Más vale bueno por conocer que malo conocido

Tuvimos la oportunidad de participar del taller “Innovación en las empresas” organizado por la Unión Argentina de Jóvenes Empresarios (UNAJE) a cargo de Rolando Meyer, ingeniero industrial del ITBA, docente de Design Thinking en la Universidad de San Andrés y co-fundador de la aplicación mobile de compras Tobuy. Conocimos a Rolando en la  décima edición 2014 del South American Business Forum y en este taller nos presentó todas las ventajas de salir de nuestra zona de confort y lanzarnos al maravilloso mundo de la innovación.

“Innovar es transformar el conocimiento”

El término “design thinking” tan en boga hoy en día en grandes y pequeñas organizaciones hace referencia a la forma de pensar de los diseñadores aplicada a los negocios. Innovar, no es otra cosa que trabajar en algo que aún no existe, en el futuro. Para ello debemos tener en cuenta ciertas máximas:

  • “Des-aprender es tan importante como aprender”.
  • “Innovar es desafiar al status quo”.
  • “Todo lo que hoy existe fue alguna vez imaginado”.

Un punto de partida es no tener límites fijos en el proceso creativo, ir más allá de la factibilidad, ya que toda innovación en su momento fue poco factible o viable. Bien podemos decir que la mejor parte de aprender de los errores, es el haberlos cometidos.

Innovador es alguien que está tras la novedad, que no pregunta el por qué sino el por qué no y para qué.

Todos somos creativos desde niños pero desaprendemos a serlo. Dejamos de maravillarnos ante lo contingente de la realidad y el mundo y nos limitamos a una mirada superficial y cómoda. Todo a nuestro alrededor podría no haber sido, pero lo es. Y esto lo damos por sentado. Debemos volver a confiar en nuestra mirada creativa y a maravillarnos de nuestro entorno.

Esas estrellas fugaces llamadas ideas…

Las ideas van y vienen. Aparecen cuando no las buscamos. En cualquier momento. Son poco oportunas. Teniendo en cuenta la inoportunidad que pueden tener las ideas en su origen es siempre recomendable anotar, bajar a materia, sea papel o pantalla lo que genera nuestro intelecto. Y no engañarnos con el “voy a recordarlo”. Si las dejamos pasar puede que no volvamos a verlas, ya que en ello las ideas se parecen a las estrellas fugaces.

“No se trata sobre qué tan bueno sos, sino qué tan bueno quieres ser”

Si bien las ideas son como las estrellas fugaces, el proceso creativo y el acto de pensar pueden compararse con una actividad física: Necesita de entrenamiento. Hay una serie de pasos y actitudes básicas para dar a luz a ideas. Estos pasos o “ingredientes” son los siguientes:design thinking

  1. La recolección de información, del raw material o material “crudo” que sacamos directamente de fuentes de información. Es determinante en nuestro contexto y entorno.
  2. La masticación de la información, el análisis. El saboreo de la idea.
  3. Luego viene la incubación. Un proceso interno donde nuestro cerebro madura la información procesada de nuestro entorno.
  4. De todo este proceso puede salir la idea. ¡Es importante anotarla!
  5. Es importante la adaptación, ya que toda idea es una anécdota de lo que va a ser.

Una vez conocido el proceso de generación de las ideas debemos resaltar el ánimo y la actitud que nos lleva a ser un generador serial de ideas. Actitudes proactivas para las ideas:

  1. Actitud de confianza, creer. Las oportunidades están, solo necesitamos de otros ojos. Readaptar nuestra mirada.
  2. Actitud serendipia. Una causalidad inducida. Atención a lo que sucede a nuestro alrededor. Predisposición mental atenta y filosa. Predisposición a ver.
  3. Actitud exploratoria. No solo hacia lo externo, sino hacia lo interno. Desarrollar nuestra sensibilidad.
  4. Actitud “hacedora”, orientada a la acción, siempre haciendo y probando, una y otra vez.
  5. Actitud combinada entre planeamiento e improvisación. Estos dos extremos pecan de rigidez y flexibilidad al mismo tiempo pero son importantes en cualquier proceso creativo.
  6. Actitud “cabeza dura”, siempre haciendo “prueba y error”.
  7. Actitud “pido perdón y no permiso”, irrespeto por el estatus quo. La locura suficiente para pensar en cambiar el mundo, y poder hacerlo.
  8. Actitud inspiración. Vivimos en este mundo y nos inspiramos en modelos. Actitud copy-paste: tomamos cosas de otros.

Finalmente, es difícil pensar diferente, pero para ello tenemos que tener en cuenta cómo fueron hechos las cosas en el pasado. A comienzo del siglo XV, por ejemplo, era impensable que hubiera un continente más en el mundo (¡América!). A finales del siglo XX, era poco factible un Iphone.

La cuestión de la creatividad radica en inducir al pensamiento impensado. Toda idea es una nueva combinación de viejos elementos. Debemos ir más allá. La urgencia puede ser la madre la innovación.

¿Para qué ser realista si la realidad puede cambiarse? ¿Estás listo para innovar?

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