Elecciones en Francia : ¡Francia está en peligro, sálvenla!

En 1940 desde el exilio el General Charles De Gaulle llamó a los franceses a salvar la nación ante la caída en el yugo nazi. Hoy en día este llamado a la acción está más vigente que nunca.

Los franceses deciden en las urnas al 25° Presidente de la República francesa en un contexto internacional y europeo donde dos grandes modelos están en puja: el espíritu unionista inmerso en los valores de la democracia y la globalización frente a uno populista que alienta viejos temores y propone un cambio de paradigma en cuanto a la integración y el intercambio económico, cultural y en todos sus manifestaciones.

Lo cierto es que las elecciones en Francia no pueden entenderse sino en el marco de crisis del modelo de integración y de libre cambio de orden global reducido en el concepto de globalización, o como los franceses prefieren “mundialización”. La elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos y el referéndum que marcó la salida del Reino Unido de la Unión Europea fueron las primeros grandes quiebres de este proceso que comenzó con la crisis financiera de 2008.

Asimismo en el caso francés es de particular importancia la crisis del modelo multicultural producto y herencia de un pasado imperial que se manifiesta con la falta de integración de minorías étnicas y religiosas como así frente al auge de los extremismos tanto por izquierda como por derecha. La ola de atentados que vive el país no hace más que alentar el miedo y la búsqueda de seguridad con el cierre de fronteras y la homogeneización de lo distinto.

Es así que luego de las elecciones del domingo 23, dos candidatos, dos modelos y dos visiones del mundo están en puja. Ambos y más allá de las campañas son producto del establishment francés.

Por un lado Marine Le Pen, candidata del partido de extrema derecha “Frente Nacional”. Estudiante mediocre, hija de un caudillo de la política de derecha francesa que ha transitado las distintas facetas de la vida política francesa desde su juventud. Es hija del sistema que tanto dice enfrentar y es producto de los sectores más extremistas y nacionalistas del hexágono.

Por otro lado Emmanuel Macron, candidato por “En Marcha!”. Estudiante destacado, representante del establishment económico francés, miembro del equipo del saliente Presidente Hollande en su rol de Ministro de Economía, Macrón no es un recién llegado a la arena política francesa.

Ambos candidatos del establishment no representan outsiders de la vida política francesa. Sin embargo si son representantes de fuerzas no tradicionales para una segunda vuelta en las elecciones. La crisis parece también abarcar a los partidos políticos tradicionales: los Republicanos, que han quedado fuera con la derrota de su candidato Francois Fillon y el Partido Socialista que ha tenido su peor elección.

Muchos franceses se ven ante la dicotomía de elegir el mal menor en un contexto de desencanto generalizado. La clase política en su mayoría se ha manifestado bajo el principio del “pacto republicano” por lo que tanto el actual presidente Francois Hollande como el candidato de la derecha Francois Fillon se han expresado abiertamente por el candidato Macron.

Macron representa la continuidad de una Francia central en Europa con los principios de laicidad y respeto de las minorías como banderas. Asimismo marca un perfil alentador para los emprendedores y los negocios para reactivar la creación de empleo, un mal que aqueja cada vez más a los franceses que se ven saturados de trabas burocráticas e impuestos en su desenvolvimiento económico

Muchos de los sectores desfavorecidos por la globalización, como aquellas áreas antiguamente industriales del norte del país, se han pronunciado a favor de Le Pen. El descontento ante la falta de oportunidades y el miedo ante lo diferente y la ola de extremismo islámico lleva a poner en riesgo a la República francesa y al proyecto de nación gala.

Hay momento donde se debe dejar de ser tibios y correr a un lado la pretendida objetividad porque el peligro es demasiado grande y las consecuencias muy costosas.

Es que si, debemos manifestarnos abiertamente opuestos al proyecto de Marine Le Pen, por ser xenófobo, contrario a los valores republicanos y democráticos, anti-europeo y destructivo.

La desesperación y el desencanto ya ha llevado a Europa a elecciones fatales que han costado millones de vida y que han puesto al límite al ser humano.

Por el bien de Francia, de Europa y de la humanidad toda, Marine Le Pen no es una opción.

3 comentarios

  1. El sistema económico creado por el académico y economista Gottfried Feder, sacó a Alemania de la miseria extrema en que quedó al término de la Primera Guerra Mundial, alzándola -en sólo cuatro años- a nivel de primera potencia europea. Sistema que ha sido maldadosamente estigmatizado y ocultado. Sin embargo, sería el único modelo eficiente para salvar al mundo de la dictadura y la tiranía del Nuevo Orden Mundial. Pareciera que el proyecto de Marine Le Pen iría en antedicha dirección. Igualmente, Donald Trump, estaría intentado hacer algo similar en su patria. Si tal emprendimiento es para el progreso y la libertad de todas las naciones, bienvenido sea.

    • El neoliberalismo imperante, está fundamentalmente basado en la usura. A saber:
      “la usura, comúnmente hablando, significa la obtención de un interés excesivo en razón del préstamo de un capital. Científicamente hablando, todo interés de esta naturaleza es usura, aunque la tasa sea legal, moderada o inmoderada. Estas distinciones, por importantes que sean desde el punto de vista del jurisconsulto o del moralista, no puede alterar el carácter intrínseco de la operación, en virtud del cual el préstamo deja de ser gratuito, como lo exige su esencia”.
      La Tour Du Pin (1889) Hacia un Nuevo Orden Cristiano

  2. Jajaj el analítico del sofá. ¡Qué salvador! “¡Sálvenla!” Será Noé, ¿no?
    Solo el tiempo mostrará el resultado del bien y del mal para Francia, para Europa y para toda la humanidad. Si votan por un candidato, es por algo, puede que no esté bien la situación actual en Francia y solo uno de estos, según la opinión de franceses, puede cambiar realmente la situación…
    ¿O será que le han pagado bien por el material, eh?
    En mi opinión, no tenemos el acceso a la información sobre cómo van asuntos en su país en verdad. Y el blogger de este artículo me parece muy afectado por los medios de comunicación occidentales por decir las cosas así.

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