serán reemplazadas por el venerable arbitraje de un Senado soberano que será para Europa lo que la Asamblea es para Francia. Un día vendrá en que habrá dos grupos inmensos, los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa, situados uno frente al otro y se tenderán la mano sobre el mar. En el siglo XX habrá una nación extraordinaria que tendrá por capital París pero no se llamará Francia, sino Europa. Se llamará Europa en el siglo XX y en los siguientes y aún transfigurada se llamará Humanidad”.

Victor Hugo, Congreso de Paris de 1849. Discours d’ouverture, congrès de la paix

Progreso social superficial

¿Qué tal si todo nuestro progreso relacionado con derechos humanos, racismo, igualdad de género y derechos de las minorías de las últimas décadas fuese una gran mentira? Se me ocurre que tal vez lo sea. Siempre me consideré como alguien que ve el vaso mitad lleno, que vio a nuestra raza en constante progreso y mejora. Esto puede ser cierto, pero sólo a nivel muy superficial.

El verdadero cambio no se nota en lo que vemos y expresamos. Es más complicado, no puede ser medido por estadísticas de ONGs o entidades privadas o gubernamentales. El progreso real es algo intangible. Sólo se lo puede medir en nuestras propias conciencias, es nuestra voz interna que nos dice qué está bien o mal. Es aquello en lo que realmente creemos, lo que nos hace aceptar o amar a personas de diferente raza, género o preferencia sexual sin importar qué, porque son un ser humano como uno.

Es por esto que nuestro progreso es, en gran medida, superficial. No digo que no se haya hecho un progreso real, por supuesto que se hizo. Sin embargo, ciertos eventos nos muestran lo superfluo que fue: cómo cambiamos solamente la ética en nuestras sociedades, el código que dice qué está bien y qué está mal. Si sos racista, la gente te va a despreciar. Si golpeás a tu esposa o acosás sexualmente a tu secretaria, vas a ir preso. Pero eso no es un cambio real. La mentalidad no cambia, sólo cambia la noción de qué está bien o mal para la sociedad, y ese es el gran problema.

Intuyo que es por esto que ganó Donald Trump. Sí, un tipo racista, misógino, homofóbico, y probablemente con carencia de pensamiento crítico por negar el cambio climático. Entre otras cosas, pasó el Brexit, el partido neonazi entró al parlamento en Grecia y en Austria, y Le Pen es la candidata preferida en Francia. Estos eventos sucedieron gracias a la genialidad de la gente detrás de ellos, que entendió lo antes explicado y lo usó en su ventaja. Ellos apuntaron a las masas que sólo habían modificado sus posiciones a nivel superficial. Estas personas convirtieron a lo no ético en ético nuevamente.   

Todos aquellos que creyeran en algo pero no lo pudiesen expresar por nuestro progreso superficial pudieron alzar sus voces nuevamente gracias a estos personajes. Y entonces el racismo, sexismo, homofobia, islamofobia y xenofobia inundaron nuevamente nuestras sociedades y nuestras calles.

Mi madre una vez me contó que hay una famosa frase que dice “Cada pueblo tiene el gobierno que merece”. Luego, la corrigió: “Cada pueblo tiene el gobierno al que se le parece”. Y tenía razón. El Brexit y Donald Trump nos mostraron que un gran porcentaje de nuestra sociedad nunca dejó de discriminar y estar lleno de odio hacia el prójimo. Todos estos eventos nos muestran cómo el nacionalismo populista sigue siendo una gran manera de ganar elecciones, cómo el odio es una herramienta poderosa para mover multitudes.

Otro problema que facilita que extremistas de ultraderecha tengan tal cantidad de poder alrededor del mundo es la población apolítica. Por ejemplo, en EEUU el 43% del padrón electoral decidió no votar. En el Reino Unido un 28% del padrón también se abstuvo. Podría pensarse que a una gran cantidad de los adultos no les importa el futuro de su país. La gran diferencia de porcentaje entre el Reino Unido y EEUU se debería a que EEUU sufrió del fenómeno de votar al “menor de dos males”, aumentando el margen de no votantes. ¿Cómo puede ser que esto suceda en el siglo 21? Teniendo internet e información al alcance de la mano, podemos buscar fácilmente qué candidato se alinea mejor con nuestros intereses y nuestra manera de pensar. Podemos ver sus declaraciones, su agenda política, su equipo político, hasta incluso qué dijeron 10 años atrás y cómo cambiaron sus puntos de vista y por qué.

Es un hecho conocido, gracias a muchas entidades de estadísticas, que las tasas de discriminación en escuelas y los mensajes de odio hacia miembros de las comunidades musulmana y LGBT tuvieron un pico durante la campaña de Trump. Sí, durante la campaña, antes de que ganara. Esto muestra cuánto impacta el discurso de un candidato, e incluso más el de un presidente, a la población. La inestabilidad económica y la recesión utilizan a líderes políticos como chivos expiatorios. Éstos son una ilusión, una respuesta imaginaria a problemas complejos. Esto no es noticia, a lo largo del siglo 20 oradores populistas han generado odio en muchos países a través de la creación de enemigos imaginarios para que la gente pudiera odiarlos y así olvidarse de otros problemas reales. Hitler tenía a los judíos, Chávez a EEUU. ¿Por qué no podría entonces Trump tener a los musulmanes, los mexicanos y China? ¿A quién no le gustaría que nuestros problemas más complicados se resolvieran con alguna de estas simples soluciones que aportan los oradores populistas? Lamentablemente, el mundo no funciona así.

Sólo 492,306 de 3,806,471 personas entre 18 y 24 años de edad votaron en el referéndum para el Brexit de la UE. ¡Eso es sólo un 36%! Las ideas son cruciales para efectuar un cambio real, pero la ejecución es el factor clave. Las personas que tienen entre 18 y 29 años conforman el 20% de los votantes, eso es un gran porcentaje. Definitivamente deberíamos usar nuestro poder de voto. Fuimos criados en una sociedad más avanzada, con menos xenofobia, racismo y homofobia. Los jóvenes tienen que entender cómo pueden hacer un cambio con sólo presentarse. ¿Por qué perder entonces a este gran 20%, que puede pelear contra todos esos aspectos negativos? No podemos permanecer sentados.

¿Estamos entonces condenados? ¿Deberíamos abandonar nuestros ideales de progreso real y aceptar esta ola de odio que está inundándonos? Absolutamente no. Este es el mejor momento, mejor que antes jamás, para recordar un pensamiento clave: ningún candidato presidencial, ni diario, ni ley contra la inmigración, ni partido extremista de ultraderecha puede determinar cómo vivimos nuestras vidas. No representan a la totalidad de nosotros, son sólo leyes y gente que fueron votadas en un sistema fraudulento, que van a cambiar en cuestión de años. Vivimos con un gobierno representativo que muchas veces es confundido con la democracia que fuera establecida 2500 años atrás en la Grecia antigua, pero ese va a ser un tema para otra ocasión. Este Odio sólo se refleja en nuestras vidas diarias si lo dejamos pasar, si optamos por ignorarlo cuando nos rodea. Recuerden que siempre pueden elegir entre aceptar lo que venga, o combatirlo con empatía.

Ahora más que nunca debemos forzar a nuestras mentes a hacer un cambio realmente consciente para lograr un progreso real. Debemos luchar contra este pasado de extremismos y odio que vuelve a perseguirnos nuevamente. Creo que la historia humana no es tan cíclica como algunos piensan, y esta ola de odio puede ser dejada atrás, así como se olvidan las viejas noticias, para lograr un futuro más próspero y brillante. Steven Pinker, un famoso psicólogo, escribió un libro titulado “Los Mejores Ángeles de Nuestra Naturaleza: Por qué Decayó la Violencia (The Better Angels of Our Nature: Why Violence Has Declined)”. Este libro estudia que el rasgo más importante que marcó nuestro éxito como raza fue la colaboración colectiva. La mente humana descubrió miles de años atrás que es más fácil entender, colaborar y amar que odiar y discriminar. Entonces… ¿por qué molestarnos con este sinsentido?

#SABF2016 – Día 1

El primer día de la 12ma. Edición de SABF fue el punto de partida para explorar los conceptos claves de la conferencia. Te presentamos un breve repaso de lo que pasó en cada instancia.

Apertura

Los co directores, Matías Buscaglia y Sofía Fraga realizaron la bienvenida oficial en la mañana del primer día del SABF y luego dejaron el lugar a José Luis Roces, Rector del ITBA. Como parte de la apertura institucional, destacó algunas características del SABF: en primer lugar, la continuidad que ha alcanzado como institución a lo largo de estos doce años y en segundo, el creciente interés que las temáticas que propone generan alrededor del mundo, traducido en las 36 nacionalidades que componen al total de participantes.

El tema de esta edición, “Una conversación entre fronteras”, también motivó una reflexión interesante por parte de Roces. Mucho se habla del papel de la tecnología para resolver los problemas complejos del mundo, pero sin diálogo previo, no hay forma de que pueda ser posible. Además, para el mundo fragmentado que existe hoy es necesario recurrir a la inteligencia colectiva.

  1. Plenaria: La comunidad árabe en Israel: una nueva agenda civil

La primera en tomar la temática del diálogo y aplicarla a su realidad fue Ghaida Rinawie Zoabi. La Directora General del Injaz Center for Professional Arab Local Governance destacó los esfuerzos que están realizando las nuevas generaciones de ciudadanos de Israel, de diversas religiones, en pos del objetivo de la paz. Haciendo foco en la necesidad de que la democracia sea real e incluya a los ciudadanos más allá de su religión y contemple los derechos de todos, el diálogo se eligió como la primer alternativa y respuesta a un mundo en conflicto.

El concepto de ciudadanía común, llenado de nuevo contenido, podría generar un sentimiento que trasciende la conflictividad reinante.  

  1. Panel: Fanatismo y Religión

A media mañana, el diálogo tantas veces mencionado fue encarnado en el panel interreligioso que convocó a un sacerdote católico, una rabina y el director del Instituto del Islam para la paz. Claudio Omar Uassouf, Fernando Chinnici y Silvina Chemen accedieron a contestar las preguntas lideradas por Félix Peña.

El título del panel (“Fanatismo y religión”), fue puesto en jaque por Chemen, quien destacó el peligro que supone seguir vinculando estos términos sin hacer una crítica de lo que significWhatsApp Image 2016-08-05 at 10.57.31a en sí el fanatismo, concepto al que Chinnici defendió siempre que contemple al prójimo. “Soy fanático, sí, de ver al otro, de empatizar, pero estamos en el mundo del Je Suis-centrismo”, argumentó, en contra de las diversas campañas globales que posicionan cuestiones localistas y no favorecen la empatía entre los diversos actores.  

Con un llamado a militar por la causa humana y al diálogo en confianza y unidad, Silvina Chemen (una de las once rabinas en todo Latinoamérica), reflexionó acerca de los peligros que supone el mal llamado diálogo que no es más que un monólogo entre dos. Sin un diálogo que confíe en la mirada ajena y acepte aprender del interlocutor, no hay posibilidad de generar cambios positivos.

  1. Plenaria:  El verdadero significado del siglo XXI

“¿Quién es el dueño del futuro?”, fue la pregunta con la que Ailson J. De Moraes interpeló al auditorio. Para poder responderla, planteó diferentes realidades a partir de algunos pilares. Por ejemplo, actualmente el capital de muchas empresas supera el PBI de países enteros, y en el futuro, habrá personas que se convertirán en supermillonarios en menos de 10 años, mientras la mitad de la población será de clase media. La superpoblación del mundo será un problema social, mientras que los cambios tecnológicos a gran velocidad irán por delante de la capacidad de adaptación de los gobiernos.

Esto demuestra lo complejo de este mundo en el cual estamos todos conectados. El siglo 21 es una época increíble para el desarrollo tecnológico pero esta situación extrema las cuestiones sociales. La excesiva burocracia y la corrupción son parte de este desfase. Se pone en evidencia “la ceguera del poder” sufrida por la mayoría de los gobiernos, que es la búsqueda de soluciones a corto plazo.

“No hay que esperar mucho de los gobiernos, el cambio arranca desde uno. Hay que ser más humildes lo suficiente como para poder incorporar en nuestros países ideas de otros, pero al mismo tiempo no perder el nacionalismo.”

  1. Emprendedurismo social: la nueva vía de la tecnología humana

La tercera plenaria estuvo a cargo de Jorge “Yoyo” Riva, co-fundador y director de Socialab Argentina. Su disertación comenzó con imágenes que ilustraban fuertes desigualdades sociales. Socialab propone mirar algunos de estos problemas como una oportunidad de generar soluciones innovadoras basadas en la ciencia, la matemática y la tecnología.
Incluyeme.com.ar es un ejemplo de empresa que busca llevar este concepto a la realidad. Operando en 6 países latinoamericanos, este portal de empleo inclusivo ayuda a personas con discapacidad a conseguir trabajo. Otro ejemplo es el de Malariaspot.org, que ha logrado aumentar entre dos y tres veces la cantidad de gente que se realiza diagnósticos de malaria, desarrollando un juego que habilita a niños a detectar la enfermedad online. El punto de partida fue simple: mil millones de personas juegan de forma habitual a videojuegos y miles de personas mueren diariamente porque su enfermedad ni siquiera ha podido ser diagnosticada. ¿Qué pasaría si uniéramos esos dos mundos?
Paula Cardenau también participó de esta plenaria. La cofundadora y directora de Njambre enfatizó la diferencia entre una ONG y una empresa social. Para ejemplificarlo, contó acerca de la misión de Mamá Grande, una empresa social que busca producir bioplástico al mismo tiempo que reduce la contaminación del agua. También nos presentó a umana, una iniciativa que busca unir médicos con pacientes, brindado a miles de personas acceso a una calidad de atención que, como todas estos proyectos, sin creatividad y colaboración no serían posibles.

  1. Educación emocional: un cambio de paradigma en el sistema educativo

En la tercera ponencia, Lucas Malaisi, Presidente  de la Fundación para la Educación Emocional Argentina, planteó la necesidad de un cambio paradigmático en la educación, para incorporar la educación emocional. Uno de los principales problemas actuales es la relación que existe entre la calidad educativa y las las emociones del maestro y de los alumnos. Malaisi trabaja sobre técnicas y modalidades de trabajo para generar la concientización de las emociones y la capacidad de trabajar sobre ellas, a partir de cinco pilares: los estudiantes, los docentes, escuela para padres, políticas educativas a nivel macro y las relaciones interpersonales.

En el proceso de aprendizaje hay dos estados clave de emociones: creativo y defensivo. Ambos se  alimentan de lo que llamó “nutrición emocional”, una pirámide cuya base es el amor y en su extremo superior se encuentra el placer.

Aplicar este modelo en la aulas tiene beneficios evidentes y comprobados científicamente, aunque tienen un impacto sea a mediano y largo plazo. Malaisi planteó el objetivo de crear una ley de educación emocional, con un enfoque sistémico, sustentable y permanente para que pueda llegar a toda la población.  

  1. Conclusiones

Diego Luzuriaga fue nuevamente el responsable de sintetizar y unir todas las ponencias del primer día, y para esto utilizó la metáfora de un fractal. Un fractal es una forma que se repite indeterminadamente hasta el infinito. ¿Cuál es el común denominador? Surge del hombre. ¿Por qué fragmentamos al mundo? Eso es lo que hay que descubrir. Encontrar el fractal que nos hace disociar con nosotros mismos.

WhatsApp Image 2016-08-05 at 19.16.56Uno de los ejemplos en donde puede verse un fractal social es cuando en la opresión de la lucha de clases, los países grandes y ricos presionan a los más pequeños y menos desarrollados, pero a la vez, dentro de la sociedad de cada uno de esos países se repite ese patrón en donde los ricos y grandes dominan. Pero la lucha de clases no es una cosa del norte versus sur, ni de rivalidad entre países. La lucha es entre personas, entre los hombres. Todos sentimos el mismo dolor, más allá de la religión, ideologías o extracción social: el dolor, es dolor del hombre.

El verdadero fractal es que todo lo que sucede afuera es lo mismo que sucede con nosotros mismos.  El mundo que vemos es un reflejo en el cual nos vemos a nosotros mismos. En este sentido, para poder generar mayores lazos sociales cruzando puentes hay que cruzar los propios puentes primeros, los que dependen de nuestra personalidad. Para eso, hay que hacer algo todos los días.

 

 

¿Y si hacemos que todo el mundo ande en pijamas por la calle?

Entrevista a Augusto Mustafá, creador de Elepants

 

Después de un día agotador en el trabajo o en la facultad, llegas a casa con ganas de lanzarte en tu cama, encender el televisor, agarrar algo fresco de la heladera y tirar lejos tu ropa para ponerte tu prenda favorita. La pregunta es, ¿por qué esperar hasta terminar el día para estar cómodo cuando podrías estarlo cuando quieras?

Esto mismo se planteó Augusto Mustafá, creador de Elepants, una empresa argentina de pantalones escoceses o tipo pijama. Él utilizaba este estilo de pantalón cuando se le antojaba sin importar la actividad u hora del día, ya fuera después de sus prácticas de rugby o cuando salía de fiesta por las noches. Muchas veces recibió críticas por parte de sus pares. Lo tildaban de “ridículo” y fue esto lo que lo motivó a llevar este estilo al siguiente nivel. “Haré que todo el mundo los use”, fue su respuesta. IMG-20160718-WA0021.jpg

 

“No quiero el negocio familiar, quiero algo propio”

Después de terminar el colegio, Augusto (23) empezó a trabajar en la empresa de su familia, pero esto no llenaba al cien por ciento sus días. “Yo quería hacer algo personal, que me conocieran por mérito propio. Quería romper el estereotipo de lo que hay que usar o no en la calle”, cuenta. Fue así como a sus 19 años, sin conocimiento alguno de vestuario ni ventas, consiguió telas y talleres para confeccionar sus famosos pantalones a cuadrados. Comenzó vendiendo a sus amigos y conocidos a través de las redes sociales y usando su casa como tienda, pero al poco tiempo esta moda se expandió a otros sectores y la demanda aumentó. Al año y medio de esto, se asoció con un amigo y junto a un empleado fundaron “Elepants”. “Trabajábamos de ocho de la mañana hasta las diez de la noche de lunes a lunes. Tenía ganas de darle vida a esto ya que tenía una muy buena respuesta, pero se necesitaba de mucha dedicación para lograrlo”, comenta Augusto o “Tito” como lo llaman sus amigos.

 

¿Cómo pensar en grande siendo tan chicos?

Como el negocio iba viento en popa, el equipo de trabajo también se amplió. La base del emprendimiento es ser una empresa de jóvenes para jóvenes, siendo 27 años el promedio de edad de los empleados. Con el tiempo fueron aprendiendo a responder acorde a las exigencias de lo que supone ser una marca de moda y le dieron la importancia de reunirse una vez a la semana con objetivos por equipo y área, con distintas metodologías de organización y, por sobre todo, que cada sector fuera dueño de sus proyectos. “Tuve que aprender a delegar, a no tener que estar en todos lados y a liderar equipos con gente profesional y más capacitada que yo”, indica Augusto.IMG-20160718-WA0022.jpg

Actualmente, Elepants cuenta con 43 empleados y 100 puntos de venta en todo Argentina, y este año se abrió al mercado paraguayo. En total hay alrededor de 200.000 “Elepants” dando vueltas por el mundo. La empresa se está acomodando y armando equipos para expandirse internacionalmente. “Una persona que tiene voluntad y ganas, puede lograr todo lo que quiera. Hay que preguntar, averiguar, equivocarse siempre, aprender de los errores… el problema es cuando uno tropieza con la misma piedra”, agrega Augusto.

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