#SABF2017 – Día 1

SABF 2017 – Día 1. Si pestañeaste, te recordamos todo lo que ocurrió.

Desarmando la identidad:

Para comenzar este año, Eric Vilain nos invita a considerar los diferentes aspectos de la sexualidad teniendo en cuenta la anatomía y la identidad. Contemplando las consecuencias de las etiquetas clínicas cuestiona la necesidad de excepciones, y conjetura sobre los criterios que implica. Finalmente, argumenta a favor de un enfoque basado en evidencia y cita:  “buenas éticas requieren buena data“.

A continuación, Agustín Fuentes, logra resumir en 10 minutos más de 2 millones de años de historia humana. Considerando nuestras similitudes y diferencias con respecto a nuestros ancestros, distingue la creatividad como el factor que define nuestra identidad humana. También destaca nuestra habilidad para cooperar y desarrollar comunidades. Reflexiona sobre nuestra creciente desigualdad y resalta la importancia del contexto en la resolución de conflictos. Cierra con una nota positiva sosteniendo que llevamos millones de años trabajando juntos.

Balanceando su cautivante oratoria con una dosis de humor, Anna Kazumi Stahl relata su experiencia personal utilizando elementos aparentemente exclusivos de nuestras identidades. Ella propone que la identidad es esencialmente la igualdad relativa a cada uno y alienta a descripciones más complejas,contrarias a las etiquetas.  En cuanto a las diferentes culturas, ella incita a una sociedad respetuosa donde ‘las diferencias se convierten en un diálogo‘.

¿Qué es un hogar? En el debate final, los tres disertantes contemplan los roles de los idiomas y la imaginación en lo que percibimos como nuestro.  Descartan la idea de un único domicilio emocional y resaltan nuestra capacidad humana como “creadores de nichos”.  La siguiente cuestión fue planteada por Eric, donde examina la noción de sexualidad como una combinación de hardware y software así como también las implicancias de ser libre al elegir nuestro género. Agustín profundiza sobre la discriminación institucionalizada.  Finalmente, Anna sugiere que en la búsqueda de nuestra voz o “marca”, uno puede perder de vista su empatía.

Realidades sesgadas:

“Despacio y luego todo junto”, Rick Dow explica las circunstancias que llevan a lo inexplicable.  ¿Qué mueve a las personas esencialmente buenas a tomar malas decisiones? Examinamos el rol de una clase media decreciente, una escasez de empatía y el poder del dinero en establecer el escenario de “la política del miedo y odio“. De todas formas, en un momento de optimismo, Rick desafía la idea de un mundo suma-cero y nos incita a tomar acción; a “defender la verdad vigorosamente” y a ser “activamente empáticos”. El éxito, nos recuerda, es la suma de todas las pequeñas decisiones.
La misión de la directora ejecutiva de Chequeado, Laura Zommer, como ella lo describe, es “aumentar el costo de mentir”, en un mundo donde crecientemente se descuidan los hechos y aumenta la manipulación de los datos. Ella nos lleva a través de los 7 tipos de “falsas noticias” y nos alerta sobre el sesgo de confirmación. El periodismo, asevera, tiene que cambiar. Tiene que evolucionar hacia lo que las personas precisan de él. ¿Los primeros pasos? Métodos de transparencia y una audiencia involucrada.

Por último, Joan Lucariello explica la naturaleza dual de nuestras pre concepciones y destaca la importancia de entender y lidiar particularmente con las ideas equivocadas. Estas, nos dice, están intrínsecamente conectadas a nuestro conocimiento base de tal forma que “lo que ya sabemos, influye nuestro aprendizaje”.  Luego, contemplamos los posibles cursos de acción con respecto a nuestra enseñanza, así como también las diferentes herramientas y estrategias para desafiar las ideas falsas en general. La desafiante tarea de lograr cambios conceptuales se transforma en algo sustancialmente más accesible.

Juntos en el escenario, la respuesta de Rick, Laura y Joan es definitiva. “A los políticos no les importan los hechos porque a las personas no les importan los hechos”.  Pero es la responsabilidad del público encontrar y exigir la verdad.

 

Diseño empático:

Alexander Laszlo nos invita a reconsiderar la empatía. Él avanza sobre la inteligencia empática, su necesidad y la importancia de diferenciar entre empatía emocional y cognitiva. El amor, como la coexistencia legítima de otros, se identifica como un elemento clave para nuestra creatividad. Declara que los sistemas humanos deberían ser diseñados con otros y no para otros.

Para el deleite de la audiencia, Alejandro Nieponce abre el debate con los avances tecnológicos en su campo de experiencia incluyendo imágenes en vivo.  Una vez que captó la atención del público, discute sobre el futuro de las cirugías con robots y destaca la importancia de los doctores para redescubrir su rol en el campo de la medicina. Cuando le preguntan sobre IA dice que las máquinas jamás igualarán la empatía humana.

Diego Fernández comparte su experiencia rompiendo el aislamiento de 85 años de las 46 hectáreas del “Barrio 31”.  Nos recuerda la importancia de la humildad y la paciencia al abordar un problema, y que una solución válida surge de un esfuerzo en conjunto. Finalmente, Diego enfatiza lo crítico que es obtener feedback y lo esencial que son los prototipos como herramienta para aprender de y adaptar un proyecto.

En este segmento de debate los disertantes ven a la tecnología como un herramienta para cerrar las brechas de la sociedad. Alientan el aprendizaje basado en problemas y critican las generalizaciones y estereotipos, alentándonos a “dar esperanza para encontrar esperanza.” Nos ofrecen una nueva definición de tecnología como “cultura cristalizada” y nos invita a buscar consonancia, coherencia y conexiones duraderas.

Natasha Hooper y Amen Ra nos entregan un poderoso mensaje sobre la “Islamofobia” que nos deja sin palabras.  Nos preguntan, en perfecto unísono, si lo vemos, y sin parar a recuperar el aliento nos aseguran de que lo hagamos.  Nos muestran lo que se ve cuando permitimos que el miedo, el odio y la ignorancia ganen por sobre nuestra humanidad y nos urgen a mirar más allá.

Por último, Diego Luzuriaga nos ayuda a integrar todas las temáticas del día con una habilidad inigualable.  Un video muestra el mensaje a través de imágenes: “Un mundo abierto comienza con una mente abierta.” Diego nos ofrece una vez más sus reflexiones para concluir el primer día de actividades del SABF.

“¿Cuál es el propósito de nuestras diferencias?”

“¿Cuál es nuestro mayor común denominador?”

“¿Puede ser que nuestra vulnerabilidad sea lo que nos una?”

“¿Qué vas a hacer vos?”

¿En qué andan los SABFers a 13 años de la primera edición?

*Por Catalina Gálvez y Gisela de la Villa

 

Después de tres días compartiendo actividades grupales, workshops, charlas inspiradoras, cenas y eventos junto a 99 personas, uno se pregunta si las conexiones que hizo y el tiempo dedicado e invertido en tantos aprendizajes se pondrán en práctica en casa y en el futuro.

Para mostrar en qué andamos los participantes luego de haber asistido al SABF, hicimos una encuesta que difundimos unos días antes de la 13ra. edición de la conferencia. En sólo dos días, 61 ex participantes de todas las ediciones contestaron, y creemos que es un fiel reflejo del futuro que le depara a los participantes luego de haber presenciado el evento. Así que, a los 100 nuevos participantes escogidos les decimos ¡prepárense a leer lo que comenzarán a vivir desde mañana!

 

El SABF como impacto en la vida del participante

El 74% contestó que la conferencia “fue una gran experiencia e influyó 100% en mi vida después de haber participado”. El resto de las respuestas aseguran que fue una experiencia positiva y están contentos de haber asistido.

 

“El SABF me dio mis mejores amigos, me abrió las puertas a todo un mundo nuevo de personas dinámicas, inquietas e inteligentes que no hubiera conocido de otra forma. Me abrió la puerta a infinitas oportunidades y ¡muchas otras conferencias en el mundo!

 

 

Cambios en el pensar y actuar

Más del 75% asegura que tras las charlas y el haber compartido y discutido con jóvenes de otras culturas se modificó su forma de pensar y ver el mundo.

 

“Pusimos en tela de juicio muchos conceptos y pudimos discutir colectivamente sobre perspectivas futuras, desde diferentes puntos de vistas. Sin duda, “el sesgo” cultural y de profesión se desmorona cuando pasas tanto tiempo y tantos debates con otros jóvenes”.

 

“SABF dejó una marca indeleble. Saber que vivimos diferentes problemas que tienen los mismos orígenes y que eso nos une aún más en el deseo de crear un mundo mejor fue un antes y un después”.

 

“Me motivó a ir por más cosas, a no conformarme con lo que había hecho hasta el momento”

 

“En un momento en que aún era universitario me abrió la visión al mundo del emprendimiento, impacto social y trabajo colaborativo que sería el punto de partida para luego emprender mi empresa social”.

 

Oportunidades internacionales

Para la mayoría de los que contestaron, el SABF los impulsó a seguir buscando oportunidades parecidas ya que el 77% indica que fue la primera de una serie de conferencias y casi el 20% indica que vive fuera de su país actualmente.

 

“Gracias al SABF conocí gente increíble que me mostró un mundo de posibilidades que no conocía. Debido al evento viajé a Europa y Estados Unidos para participar (¡y hasta organizar!) conferencias similares al SABF en universidades muy prestigiosas como IE (España) y Harvard (EEUU)”.

“Me gustó tanto el formato, la dinámica, la gente, el contenido y la experiencia en general que busqué más conferencias del mismo estilo. Pude viajar becado a Noruega, Alemania, Brasil y me motivó a realizar mi propio evento para jóvenes, además de dejar mi país en búsqueda de nuevas oportunidades”.

“Tras asistir al SABF, decidí que mi carrera profesional no tenía por qué quedar en lo local y me llevó a decidir a proyectar mi carrera de manera internacional, algo en lo que sigo trabajando hasta el día de hoy”.

 

 

Conexiones duraderas

Tras la pregunta “¿Cuál fue el mayor impacto que tuvo el SABF en tu vida?”, todas las respuestas coinciden en que lo que más valoran es la gente que se conoce. Estas conexiones a veces no solo quedan como amistades sino que también se generan relaciones de negocios, ya que un 26% asegura que emprendió algún proyecto con otro SABFer y un 18% lo intentó.

El SABF me dio mi primer trabajo, una red enorme, un partido político del que participè y actualmente una empresa que fundamos. Todo eso se consiguió por la gente que conocí por el SABF. Además de tener amigos desparramados por todos lados”.

 

“El hecho de hallar tantas personas con deseos genuinos de generar un impacto positivo en el mundo y encontrar grupos de afinidad con quienes compartir ideas y nutrirte de ellas, fue una motivación e inspiración para no quedarme en la zona de confort”.

 

“El SABF me dio la posibilidad de generar lazos con personas de alto impacto en sus comunidades, convencerme de que efectivamente soy una de ellas si así lo quiero, incorporar una mirada global e innovadora y, por último y más importante, conocer a mis mejores amigos, que es gente que admiro muchísimo”.

 

Además, ¡el 92% dice seguir en contacto con los participantes de su edición!

 

“Gracias al SABF conocí a mi novia”.

 

¡Les deseamos muchos éxitos a los 100 participantes escogidos para la 13va. edición del SABF! ¡Aprovechen estos tres días para aprender, conocer, charlar y debatir lo que más puedan!

Youth 20 Dialogue en Berlín

Unos minutos con Julia Amerikaner, representante de los jóvenes argentinos.

El Youth 20 Dialogue es el foro oficial del G20 para jóvenes.  Al igual que el SABF, está orientado a congregar a jóvenes profesionales de diferentes culturas para discutir el futuro de la agenda internacional.  En esta edición, uno de los representantes de Argentina fue Julia Amerikaner.

 

SABF: Contanos un poco cómo se desarrollaron las actividades durante los días de la conferencia.

Julia Amerikaner (JA): La conferencia duraba una semana y participaron más de 70 jóvenes de distintos países y organizaciones. Este año no solo estaban los representantes de países del G20, sino países invitados (como Noruega y Singapur) y organizaciones multilaterales, como el World Trade Organization, World Labour Organization, United Nations y organizaciones regionales como el Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC).

El producto final es un comunicado especial de 25 páginas que resume 10 ejes que la juventud considera prioritaria. Entre ellos: economía global, igualdad de género, digitalización, desarrollo sustentable, terrorismo, migración y refugiados, entre otros.

Durante los primeros días de la conferencia, nos reunimos en talleres informales para discutir estas temáticas y proponer recomendaciones para los gobiernos del G20. Después, cada uno elegía su eje y lo trabajaba en equipo. Entre medio, también tuvimos la oportunidad de reunirnos con expertos en cada tema y así enriquecer nuestro trabajo. Luego del primer borrador, cada equipo debía presentar su tema ante el resto de la conferencia y revisamos cada punto entre todos.

El consenso era clave: hubo fácilmente 5 borradores antes de llegar al documento final (¡y muchas noches despiertos hasta las 4 am!). Discutimos sobre las ideas a incluir (o párrafos enteros para borrar); la naturaleza de las recomendaciones y la capacidad de los Estados para implementarlas.

Después de cerrar el documento, cada grupo eligió a un orador para representar el tema ante Merkel. El orador tenía dos minutos para exponer su idea y luego aceptaba preguntas de Merkel.

 

SABF: ¿Cómo se trabajaron los diferentes temas? ¿Cuál te intereso más?

JA: Al principio los temas se trabajaron entre todos; era un intercambio libre de ideas, opiniones y puntos de vista. Luego, cada uno debía enfocarse en un solo tema (y así se formaban los equipos de trabajo; en general eran de 4 a 10 personas). En mi caso, me apasionaron tres ejes: anti-corrupción, digitalización e igualdad de género.

Finalmente, elegí trabajar en el comité de digitalización. Para entender mi decisión, hay que saber que trabajo como asesora en el Ministerio de Cultura de la Nación. Cuando empecé, hace casi año y medio ya, todo se hacía en papel. Hoy en día, estoy liderando un proyecto para implementar una plataforma digital para organizar el trabajo del Ministerio; desde la planificación de sus actividades hasta la ejecución del presupuesto. Siento que tenía mucho para aportar al grupo de trabajo, así como profundizar mi propio conocimiento y aplicar lo aprendido en mi país. Realmente siento que la modernización del Estado es importante para progresar y mejorar la calidad del servicio que le brindamos al ciudadano.

 

SABF: Al trabajar sobre la temática de la digitalización en un ámbito tan diverso, ¿qué inquietudes surgieron?

JA: Voy a hacer una observación (podría considerarse como “inquietante”), y voy a decir algo muy obvio: nuestro contexto, el lugar donde crecimos y las cosas que nos rodean realmente definen nuestra manera de ver el mundo. Digo esto porque me sorprendió que el comité de igualdad de género (compuesto enteramente por representantes europeos y ninguno latinoamericano) no incluyera la violencia de género en su primer borrador. La delegación argentina, junto con la mexicana, solicitó que se incluyera un párrafo en el comunicado oficial sobre violencia de género y violencia doméstica.

Esta anécdota sirve para enfatizar que la diversidad, especialmente dentro de un grupo de trabajo, es importante. Creo que si Argentina y México no hubieran sido parte de la discusión, no se hubiese mencionado la violencia de género en el debate sobre igualdad; un error gravísimo, en mi opinión.

 

SABF: A la hora de promover los objetivos del G20, ¿qué rol tiene la Argentina y qué crees que es más urgente reforzar?

JA: Creo que la Argentina tiene una oportunidad única el próximo año al asumir la presidencia del G20. Solo hay tres países latinoamericanos (México, Brasil y Argentina) en el grupo, con lo cual creo que el país puede enfatizar ciertos temas de una manera única: la pobreza y la migración como algunos temas primordiales. Pero también me gustaría que el país tome una mirada de largo plazo y destaque la importancia de un desarrollo sustentable y políticas de energía renovable, así como igualdad de género y digitalización.

 

SABF: ¿Qué fue lo que quisiste transmitir de la Argentina al resto de los participantes?

JA: Me hice muy amiga de las delegaciones de Corea, Indonesia y Singapur. Todos ellos me decían que yo era la primera argentina que conocían. Eso dice todo. Como representante, uno busca transmitir lo mejor de su país: la simpatía argentina, la amistad pero también el ingenio argentino para resolver problemas. Quise transmitir que somos un país abierto, amigable y, ante todo, dejar una buena impresión.

 

SABF: Tuvieron entrenamientos sobre discurso público, ¿hay alguna herramienta que quisieras compartir?

JA: Estas conferencias te demuestran la importancia de la oratoria. Para el que no tiene mucha experiencia, creo que lo más importante es perder el miedo y animarse: empezar a hablar en público, de a poco, sin vergüenza y con convicción. A la hora de preparar un discurso, lo mejor es anotar primero las ideas que uno quiere transmitir y generar algo coherente, donde una idea te lleve naturalmente a la otra. Ante todo, ser claro y conciso, dar ejemplos.

 

SABF: Uno de los ejes del Y20 fue la falta de oportunidades económicas para los jóvenes y la falta de la participación de los jóvenes en la economía global. Según las estadísticas, el 25% de los jóvenes de las naciones tienen ingresos medio y el 15% de las naciones con ingresos más elevados no estudian, trabajan o están siendo capacitados (OECD, 2017). ¿Cuál es tu perspectiva?

JA: Este tema fue uno de los ejes: empleo joven. Es algo que preocupa muchísimo; desde Latinoamérica hasta Europa, África y Asia. Ante todo, creo que la clave es la participación de la juventud en la política y organizaciones de la sociedad civil.

 

SABF: ¿Cómo fue poder compartir un tiempo con Angela Merkel?

JA: Fue increíble. Creo que la presencia de un Jefe de Estado –y alguien tan influyente en el escenario internacional como Merkel– fue un mensaje positivo para nosotros y una señal importante para la juventud. Significa “nos importa lo que están diciendo”, ya que generaron el espacio institucional para darnos una voz. Por otro lado, Merkel también hizo muchas preguntas y se le notaba atenta e interesada. No fue solo una “escucha pasiva” de su parte sino que realmente nos obligó a defender nuestros puntos o desarrollar otros. Al grupo de digitalización, por ejemplo, le preguntó sobre la inteligencia artificial y los desafíos del futuro.

 

SABF: ¿Qué expectativas tenés para el G20 que se viene en Argentina?

JA: Quizás me repita un poco… Pero mi expectativa es que esta es una gran oportunidad para que la Argentina se muestre ante el mundo. Me encantaría vernos a la vanguardia, liderando la agenda regional en temas como digitalización, igualdad de género y desarrollo sustentable.

 

SABF: ¿Alguna anécdota para compartir?

JA: ¡Uf, mil!, pero me gusta contar la anécdota de cómo conocí a la delegada de Arabia Saudita. Ambas participamos al principio en un taller sobre igualdad de género y a medida que yo hablaba (o ella), se desarrolló una sensación de complicidad. Teníamos mucho en común, todas las ideas que compartimos estaban en sintonía. Ella decía algo y yo pensaba “tal cual”. Yo decía algo y ella me miraba como diciendo “estoy totalmente de acuerdo”. Cuando terminó el taller, ella se acercó y me dijo (en inglés) “no nos conocimos todavía, ¿verdad?” Y yo le contesté “no, pero siento que deberíamos”. Después de eso, y junto con la delegada de Singapur, pasamos horas charlando sobre distintos temas, siempre sintiendo que teníamos una conexión especial. Eso es algo increíble que te brindan este tipo de conferencias internacionales: la capacidad de conectar al instante con personas de ambientes totalmente distintos, que quizás conociste hace dos días.

 

SABF: De los desafíos globales planteados, ¿cuál te gustó más?

JA: Mi favorito es Assuming Responsibility. Ya su título expresa una idea clave: lo que pase es nuestra responsabilidad. Es hora de asumir esa responsabilidad y ser proactivos a la hora de solucionar problemas que aquejan al mundo hace cientos de años: guerra, migración forzosa, enfermedades, injusticia. En un mundo cada vez más conectado, me parece irresponsable mirar al otro lado y decir “esto no es mi problema”. No lo va a arreglar otro y esto te afecta a vos también. Todos tenemos el potencial de ser agentes de cambio.