Las 3 preguntas más importantes que hacerse sobre las metas de cada uno

Todos queremos que el mundo sea un lugar mejor, de una manera u otra. Estamos recibiendo una gran educación, ponemos este conocimiento para utilizar la solución de problemas del mundo real, y estamos utilizando el hecho de estar en una posición muy privilegiada para servir un buen propósito. Somos siete mil millones de personas dispuestas a cooperar y colaborar con el fin de resolver la mayoría de los problemas más grandes del mundo.

A pesar de que las dos palabras – la cooperación y la colaboración – suenan familiares, las acciones subyacentes no son las mismas. Si bien la cooperación es una división del trabajo entre los participantes, la colaboración es una forma más elaborada de compromiso mutuo de los participantes en un esfuerzo coordinado para resolver el problema juntos y por lo tanto crea un valor adicional. En colaboración, un grupo es más que la suma de sus partes, y la sinergia es la capacidad de un grupo de superar incluso su mejor miembro individual.

Si queremos aprovechar el poder de la gente, ¿cómo llegamos a los siete mil millones de personas en la misma página? Para ello, tenemos que compartir una visión – una representación de algo más grande, una creencia que nos da un propósito y una causa. Tiene que ser a la vez lo suficientemente flexible como para satisfacer las necesidades en las diferentes culturas, y lo suficientemente específica para ser aplicable y comprensible para todos, luchando por el mismo objetivo. Antes de que encontremos respuestas para el cómo hacemos esto y qué que es lo que hacemos, en particular, tenemos que conseguir una definición clara de nuestro por qué. Por qué es que perseguimos ciertos objetivos, el propósito que impulsa nuestras acciones. Asegurarnos de que, incluso si las circunstancias cambian y la ejecución de un proyecto debe ser alterado por el camino, los ojos están todavía en la meta más grande.

¿Por qué?
Preguntar por qué es cuestionar todo lo que sabemos. Se trata de la investigación de la situación actual, nuestros hábitos y percepciones normativas. ¿Por qué es que somos tan apasionados por cambiar el mundo? Es porque creemos que vale la pena hacer la palabra en un lugar mejor y que cada uno de nosotros merece – no sólo porque la dignidad humana es la base de la Ley de Derechos Humanos. Nuestra creencia es la razón que nos importa, la razón nos levantamos de la cama por la mañana.

¿Cómo?
Preguntar cómo hacemos algo es el siguiente paso lógico, es aa manifestación de nuestro propósito en un nivel más concreto. Respondiendo a la pregunta de cómo seguimos nuestros objetivos proporciona respuestas acerca de un buen liderazgo, que está establecido para inspirar y motivar a los demás para lograr los objetivos que nos propusimos antes. Poniendo nuestra forma de acción se hace mejor glocalmente – pensar globalmente, actuar localmente, y trabajar en equipos multidisciplinarios. Este modelo ha sido implementado por las organizaciones exitosas como el Centro MIT para la inteligencia colectiva para resolver los problemas que nos afectan a todos – los llamados problemas perversos que no tienen un derecho o solución equivocada -, los que necesitamos para hacer frente juntos.

¿Qué?
Lo que hacemos puede ir desde la erradicación de la pobreza y el hambre a la lucha por la igualdad de género, pero el proceso de definición de lo que hacemos, en particular, no importa mucho, ya que las respuestas a nuestras qué? son el resultado del desarrollo anterior sistemática. Podemos estar creando escuelas, la mejora de las condiciones médicas para reducir la mortalidad infantil, o construiremos una aplicación para soluciones de tecnología limpia en los hogares inteligentes – y por cierto, acabamos de pasar a ser la solución de algunos de los problemas más básicos, aún más críticos del mundo.

Sobre la autora:
Juli Sikorska era un orador estudiante en el Sur American Business Forum 2014. Ella se preocupa por las interacciones humanas en sus ambientes, y combina ideas de sus estudios en ciencias de la comunicación, la psicología y ciencias de la computación. Ella intenta incorpora el diseño pensando en la vida diaria con el fin de hacer frente a los grandes problemas en torno a la educación y el cambio climático. Después del SABF 2014, se unió al Centro MIT para la Inteligencia Colectiva como Investigadora Estudiante de Visita.

Una nueva edición del South American Business Forum está por comenzar: a partir de mañana, El Desafío de la Inclusión será debatido entre brillantes disertantes y sobresalientes futuros líderes. ¡Sé parte del debate en este mismo blog!

2 Responses

  1. Adriana Méndez 05/08/2015 at 18:09

    Muchas gracias Juli por este artículo tan motivador. Y me alegra que seas tan optimista al decir que 7 mil millones de personas están dispuestas a cooperar para hacer de este mundo algo mejor! Quizás yo agregaría una pregunta más sobre lo que sostiene a las creencias, LOS VALORES. ¿Qué valores estamos dispuestos a sostener con acciones concretas para llevar a cabo nuestros objetivos (éstos tan altruistas de los que hablás en este artículo)? Para poder combatir el hambre y la pobreza, por ejemplo, la corrupción y la codicia son algunos de los antivalores con los que lidiar. (Yo también estoy siendo optimista! JA)

  2. ps si tienen mucaha razon los sueños como las metas se pueden ser realidad
    si tu lo sigues

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