Estudiantes y educación para la creación de impactos sociales – Parte 1

En Octubre tuve la posibilidad de participar como orador en el World Engineering Education Forum, evento que reunió más de 1300 personas entre estudiantes, profesores y profesionales de la educación para debatir bajo el lema “Educación en Ingeniería para el Desarrollo Sostenible y la Inclusión Social”.

Dentro del foro, me tocó participar en el llamado Panel Intergeneracional, formado por dos estudiantes (una chica de Uganda y yo) y el decano de la Universidad de Singapur, en el cual se nos pedía que mostráramos nuestra visión sobre la temática de “justicia social en la ingeniería”. En esta oportunidad me gustaría escribir sobre la charla que dí, la cual si bien apunta a la ingeniería, bien puede ser tomada por cualquiera de los lectores de este blog.

En Argentina, de cada 8000 personas, solo una es ingeniero. Anualmente, por cada ingeniero graduado, se reciben 5 contadores, 4 abogados y 2 médicos. Es claro que el Estado debe actuar de regulador e impulsar más las carreras técnicas y científicas. Para la mayor parte de las personas es una obviedad que se necesitan más ingenieros, se ve una demanda insatisfecha de las empresas cuando buscan profesionales, pero a su vez me pregunto, ¿qué cosas son las que puede hacer un ingeniero? ¿qué es lo que necesitamos de ellos?

En la Universidad nos enseñan que un ingeniero es aquel que tiene los conocimientos y destrezas necesarias para, por ejemplo, realizar una construcción, planificar la producción de un producto o realizar la evaluación de un proyecto para saber cuántas unidades de producto vender, a qué precio y con qué beneficio. Pero no nos enseñan que esos conocimientos que adquirimos durante el proceso educativo los podemos utilizar, no solo para hacer dinero, sino para generar un verdadero impacto social y mejorar la calidad de vida de las personas. ¿Cuántos de ustedes asistieron a clases en las que se hayan centrado en usar sus conocimientos para realizar un impacto positivo concreto en la sociedad?

De igual forma que la revolución industrial modificó las dinámicas laborales, sociales y sobre todo la utilización y el aprovechamiento de los recursos, la revolución de la información está modificando la forma en la que nos relacionamos. Nos encontramos viviendo en una época en donde todo avanza a tiempos exponenciales. Esto permite que se generen oportunidades todo el tiempo. En este sentido, creo que hay dos sucesos muy importantes que influyen y que debemos tener en cuenta a la hora de hablar de la era en la que estamos viviendo: el cambio de la velocidad de transmisión de información y el cambio de la velocidad en el transporte físico.

Con respecto al primer punto, transmisión de la información, si bien ahora estamos en pleno boom en cuanto a tecnologías aplicadas a la información, el cambio comenzó hace muchos años con la invención del telégrafo en 1794, reduciendo un 99,67% el tiempo de transmisión de los mensajes. Hoy contamos con la posibilidad de observar lo que pasa en cualquier parte del mundo, y además en tiempo real. Ahora ya no nos importa sólo lo que pasa a nuestro alrededor, vemos y conocemos el mundo de otra forma. Y lo más importante de todo es que no sólo actuamos como espectadores sino que participamos: tenemos la oportunidad de ser agentes de cambio. En los últimos 5 años, en el mundo se ha duplicado la cantidad de personas conectadas a internet, siendo la mitad usuarios de menos de 25 años de edad. Es decir, que en el corto o mediano plazo toda la población va a ser nativa digital.

Por otro lado, el movimiento físico de las personas. Por ejemplo, hace 520 años Colón llegaba desde España a América luego de 72 días de navegación, ¡más de dos meses! Hoy en día, el mismo trayecto se hace en aproximadamente 9 horas en avión. Con la mayor velocidad y la consecuente disminución de tiempos de desplazamiento, hoy en día se nos presentan nuevas posibilidades: becas para estudios en el exterior, empresas que envían a sus empleados a capacitarse o trabajar en otra región, eventos que reúnen a profesionales y estudiantes de todas partes del mundo para debatir en conjunto, etc. Esto no sólo hace que se conozcan otras culturas y formas de pensar, sino que las personas se ven obligadas a contrastar esa realidad con la de sus países, lo cual en la mayoría de los casos lleva a cuestionarse las cosas que podrían hacerse de una forma diferente. ¿Cuántos de los “inventos” traídos al país no son más que una copia de algo ya existente en otra parte del mundo? Justamente en una charla organizada por el SABF, Andy Freire, un emprendedor serial argentino, decía que una de las mejores formas para emprender era traer ejemplos de Europa o USA y luego de un buen estudio de mercado aplicarlo en Latinoamérica.

Aún así, todavía hay muchas cosas por corregir. Pobreza, desnutrición infantil, deserción escolar, analfabetismo, problemas de urbanización. Situaciones que se encuentran en cualquier parte del mundo y que piden a gritos una solución. Y para esto estamos nosotros. Para eso están los agentes de cambio. La idea de emprendedurismo está cada vez más de moda, cada vez se le da más importancia e incluso muchas Universidades, incluida en la que estudio yo, están incorporando materias relacionadas con esto.

En el próximo artículo, les voy a contar qué cosas se pueden hacer y cómo podemos participar los estudiantes para cambiar esta realidad. Además de resaltar las formas en las que podrían y deberían ayudar otros actores, especialmente las universidades.

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12 Responses

  1. Creo que la familia te tiene que inculcar el deseo de hacer una diferencia social más que de hacer una diferencia económica. No es función de la facultad. Pero en la facultad debería haber una electiva llamada: “y ahora como aplico todo esto para hacer impacto social”?

    • Yo creo que es un todo, donde cada uno tiene el poder de inculcar o producir algo en el otro, tanto la familia, como la universidad, el Estado o la sociedad en general.
      En mi opinión deberían de alguna forma dejarte la puerta abierta para que conozcas lo que podes hacer y que después dependa de vos si queres enfocarte en algo más social o priorizar otras cosas.

  2. Lucía Martínez 17/01/2013 at 17:07

    ¡Muy bueno tu artículo Cris!

    También comparto el hecho de que tener una educación desde la familia, hacia un trabajo o un aporte a la sociedad es importante y fundamental, hay veces que también la misma sociedad es la que te lleva (o te aleja) a ese camino.

    Como alguien me dijo una vez “los padres no quieren que nosotros seamos lo que queríamos ser de niños, ellos sólo quieren que trabajemos en algo que nos dé suficiente dinero para no vivir las preocupaciones que ellos vivieron”. Y en parte es verdad, poor eso y sabiendo que el camino de hacer un bien a la sociedad muchas veces es difícil, costoso, y de grandes sacrificios, no siempre nos dan para adelante con esas ideas (cuando no las corten directamente). Sin embargo, hay veces que determinadas cosas no se pueden evitar, si uno está llamado por vocación, a servir a su comunidad, creo que es algo que tarde o temprano va a terminar haciendo, sea la profesión que tenga. Sin contar eso, es sumamente importante que en cada una de nuestras profesiones, tengamos como cierto criterio o ética, o pensamiento de “devolver” lo que se nos dio, o de “mejorar” lo que tenemos, porque al final, no va a ser para nosotros sino para los que vienen después.

    Además, muy buenas tus experiencias, ¡te felicito!

  3. Gracias por el comentario Lu!

    Coincido con lo que comentabas acerca de la frase de los padres, pero a la vez creo que es porque es una generación que nació con ese pensamiento, y por lo tanto es lo mismo que esperan de sus hijos. Creo que la sociedad en general esta cambiando y gira a preocuparse cada vez más por los problemas sociales, medioambientales, etc.. Yo creo que nosotros como padres ya no le vamos a decir lo mismo a nuestros hijos.
    Igualmente, por supuesto que todo depende de la situación de cada persona, y en ese sentido yo creo que cada uno es libre para hacer lo que a él le genere placer y bienestar. No toda actividad tiene que ser generadora de impacto social, no toda persona tiene que ser emprendedor. Pero sí es una nueva oportunidad más que se genera por el momento que estamos viviendo hoy en día, y que debemos considerar a la hora de pensar qué es lo que vamos a hacer en nuestras vidas.

  4. Jenniffer Londoño Jurado 22/01/2013 at 20:56

    Buena tarde:
    Interesante artículo. Me llamó enormemente la atención la visión que debería adaptarse para el ingeniero como tal como agente de cambio. Estoy totalment ede acuerdo en que las problemáticas sociales no son solo responsabilidad de los abogados o de los funcionarios estatales, empresas entre otros..Considero que teniendo el enfoque de cada profesión en el ámbito social se lograría un excelente resultado de cambio y más productivo sería aun si se inculcara esta visión desde las aulas Universitarias.
    Cordial Saludo¡ desde Manizales – Colombia.

  5. Jenniffer Londoño Jurado 22/01/2013 at 20:56

    Buena tarde:
    Interesante artículo. Me llamó enormemente la atención la visión que debería adaptarse para el ingeniero como tal como agente de cambio. Estoy totalmente de acuerdo en que las problemáticas sociales no son solo responsabilidad de los abogados o de los funcionarios estatales, empresas entre otros..Considero que teniendo el enfoque de cada profesión en el ámbito social se lograría un excelente resultado de cambio y más productivo sería aun si se inculcara esta visión desde las aulas Universitarias.
    Cordial Saludo¡ desde Manizales – Colombia.

  6. Muchas gracias por el comentario Jennifer!

    • Muy interezante tu articulo me agrado mucho
      Me gustaria decir que la mayor parte de paises en pleno proceso de desarrollo infatisan en mejorar la Educación para mejor metodos,conocimientos,tecnologias,mas bien se lo prodria mentes innomabadoras que existen en diferentes partes del mundo, lo que no a surgido un tutor que permita descubrir eso talentos,es por eso que ahora recien estamos en un circulo de conocmiento global.
      Antes las estudiantes se preparaban segun capacidad economica que contaban sus padres ahora lo hacen segun la ayuda gubernamental

  7. Guadalupe Casas 27/01/2013 at 19:32

    Sería interesante pensar en una currícula que “humanice” las ciencias o carreras duras. Si bien es cierto que encontrar el interés por aplicar los conocimientos para soluciones “no monetarias”, tiene que nacer de uno; bueno sería que las instituciones (familias, escuelas, universidades, el Estado mismo), impulsen también el trabajo en soluciones para los verdaderos grandes problemas sociales. Los urgentes, a eso me refiero.
    Sin embargo, detrás de todo siempre hay una empresa, o un agente que busca rentabilidad. ¿Pensás puede encontrar el equilibrio entre ambos polos? ¿De qué manera creés que podríamos buscar enlazar ambos?
    ¿Podría la RSE colaborar en estos aspectos?

    Me quedo ansiosa esperando el próximo artículo. Dejo mis sinceras felicitaciones y… la alegría que me da que se genere un buen debate a partir de los posts de Blog.SABF.org.ar

    • Primero que nada gracias por las palabras Guadalupe.
      Yo creo que por lo menos se debe instalar la idea de que cada uno, desde su profesión, puede hacer algo para solucionar los problemas que afectan a la sociedad. Y que esto no signifique no obtener beneficios, no ganar dinero.
      Hace unos días me juntaba con Daniela Kreimer, referente en lo que hace a negocios sociales en argentina, oradora del último SABF, y enfatizábamos en este hecho de la importancia de las empresas sociales, su crecimiento en el mundo, y el hecho de que hacer una empresa social significa simplemente que, en vez de ganar sumas extraordinarias de dinero para usar en cosas efímeras, parte de eso sirva para seguir generando impacto social.
      También coincidíamos en que el concepto de RSE está un poco desdibujado hoy en día, y muchas empresas lo utilizan más para hacer publicidad que porque realmente estén comprometidas con la sociedad.
      Hablando puntualmente de empresas, estas tienen que empezar a ver este tipo de negocios no como un gasto, sino que hasta se pueden convertir en unidades de negocio que sean sustentables económicamente.

  8. Patricia Fernández Bugna 28/01/2013 at 11:16

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que plantea Guada, el tema de buscar soluciones para los problemas urgentes, creo que sería muy atractivo poder trabajar, desde la creatividad y la innovación métodos para solucionar pequeños y grandes problemas y que estos se inculquen en los ciudadano desde chicos. Creo que “todos” somos consientes de los problemas que nos aquejan pero no todos disponemos de las herramientas, tiempo y capacidad ni conocimiento para poder trabajar en pos de ello. Las empresas “sociales” han estado haciendo mucho y creo que podrían difundir, de cierta forma, mejor lo que hacen para poder replicar sus acciones, en menor o mayor medida en nuestros hogares, universidades y ámbitos de vida. Saludos y quedo yo también a la espera del próximo artículo!

    • Muy bueno lo que decís Pati.
      Personalmente tengo la idea de, en algún momento, crear una plataforma que pueda unir esos problemas que las personas ven en su vida cotidiana, con aquellos que tienen estas herramientas, tiempo o capacidades para solucionarlos.
      Ya hay algunas empresas o start-ups intentando hacer algo así (ej.: http://www.posibl.com/) y no dudo que el número de estas iniciativas va a seguir aumentado al mismo tiempo que el interés social por mejorar la vida de todos.

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