SABF Author

Leandro Otouzbirian

Blog Team 2017

Archive

3 poderosas técnicas para resolver problemas

Nosotros, los Homo sapiens, resolvemos problemas todos los días. Una de nuestras mayores herramientas (pero no la mejor) es la intuición. Nuestro método para resolver problemas, el más cotidiano, es el de prueba y error. Basados en este contexto, aprendemos de nuestros errores y cuando obtenemos el resultado a un problema, aprendemos cómo lo hicimos. De esta manera, construimos un “puente” en nuestro cerebro, lo cual nos ayuda en el futuro cuando queramos resolver algún problema similar. El tema es que hay muchas técnicas que podemos aplicar para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas en la vida cotidiana, así sea en el estudio, trabajo o cualquier situación; todos los días tenemos que resolver algún problema, por diferente que sea. La clave está en estructurar nuestro análisis, lo cual sirve de marco para luego pensar el problema en mayor profundidad y pensar alternativas. Aquí una palabra de atención: la intuición es un arma de doble filo. Thomas Gilovich no lo pudo decir mejor: “Creemos ciertas cosas porque deben ser ciertas”. A veces, por el simple hecho de creer en que algo debe ser verdad porque así lo creemos (suena obvio, pero es así), no nos deja examinar otras alternativas a la solución de un problema.

Ahora, presento 3 herramientas que pueden servir para mejorar nuestra capacidad de resolver problemas:

  1. Divergencia y convergencia: Con la primera, buscamos explorar y encontrar cosas nuevas. Es un proceso para generar nuevas opciones e ideas. Convergencia es lo contrario, buscamos una respuesta o conclusión. La idea sería aplicar ambos conceptos separados, y en partes diferentes. Lo ideal sería divergir para luego converger.
  2. Replantear el problema: De varias maneras diferentes, es una técnica divergente que abre nuestra mente a las alternativas. Por ejemplo, cambiar el foco del problema, replantearlo en un contexto más amplio o si la pregunta es “¿cómo podemos hacer que los empleados vengan al picnic?”, replantearlo como “¿cómo podemos hacer que los empleados no vengan al picnic?”.
  3. Aplicar el método científico: Fue algo que aprendí de mi mentor Yimi para resolver problemas. Presentamos nuestro problema como una hipótesis, y queremos ver si aplicando una solución determinada, llegamos a que la hipótesis inicial es verdadera.

Cómo el SABF me ayudó en el estudio y en el aprendizaje

Lo grandioso del SABF es su gran Comunidad. Punto. Todo es posible gracias al arduo trabajo de muchas personas. Y el SABF también nuclea a una gran cantidad de mentes, es un “imán” que atrae a aquellos que tienen mucho por dar y recibir. Es una muy linda experiencia. Esta entrada trató de amoldarse también a los temas de entradas previas en este blog (el mentoreo y el área de aprender y resolver problemas).

Yo fui miembro del equipo organizador del SABF 2016. Algo genial es que uno cuenta con un programa de mentoreo, entre otras muchas cosas, eso es, una persona dedicada exclusivamente para hablar cosas de la vida cotidiana en general. Algo que me percato fue en no tomar provecho suficiente de tal programa. Solamente me reuní una vez con mi mentor, y si bien hice muchas preguntas y aprendí mucho, al no organizarme durante mi cursada de facultad, básicamente me fue imposible seguirme juntando. Aprendí del error y por suerte tuve una segunda oportunidad. En agosto del año pasado, durante la conferencia, los 3 días más importante del SABF, me encontré con Esteban, quien fue uno de los organizadores del SABF 2011. Él estuvo en el mismo departamento que yo, en Information Technology (IT). Le conté que estaba teniendo problemas en el ámbito de la programación, que me costaba resolver problemas de programación; pasar del problema al papel o a la computadora era mi mayor problema, no una cuestión de sintaxis. Tibi, como lo conocen, me contó que tenías ganas de realizar un programa de mentoreo, codear al lado de otra persona, y de paso también aprender por su parte. Y yo quise participar. Junto a Yemel (Yimi), uno de los inductores del departamento de IT, que también tenía ganas de organizar esto con Tibi, empecé a juntarme una vez por semana en Voltaire y aprendía cada vez más. Este aprendizaje me ayudó a sacarme el miedo que tenía en resolver problemas relacionados a la programación y encararlos con mayor facilidad, como también a aprobar la materia de programación (donde obtuve un promedio de 9,25). Voltaire es un espacio de coworking donde trabajan varias personas y start-ups. ¡Pero también es una comunidad, donde obtuve ayuda de muchos y pasé muy buenos ratos!

Unos de los mandamientos de Warren Buffett es que te rodees de aquellas personas que admiras y que quieres ser. Creo que el mentoreo es una de las mejores cosas, ya que es una retroalimentación en ambos sentidos. También, el rol que tiene la universidad es importante, ya que trata de facilitarnos el ámbito de resolver problemas (una de los campos más importantes para ser un ingeniero) y una vez más, de fortalecernos intelectual y socialmente a través de estas extraordinarias comunidades (¡y también acercándolas!) 😊

Y tú, ¿qué esperas por unirte a una organización estudiantil en tu facultad o universidad? Hay muchas universidades que tienen en su checklist “participar en alguna organización”.