El pez por la boca muere

No me peguen, soy Giordano

Fue a la salida de un River-Boca que por su resultado nadie recuerda, sino por la frase que un famoso peluquero pronunció en el estacionamiento del Monumental, “no me peguen soy Giordano”, cuando unos hinchas del club local quisieron golpearlo por ir vestido con la camiseta de Boca Juniors.[1]

Casi veinte años después de aquél incidente, retomo esta frase y la uso, aunque modificada, ante la posible lluvia de críticas que podrían arreciar luego de que termine de borronear estas líneas. “No me peguen, soy neutral”. Aclaro para que no me peguen: no soy ni pro-ruso, ni pro-occidental. Sólo defiendo la coherencia entre lo que se dice y se hace. Simplemente me limitaré a observar los hechos. Y al final, para qué negarlo, meter un bocado.[2]

El pez por la boca muere

Una frase que todos conocemos. Y que se emparenta con la que reza que “uno es amo de su silencio y esclavo de sus palabras”. Nada mejor para entender qué sucedió en Crimea luego del referendo del pasado 16 de marzo.

El pez por la boca muere

Situémonos en el espacio. Sala San Jorge, Kremlin, Moscú. Un Vladimir Putin seguro, de mirada gélida, pronunciando un discurso que seguramente conmocionó a millones de rusos (y de no rusos también). Y enseguida, el Himno de la Federación Rusa. Y antes, haciendo uso de su exquisito manejo de la palabra, un Putin citando textos del derecho internacional. Como para matar al pez por la boca. Como para recordarle que “uno es amo de su silencio y esclavo de sus palabras”.

¿Qué dijo Putin? En primer lugar, citó documentos de la ONU y de Estados Unidos sobre Kosovo, e insistió en el paralelismo entre los casos de la península de Crimea (que se desprende de un Estado más grande y étnicamente distinto: Ucrania) y Kosovo (que se desprende de un Estado más grande y étnicamente distinto: Serbia).

Pero el presidente ruso no se conformó con la comparación histórica de Crimea con Kosovo. También citó un memorando presentado por Estados Unidos ante la Corte de Internacional de Justicia en 2009, donde se explicita que “de la práctica del Consejo de Seguridad no se desprende ninguna prohibición general a la declaración unilateral de la independencia”, y que “el derecho internacional no contiene ninguna prohibición aplicable a la declaración de independencia”[3].

“Haz lo que yo digo, pero no lo que…”

Soy un convencido de que la coherencia entre lo que se dice y se hace es fundamental. ¿Por qué? Por la enorme autoridad moral que otorga no contradecirse y seguir un curso de acción coherente. Esto, en mi opinión, se aplica por igual a personas y países. Me atrevería a sostener que inclusive en los casos en que se defiende algo “indefendible”, se respeta más a quien mantiene una línea de acción coherente con sus afirmaciones que a quien no lo hace.

El pez por la boca muere IIIPor eso creo que el bloque occidental perdió algo de appeal. Sobre todo luego del discurso de Putin en la sala San Jorge del Kremlin. Puede haber ganado la batalla diplomática en Naciones Unidas, donde logró aislar internacionalmente a Rusia y obligarla a vetar una resolución del Consejo de Seguridad que condenaba el referendo en Crimea. Pero lo que sí perdió este bloque fue algo de credibilidad, sobre todo luego de que Putin señalara algunas contradicciones del mismo.

Miles de kilómetros más al sur, la Jefa de Estado de la República Argentina recordaba, con acierto, que no se puede defender un “doble estándar” en política internacional. ¿Cómo es posible estar a favor de la integridad territorial de Ucrania, condenado el referendo en Crimea, y al mismo tiempo oponerse a la integridad territorial de Argentina, aplaudiendo el referendo (ilegal desde todo punto de vista) que los malvinenses realizaran en 2013?

Un bocado

Me preocupan las contradicciones del bloque occidental. No porque desee batirlo retóricamente. No porque quiera hacer morir al pez por la boca. Sino porque cuanto más salgan a la luz estas contradicciones, más peligro correrán los valores democrático-liberales que este bloque suele erigir como justificación de sus acciones en política internacional. Y con ello, los logros alcanzados en los últimos veinte años por el mundo en su conjunto: más democracias en todos los continentes, la Primavera Árabe, y un poco más atrás en el tiempo, la caída de sistemas que pretendían regir todos los aspectos de la vida humana.

Me preocupan las contradicciones de este bloque. Me preocupan porque creo firmemente en algunos valores que supo defender cuando, por ejemplo, Europa sucumbía a los autoritarismos de ultra derecha. Y creo que, al igual que sucede con las personas, los países que esbozan contradicciones son menos respetables. Y con ello, los valores que defienden.

Ahora sí, pueden pegarme.


[1] ¿Se pensaba que por ser un peluquero famoso no le iban a dar un buen tirón de pelos?
[2] Expresión argentina equivalente a “agregar un comentario”
[3] Más allá de los reparos que tenga sobre los dichos de Putin, no deja de asombrarme cómo usó los mismos argumentos presentados por Estados Unidos a favor de su objetivo político en Crimea.

2 Responses

  1. Muy interesante. Sugiero revisión del parrafos 2 y 3 del segundo título, hay un fragmento repetido. Personalmente, no comparto lo de que uno tenga que hacer todo lo que dice que se debe hacer (aunque reconozco que no hacerlo afecta a la autoridad moral que uno pueda tener), pero si pienso que se debe hacer lo que la ley dice. Y si la ley no gusta, cambiarla, pero por las buenas; mientras tanto, respetarla.
    En este caso, si, como señalás, “de la práctica del Consejo de Seguridad no se desprende ninguna prohibición general a la declaración unilateral de la independencia”, y que “el derecho internacional no contiene ninguna prohibición aplicable a la declaración de independencia”, pues entonces, a respetar (espero haya sido un referéndum celebrado como corresponde).
    No creo que corran mucho peligro las democracias obtenidas, pero si espero que los pueblos se den cuenta de que los gobiernos no ejercen ni sabia ni eficientemente las facultades que a ellos les han sido delegadas. ¿Hará falta una mayor división, algo más distribuido? ¿O acaso mejores métodos de control?
    Veremos…

    • Facundo Calvo 31/03/2014 at 13:25

      Hola Fidel, muchas gracias por tu comentario.

      En cuanto a los párrafos 2 y 3 del segundo acápite, no encuentro la repetición que vos sugerís. En todo caso, hay una repetición ex profeso para producir un efecto narrativo. ¿Me dirías cuál es exactamente el fragmento qué te hace ruido?

      Respecto a lo que señalás sobre que uno no debe hacer todo lo que predica, coincido con vos. Y también acuerdo en el hecho de que esto mina la autoridad moral de quien lo hace.

      Cuando citás las frases del texto, la idea era mostrar una contradicción entre lo que un país hace y predica, no buscaba, en ese sentido, hacer referencia a los referendos. Personalmente sí creo que corren peligros valores como la democracia cuando los países/bloques que la predican como parte de su “soft power” (y que supieron defenderla en varias circunstancias) aplican dobles estándares en su política exterior.

      Muchas gracias por tus comentarios. Y ya que estamos, aprovecho para preguntarte si hay algún tema de política exterior sobre el que te gustaría que escribiese.

      Un saludo,

      Facundo

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