#SABF2016 – Día 2 [Parte 1]

El segundo día del SABF se caracteriza por la intensa actividad y los diversos formatos y espacios de interacción que presenta.

La primera instancia, la de Ponencias Estudiantiles, permite que los estudiantes con ensayos destacados presenten sus ideas y las confronten con el resto de los participantes.

Shinelle Bayrd – “La felicidad – un tema para conversar”

Maximilian Keuch (Universidad de Colonia, Alemania), invitó a reflexionar acerca de las ideas que motivaron la conformación de la Unión Europea y las contradicciones que existen con el escenario actual, donde los límites entre países están en el centro de la discusión por la cuestión de los refugiados. “Nací en una época donde asumíamos que los límites eran meras líneas entre países, y a partir de la cuestión de los refugiados se instalarán controles. Si no tomamos acción en esto, perderemos el gran logro que supimos conseguir con la Unión Europea”, argumentó Keuch.

Mientras tanto, Shinelle Bayrd (Universidad de Guyana, Guyana) explicó en su ponencia que la felicidad no es un destino, sino un camino, y principalmente consiste en darse al otro. Está en nosotros elegir seguirlo. Generalmente, medimos conceptos relevantes, como el desarrollo sostenible, pero la felicidad no aparece en esos cálculos. 

Florencia Corvalán (UBA, Argentina) expuso que para los seres humanos es imposible circunscribir las decisiones al aspecto analítico, por lo que fortalecer la inteligencia emocional es clave para llegar a mejores decisiones. 

Mientras tanto, Agustín Hernández (UADE, Argentina), defendió la idea de que el Estado debe garantizar el desarrollo de las empresas, generando una sinergia que hoy es incipiente, y ser un promotor de la educación.

Jan Zarske (Université Saint Gallen, Suiza), habló sobre la situación actual de los refugiados sirios y qué debemos hacer para prevenir y erradicar esta problemática. Él considera que el pilar fundamental es la educación para que la gente entienda desde el comienzo esta crisis y se pueda generar un debate con una base sólida en el tema.

Francisco Hansen (ITBA, Argentina), explicó su perspectiva de la vida materializada en una pirámide imperfecta, en la cual para alcanzar el éxito, es necesario previamente atravesar distintas etapas. Se preguntó si es posible alcanzar la cima sin renunciar a los valores e ideales personal. Tras el debate con los participantes, se llegó a la idea de que el éxito no es un fin en sí mismo, sino que son momentos y que retroceder no necesariamente lleva a un fracaso, sino que puede representar un impulso. 

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Sam Potolicchio – “Liderazgo efectivo en un mundo cada vez más complejo”

La mañana del segundo día cerró con las Clases Interactivas, donde destacados exponentes lideran un espacio de debate y aprendizaje en torno a una temática específica.

Fernando Johann (Monits) invitó a reflexionar acerca de qué es un buen feedback y cómo hacerlo de la mejor manera y cómo afecta a la creatividad. El feedback funciona cuando existe un objetivo, se centra en especificidades y no es conceptual. “El hombre no es lo que piensa que es, sino lo que esconde”, explicó. Cada uno se oculta detrás de lo que piensa la mayoría para no ser vulnerable y afectado emocionalmente, lo que evidencia las consecuencias de un mal feedback.

En la mesa centrada en liderazgo, Sam Potolicchio (Georgetown University) comenzó pidiéndole a los participantes que definan qué es el carisma. Luego de mencionar que esta palabra se dice de forma similar en muchos idiomas, señaló que el mejor líder en estos tiempos es quien es carismático. Debemos preguntarnos cuáles son las herramientas a desarrollar para llegar a serlo y cómo uno se hace indispensable para el resto. Para ello, dio muchos consejos para entrenar y desafiar al cerebro y así resolver problemas de una manera innovadora. “Estamos acostumbrados a discriminar, a rechazar lo diferente, pero debemos abrazar lo diverso para ser verdaderamente creativos”, explicó. Aconsejó dejar de creer en las casualidades, tener más hobbies, salirse de la rutina, no ser narcisistas, aprender cosas a cada minuto, no sabotearse y enfocarse siempre en un sólo objetivo: “Cuantas más actividades realices fuera de tus facultades, más desearás ganar un Nobel”.

Jason Beech (UdeSA) afirmó que la educación es determinante porque conforma nuestra visión del mundo, nos moldea de tal forma que nos transforma en argentinos o alemanes. Nacemos en un mundo sin fronteras. “Detrás de toda visión del mundo hay una visión de poder”, subrayó. Esto se evidencia en los mapas, que siguen mostrando una configuración de poder eurocentrista, típica del momento de la colonización y expansión territorial. Hoy vivimos en un mundo cosmopolita y el secreto para la mutua convivencia es la aceptación y la tolerancia.

Santiago Urrizola (FluxIT) destacó que hoy hay más datos que los que podemos valorar. Hace  algún tiempo, el único generador de datos digital era la computadora, y ahora, también lo hacen las personas y las cosas. Se estima que el 90% de la información que existe se creó en los últimos dos años y Big data es este contexto en donde estamos parados, caracterizado por el volumen, velocidad y variedad de datos que se requieren procesar. Esto genera un gran desafío y oportunidad, además de crear una nueva disciplina, la ciencia de datos.

La mesa redonda en torno a las neurociencias tuvo a los especialistas Adolfo García (CONICET) y Agustín Ibáñez (INCYT), como protagonistas. Comenzaron definiendo a las emociones como cambios conductuales, fisiológicos y neurocognitivos, factores integrados en estado de ebullición y explicaron que las personas somos máquinas de comunicar incluso cuando no queremos hacerlo. Las neurociencias permiten ver que algunas emociones tienen bases cerebrales difusas, y muestran que estamos pre-cableados para cooperar. Las emociones son subconscientes, dóciles, contagiosas, entrometidas, y delatoras: un factor determinante en la toma de decisiones sociales.

[Leé la crónica de la tarde acá]

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